31 julio 2008

Devórame otra vez

Los vampiros nunca pasan de moda. Pueden quedarse aletargados, durmiendo en sus sarcófagos hasta que llega el momento de oscuridad propicio, pero siempre vuelven. Y como todo en esta época, vuelven no como el clásico Drácula, sino barnizados por un toque más moderno, más influenciados por Anne Rice y "Buffy, la cazavampiros" que por Bram Stoker o las encarnaciones cinematográficas de Bela Lugosi y Christopher Lee.

Los jefazos de Hollywood han descubierto las series de libros de Stephenie Meyer y Charlaine Harris y se han lanzado a adaptarlas para la pantalla. En cine tendremos "Twilight" y, en televisión, "True Blood", el regreso a la HBO de Alan Ball, y todo llega justo en el momento en el que la CBS decide cancelar "Moonlight", una serie a lo "Ángel" con la que la cadena se adelantó un año a esta ola vampírica. Sé que hubo algunos (o algunas) que tuvieron a Mick St. John como un genuino placer culpable, pero me temo que, por muy guapo y torturado que sea, a mí no me clava los colmillos. Veo perfectamente que puede resultar una serie pasable, sin más, pero la voz en off noir, esa ex-mujer demoníaca, unos personajes con la misma profundidad que el papel de fumar...

Con los vampiros que, en el fondo, no quieren serlo se pueden hacer cosas interesantes (aunque después de "Entrevista con el vampiro" parece que ya está todo inventado), porque el dilema de un no-humano que desea ser humano siempre da para conflictos y dilemas complejos que pueden dar, como resultado, personajes tan fascinantes como Seis. Pero el pobre Mick poco hace más que lucir palmito. Además de que, viendo a Jason Dohring como el vampiro Josef, me parecía estar de nuevo ante Logan Echolls en una de sus barrabasadas originales. Lo que sí me resultó curiodo fue ver de nuevo a Sophia Myles, Madame de Pompadour en aquel estupendo "The girl in the fireplace" de "Doctor Who". Por suerte para ella, su iPhone hace tantas cosas como el destornillador sónico del Doctor.

30 julio 2008

Ficha de telefriki

¿Quién tuvo la culpa de nuestra teligiosidad? ¿Por qué Mitch Buchanan nos parece el mejor del mundo mundial, o el más pirado? ¿Ante qué serie nos postramos de adoración? ¿Tenéis curiosidad por saberlo? Pues os reto a que, si queréis, sigáis este meme teléfilo, mero entretenimiento para estas tardes estivales.

- Serie favorita de siempre (o la que te convirtió en telefriki): Esto no es ninguna sorpresa, y son dos, en realidad: "Expediente X" y "Doctor en Alaska".

- Serie imprescindible actualmente en emisión: Otras dos, que sólo una quedaría muy aburrido: "Perdidos" y "Galáctica" ("The Wire" no cuenta, que terminó en enero).

- La cancelación que más dolió: "Verónica Mars". Uff...

- La serie que todo el mundo recomienda y tú no terminas de ver: Además de "The Office", tengo una cuenta pendiente con "El ala oeste de la Casa Blanca".

- La mejor frase telefriki: "La verdad está ahí fuera", claro. Aunque aquel "sin tele y sin cerveza, Homer pierde la cabeza" tampoco está mal.

- Tu personaje preferido: Creo que tengo unos tropecientosmil... Sophia Petrillo, los Pistoleros Solitarios, Marilyn Whirlwind, Maggie Simpson...

- Sintonía que no se va de tu cabeza: El principio y el final de los créditos de "Galáctica" y la de "Verónica Mars". Y la de "Doctor Who".

- Serie que hizo que un día abrieras una cuenta en Blogger: "Perdidos", como al 90% de la blogosfera teléfila española, sospecho.

- Lo más telefriki de tu colección de frikadas: Dos camisetas de "Expediente X" (una con los Pistoleros Solitarios y otra con la mano azul de los títulos de crédito). No es un nivel telefriki demasiado alto, lo sé.

- Un placer culpable (o no tan culpable): "Bones". Me lo paso pipa con Booth y Brennan.

- Soy fácil y me engancho si hay... Con que haya un par de personajes que me gusten es suficiente. Si además me río con la serie, está hecho.

- Tres preguntas fáciles para terminar: ¿Película más vista? ¿Libro más leído? ¿"La guerra de las galaxias" o "Star Trek"?: "La carrera del siglo", "El sabueso de los Baskerville" y "La guerra de las galaxias".

Quien quiera animarse, es libre de continuar este meme. So say we all.

29 julio 2008

La receta para lograr un Emmy

Entre los muchos temas que surgieron en la mini-quedada teléfila del domingo (sí, veré "The Office", de verdad), inevitablemente tenían que aparecer los Emmys, su peculiar manera de elegir a los candidatos y esa costumbre suya tan irritante de votar siempre a las mismas series y los mismos actores. Navegando hoy por la blogosfera, he llegado a un curioso recordatorio de Gold Derby de la escasa suerte que tuvo siempre "Expediente X" con los Emmys, aunque en los Globos de Oro era una de las favoritas. En realidad, estuvo nominada muchas veces a las categorías importantes de las estatuillas aladas, pero aparte de por aspectos técnicos, tipo maquillaje, efectos especiales y cosas así (y el guión de "El descanso final de Clyde Bruckman"), nunca consiguió ganar ninguno de los "grandes".

Hasta 1997, cuando la opción de victoria que parecía más remota terminó cristalizando, sobre todo, porque el episodio que se envió como "prueba" lo tenía todo para convencer a los votantes. Entre las favoritas de ese año como mejor actriz dramática estaban Julianna Margulies y Sherry Stringfield ("Urgencias") y Christine Lahti ("Chicago Hope"), pero fue Gillian Anderson la que se llevó el gato el agua porque la academia juzgó su trabajo en "Memento Mori", el capítulo en el que Scully ha de enfrentarse a un cáncer inoperable y que parece ser terminal. ¿Por qué Mary McDonnell consiguió este año colarse entre las 10 semifinalistas en esa misma categoría? Porque el capítulo que envió fue "Faith", en el que Roslin ha de afrontar su propia mortalidad y sus creencias en si hay otra vida después de ésta durante la peor parte de su tratamiento contra el cáncer.
Siempre que James Spader ha estado nominado al mejor actor por ser el abogado Alan Shore ha ganado (tres veces, dos por "Boston Legal" y una por "El abogado"), y sus victorias se han cimentado siempre en grandes alegatos finales en los juicios en los que puede lucirse a gusto. Mariska Hargitay se beneficia de que, con los casos delicados que trata "Ley y orden: Unidad de Víctimas Especiales", siempre hay alguno que su detective Benson se va a tomar más a pecho, como algo personal, lo que redundará en alguna escena en la que pueda mostrar sus dotes dramáticas. Si Felicity Huffman se presentara a actriz dramática en lugar de cómica, alguno de sus capítulos del principio de la cuarta temporada de "Mujeres desesperadas" le podría haber conseguido una nominación (estoy pensando en aquéllos en los que la vemos ponerse la peluca e intentar ocultarle su enfermedad a todo el mundo, o en el que se obsesiona con matar a una musaraña, para llorar amargamente una vez que lo consigue).

Si el reconocimiento a todo tu trabajo de una temporada depende de un único episodio, debes elegir bien el que envías a los Emmys. Lauren Graham nunca consiguió ganar porque nunca acertaba con el capítulo (es una injusticia que nunca entenderé), y algunos críticos apuntan que, si en lugar de "Man of science, man of faith", los productores de "Perdidos" hubieran enviado "The other 48 days" (más autoconclusivo), habrían conseguido una nominación a mejor drama en su segunda temporada. En su lugar, dieron la sorpresa al quedarse fuera de esa categoría, a pesar de ser la "defensora del título".