30 enero 2006

Y entonces, llegó Isabel

No estaba tan claro que "La vida secreta de las palabras" fuera a erigirse en la vencedora de la noche de los Goya. Aparte de que "Obaba" partía como gran favorita gracias a sus 10 nominaciones (y su lucha por estar mañana entre las 5 candidatas al Oscar a mejor película extranjera), también estaba "Princesas" o "7 vírgenes", que perfectamente podría haber dado la sorpresa, en la línea de "Barrio" o "El Bola".
Sin embargo, al final fue Isabel Coixet la que se llevó el gato al agua, una cineasta que debe mucho al cine independiente norteamericano (lo que queda muy claro en "Cosas que nunca te dije") y que es uno de nuestros directores más "exportables". No en vano, "Cosas.." se estrenó en el Festival de Berlín, al igual que"Mi vida sin mí", y "La vida..." lo hizo en el último Festival de Venecia. Tiene tantos admiradores como detractores (apúntenme en la primera categoría, lo siento por los demás), pero no se puede negar que ya es todo un nombre en nuestra pequeña industria (y con el apoyo de El Deseo, la productora de los Almodóvar, que es la que le ha abierto las puertas del mercado internacional).
En los demás premios, tanto los de Candela Peña y Micaela Nevárez ("Princesas") como el de Óscar Jaenada ("Camarón") estaban bastante claros. Que Jesús Carroza ("7 vírgenes") se llevaría el de actor revelación también entraba en las quinielas. Pero los "secundarios" se salieron un poco de guión, y eso que se los llevaron dos actores estupendos que se prodigan últimamente poco en el cine, y que, curiosamente, se hicieron conocidos gracias a la misma película: "Días contados", de Imanol Uribe. Esos actores son Carmelo Gómez, que ganó por su honrado aspirante a un puesto de trabajo en "El método", y Elvira Mínguez, una de las alegrías de la noche para "Tapas", debut de José Corbacho y Juan Cruz, cuya labor en la dirección fue, asimismo, reconocida.
Por lo demás, hoy los periódicos coinciden en dos cosas:
1.- La gala fue larga y aburrida (¡vaya novedad!), y no la salvaba ni el indescriptible vestido de Agatha Ruiz de la Prada que llevaba Carmen Calvo, la Ministra de Cultura.
2.- La Academia volvía a ningunear a la película elegida para representar a España en los Oscars, en este caso, "Obaba". Pero este punto es susceptible de puntualización, porque, al final, lo que decide la nominación y, eventualmente, la victoria es la campaña de promoción que la distribuidora en Estados Unidos haga de la película. Las candidaturas se conocen mañana, así que poco daño puede hacer el olvido de "Obaba" en los Goya. Sí lo hará que su promoción sea escasa, o inadecuada, o que no encuentre distribuidor, o aún no se haya estrenado allí, aunque sea en Los Ángeles. A Montxo Armendáriz ya le pasó algo parecido con "Secretos del corazón" (que fue ampliamente reconocida en los Goya, por cierto); se quedó fuera de la terna final porque casi no hubo promoción. Y así, en la temporada de premios frenética y fuertemente publicitaria que es Hollywood en estos días, no se consigue nada. Esperemos equivocarnos, pero mucho nos tememos que "Obaba" no estará entre las cinco nominadas que se anuncien mañana. ¿Y "Paradise Now", la ganadora del Globo de Oro"? Ya se verá.

P.D.: Antes de que se me olvide, o alguien lo pregunte. "La vida secreta de las palabras" no podía presentarse a los Oscars por España porque está rodada en inglés (se premian películas en lengua extranjera, es decir, no inglesa). Algo parecido le ha pasado a "Caché" ("Escondido"), que aunque arrasó en los premios del cine europeo, no puede competir por Austria (de donde es su director, Michael Haneke, y su productor) porque está rodada en francés.

28 enero 2006

Hacia el castillo de Takeshi

¡Oh, Dios mío! (con voz nasal tipo Janice, la "pesadilla" de Chadler). Los recuerdos que trae ver de nuevo "Humor amarillo" (que en Japón se llamaba "El casillo de Takeshi" porque su creador era Takeshi Kitano, un famoso humorista entonces y un director de culto ahora). Las pruebas son tan brutas como recordaba, y aunque el doblaje es nuevo, hemos de agradecer dos cosas: una, esa recuperación del Chino Cudeiro, aunque la pifie enseguida; y dos, el recuerdo que los dobladores de Cuatro han tenido para las voces originales de Telecinco, entre ellas Juan Herrera, colaborador habitual del programa "No somos nadie", en M80, con Pablo Motos.
No es demasiado diferente de como lo vimos en España en un principio, y las castañas siguen siendo de aúpa. Para echarse unas risas antes de las desgracias y los politiqueos del Telediario.

27 enero 2006

Elijah ve la luz

Jonathan es un joven judío estadounidense que quiere ver el pueblo donde vivió su abuelo, Trachimbrod, en Ucrania, hasta que la llegada de los nazis lo obligó a huir. Por supuesto, el viaje no va a ser como él espera, y menos si sus chóferes son un taxista que cree estar ciego, su nieto, totalmente "flipado" por el hip-hop y Michael Jackson, y Sammy Davis Junior Junior (que mejor no desvelamos quién es, je, je). Ésta es la premisa de "Todo está iluminado" , debut en la dirección del actor Liev Schreiber, y basada en la opera prima del escritor Jonathan Safran Foer, y que puede llevarnos al equívoco de pensar que estamos ante "otra película sobre el Holocausto".
Eso es una completa equivocación. "Todo está iluminado" debe más a algunas películas de Emir Kusturica, a la manera de narrar del cine indie estadounidense de toda la vida que a "La lista de Schindler", por ejemplo. Es una hermosa, y divertida e irreverente, reflexión sobre el peso del pasado, sobre esa luz proveniente de ese tiempo que todo lo ilumina y que nos permite ver mejor quiénes somos y adónde vamos. El personaje principal, encarnado muy convincentemente por Elijah Wood, es nuestro punto de vista (y nunca mejor dicho) en toda la historia, pero los personajes del taxista y su abuelo son de lo más entrañable, y por los que recordamos la película al final.
Buen debut de Schreiber (que también escribe el guión, y judío de familia alemana), un actor secundario, principalmente, que destacó como Orson Welles en "RKO 281" y en el remake de "El mensajero del miedo" y que es un tipo realmente interesante que, como actor, no recibe proyectos a su altura. Baste como ejemplo que, junto a Courtney Cox, David Arquette y Neve Campbell, es el único actor que ha participado en todas las entregas de "Scream". Pobrecillo.