La temporada de premios de Hollywood no es lo único que nos asalta en cuanto llega diciembre, porque también es época de hacer listas de lo mejor y lo peor del año, listas de las que siempre nos quejamos pero a cuyo influjo cuesta resistirse. Para inaugurar esta temporada "listera", empezaremos con un clásico de este rincón bloguero; el resumen de las parejas seriéfilas que más me han entretenido en este 2012. Son bastante más de cinco, pero así me obligo a sintetizar y podemos impulsar mayor debate sobre las que se han quedado fuera. Otra vez, intentaré no repetir las que han aparecido otros años, aunque no siempre es posible.
- Sarah Linden y Stephen Holder ("The Killing")
Si Netflix y AMC llegan finalmente a un acuerdo para que haya tercera temporada de "The Killing", lo celebraré sólo por poder seguir viendo a estos dos detectives de homicidios de la policía de Seattle, que terminan desarrollando una relación sumamente entretenida y más interesante que algunos aspectos del caso que tienen que investigar. El perfil más elevado que han adquirido Mireille Enos y Joel Kinnaman, que el año que viene estrenan "Guerra Mundial Z" y el nuevo "Robocop", seguro que es una de las razones por la que alguien está planteándose resucitar el remake de "Forbrydelsen".
- Saga Norén y Martin Rohde ("The Bridge")
En el panteón de las parejas de policías que trascienden su propia serie han entrado con fuerza estos dos, una policía sueca con trazos de Asperger y un detective danés con una vida familiar complicada. Ambos desarrollan una peculiar y divertida dinámica investigando el inquietante caso que centra la primera temporada de "The Bridge", el último fenómeno en cuanto a series policiacas escandinavas. FX ya está preparando su propia versión para el año que viene.
- Antoine Baptiste y sus alumnos ("Treme")
El trombonista caradura y encantador que conocimos al principio de "Treme" se transforma poco a poco en un profesor de música y director de la banda del instituto entregado e implicado no sólo en que los chicos suenen como una banda de verdad, sino en que tengan mejores oportunidades en la vida. Ver a Antoine yendo con dos de sus alumnas a escuchar a músicos consagrados ha sido uno de esos "momentos felices" que nos ha dejado una tercera temporada que no solía ir por ese tono.
- Kat y Bill Harken ("Alphas")
La segunda entrega de los superhéroes de Syfy nos presentó a uno de los personajes más entretenidos del verano, Kat, la alfa capaz de aprender cualquier cosa en cuestión de horas, pero que no puede recordar nada de lo que le ocurriera dos meses atrás. El aire fresco que aportó al grupo de Rosen se notó más con Bill, que es al que conoce inicialmente, pero lo cierto es que Kat funcionaba a la perfección con cualquiera de ellos, y el potencial que tenía con Gary era realmente divertido.
- Walt Longmire y Vic Moretti ("Longmire")
Y en cuanto a dúos de policías, tampoco podía dejar pasar al que forman el sheriff Longmire y su ayudante, Vic Moretti, una de las razones por las que "Longmire" resultó ser una curiosa sorpresa veraniega. Su relación es estrictamente profesional, pero son los que mejor se entienden en el departamento del condado de Absaroka en Wyoming. Cuando Walt no decide irse por cuenta sin avisar a nadie, claro.
P.D. podcastero: Se acabó el parón invernal para "Yo disparé a JR", aunque lo hace con la mala noticia de la muerte de nuestro santo patrón, Larry Hagman. A él lo recordamos en el programa de esta semana, que cuenta con la participación de Alberto Rey, de "Asesino en serie", para hablar de "The good wife". He aquí el menú:
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- 0': Recuerdo de Larry Hagman.
- 10': "Last resort".
- 25': "Revolution" (spoilers hasta el 1x10).
- 40': "The good wife" (spoilers hasta el 4x09).
- 74': "Downton Abbey" (spoilers de la tercera temporada).
03 diciembre 2012
02 diciembre 2012
Las noticias de la sociedad
La segunda temporada de "The Hour" ha tardado más de un año en estrenarse en la BBC, un año en el que hemos estado esperando a ver cómo resolvían lo que parecía la completa autodestrucción de ese novedoso informativo semanal que busca cambiar el encorsetado y oficial modo en el que se daban las noticias en la cadena pública británica a mediados de los 50. La solución al final era tener a Freddie Lyon de año sabático recorriendo medio mundo, a un nuevo jefe de noticias supervisándolos y a Hector Madden adquiriendo un estrellato que le pone a tiro un montón de tentaciones, a las que él encuentra muy fácil caer. Y todo esto, con el fondo del creciente pánico nuclear instalado por la Guerra Fría y de la difícil integración de los inmigrantes en la sociedad inglesa de la época, más una trama de clubes, explotación de chicas y pornografía que atañe muy de cerca a buena parte de los personajes.
La trama del espionaje de la primera entrega no acabó de convencer a muchos espectadores, y quizás la investigación en esos bajos fondos criminales del Soho londinense que llevan a cabo Bel y Freddie tampoco les convenza, pero está más conectada con todos ellos y se aprecia también algo más coherente. Otra vez van a meterse en un asunto que, probablemente, les puede venir un poco grande, pero eso da la excusa perfecta para que veamos desenvolverse a toda la redacción de "The Hour", que es donde está el punto fuerte de la serie. Mientras Hector ve cómo su matrimonio, y su carrera, se ven amenazados por su gusto por su nueva fama, Bel y Freddie siguen siendo muy entretenidos de ver, con todas esas cosas que flotan sin ser dichas entre ellos, pero con la tendencia a centrarse uno en el otro y olvidar al resto del mundo a su alrededor. Y a la que por fin parecen estar dándole algo más qué hacer es a Lix Storm, la experta en noticias internacionales, una periodista totalmente entregada a su trabajo y a la persecución de la verdad oculta detrás de las historias.
Ya vimos que la relación de amistad entre Lix y Bel era también interesante y con chispa, aunque las veíamos poco interactuar juntas, algo que en esta segunda temporada ha cambiado un poco. Pero la principal novedad es ese pasado conjunto de Lix y el nuevo jefe de noticias, Randall Brown, un Peter Capaldi mucho más contenido de lo que podemos estar acostumbrados a verlo en "The thick of it" (y quizás más en la línea del funcionario que interpretó en "Torchwood: Children of Earth"). Entre Capaldi y Anna Chancellor se aprecia una dinámica cargada de historia, y son dos personajes que merecen tener su propio spinoff en medio de este "Al filo de la noticia" en los 50. "The Hour" resulta, por ahora, muy entretenida porque sus personajes se han asentado mucho mejor y, en parte, ayuda que ya los conocemos a todos. La investigación que están realizando apunta a destapar una corrupción generalizada entre la policía y el gobierno, y en esa lucha contra el poder establecido (y contra la competencia de ITV) es donde Bel, Freddie y Hector, si logra huir de su espiral autodestructiva, dan lo mejor de sí mismos.
Música de la semana: En "Last resort" no suele escucharse demasiada música, pero si se permiten tener algo así como una celebración de Acción de Gracias, pueden permitirse que suene de fondo "Mama", una breve canción muy rockera de Alabama Shakes, uno de los grupos revelación del año en Estados Unidos con su mezcla de rock y blues clásicos.
La trama del espionaje de la primera entrega no acabó de convencer a muchos espectadores, y quizás la investigación en esos bajos fondos criminales del Soho londinense que llevan a cabo Bel y Freddie tampoco les convenza, pero está más conectada con todos ellos y se aprecia también algo más coherente. Otra vez van a meterse en un asunto que, probablemente, les puede venir un poco grande, pero eso da la excusa perfecta para que veamos desenvolverse a toda la redacción de "The Hour", que es donde está el punto fuerte de la serie. Mientras Hector ve cómo su matrimonio, y su carrera, se ven amenazados por su gusto por su nueva fama, Bel y Freddie siguen siendo muy entretenidos de ver, con todas esas cosas que flotan sin ser dichas entre ellos, pero con la tendencia a centrarse uno en el otro y olvidar al resto del mundo a su alrededor. Y a la que por fin parecen estar dándole algo más qué hacer es a Lix Storm, la experta en noticias internacionales, una periodista totalmente entregada a su trabajo y a la persecución de la verdad oculta detrás de las historias.
Ya vimos que la relación de amistad entre Lix y Bel era también interesante y con chispa, aunque las veíamos poco interactuar juntas, algo que en esta segunda temporada ha cambiado un poco. Pero la principal novedad es ese pasado conjunto de Lix y el nuevo jefe de noticias, Randall Brown, un Peter Capaldi mucho más contenido de lo que podemos estar acostumbrados a verlo en "The thick of it" (y quizás más en la línea del funcionario que interpretó en "Torchwood: Children of Earth"). Entre Capaldi y Anna Chancellor se aprecia una dinámica cargada de historia, y son dos personajes que merecen tener su propio spinoff en medio de este "Al filo de la noticia" en los 50. "The Hour" resulta, por ahora, muy entretenida porque sus personajes se han asentado mucho mejor y, en parte, ayuda que ya los conocemos a todos. La investigación que están realizando apunta a destapar una corrupción generalizada entre la policía y el gobierno, y en esa lucha contra el poder establecido (y contra la competencia de ITV) es donde Bel, Freddie y Hector, si logra huir de su espiral autodestructiva, dan lo mejor de sí mismos.
Música de la semana: En "Last resort" no suele escucharse demasiada música, pero si se permiten tener algo así como una celebración de Acción de Gracias, pueden permitirse que suene de fondo "Mama", una breve canción muy rockera de Alabama Shakes, uno de los grupos revelación del año en Estados Unidos con su mezcla de rock y blues clásicos.
30 noviembre 2012
Viernes musicales (8): "Black Mirror"
Las pasadas Navidades, los tres capítulos de "Black Mirror" revolucionaron a media blogosfera, que recibió con entusiasmo esta crítica a la sociedad actual, obsesionada con la tecnología y la conectividad total, y que espera como agua de mayo la segunda temporada, aunque ni Charlie Brooker, su creador, ni Channel 4 han dado pistas de cuándo podríamos verla. Cada uno de los tres episodios de "Black Mirror" era una historia independiente, con algún toque de ciencia ficción en un par de ellas, y en la segunda podíamos ver a Jessica Brown-Findlay saliéndose un poco del corsé de Lady Sybil, el personaje de "Downton Abbey" que la hizo famosa. Ese capítulo era una crítica frontal contra los talent shows tipo "The X Factor", y en uno de los momentos definitorios de la trama, Brown-Findlay tenía que cantar "Anyone who knows what love is", uno de los temas clásicos de toda una reina del soul como Irma Thomas. No se defiende del todo mal.
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