ALERTA SPOILERS: Vayamos directamente al grano. No sigáis leyendo si no sabéis por qué Eli escupe su bebida al final del último capítulo de 2013 de "The good wife".
En esta recta final de 2013, sólo ha habido una serie que se ha ganado entre la crítica estadounidense casi los mismos encendidos elogios que "Breaking Bad", y ésa ha sido "The good wife". Los diez primeros episodios de la quinta temporada han mostrado a la serie en su momento más álgido (o uno de ellos, pues el tramo intermedio de la segunda temporada fue también para enmarcar), y lo han hecho llegando al capítulo 100 con un cambio de escenario bastante radical; Alicia ya no trabaja para Lockhart/Gardner, sino que tiene su propio bufete, pero en el camino se ha enzarzado en una guerra con Will, su antiguo jefe, amigo de la universidad y, lo que es más importante, amante. Esa última faceta y los sentimientos que todavía colean de su relación, como un remanente de supernova, son los que alimentan buena parte de las ansias de venganza de Will, al que hemos visto lanzándose a la yugular desde el mismo momento en el que Florrick, Agos & Associates se convierte en realidad.
Will quiere destruir a Alicia porque la quiere, porque en el amor y en la guerra no es tanto que todo vale como que todo cuenta, todo tiene importancia. El lado personal se confunde otra vez con el profesional y, como queda claro en "The decision tree", las cosas que pensabas que hacías por un sentimiento de traición profesional, en realidad las estás haciendo porque te han roto el corazón en mil pedacitos. La relación entre esos dos es tan complicada, que esa rivalidad entre las dos firmas de abogados no puede ser sencilla ni estar delimitada en blancos y negros. Todo el mundo tiene razón, y todo el mundo está equivocado (y, al mismo tiempo, todo el mundo está ciego a sus defectos, a lo que hace que la otra parte los vea como los malos de la historia). Mientras Will sigue empeñado en que Alicia los traicionó, Diane ha empezado a darse cuenta de que la señora Florrick y Cary hicieron más o menos lo mismo que ella y Will cuando fundaron su propio bufete, pero es que Diane sigue siendo muchas veces la única adulta pragmática en Lockhart/Gardner.
¿Quién es en realidad ese tal Damian Boyle que Will contrata para reforzar la plantilla, a pesar de que Diane y Kalinda le piden que no lo haga? Ahora que se ve obligado a afrontar la verdadera razón por la que se siente así ante la marcha de Alicia y Cary, ¿recapacitará? ¿O continuará con su guerra? Boyle, por cierto, ha generado cierta división entre el respetable, pero está claro que no estamos viendo más que el principio de lo que puede dar de sí esa trama que, de nuevo, le da algo que hacer a Kalinda, aparte de ligarse a rubias agentes de la ley. ¿Significa que habrá enfrentamiento con Lemond Bishop? ¿Unirá de algún modo a las dos firmas, o hundirá una de ellas? Y luego, claro está, tenemos ese genial chiste final sobre el bebé de Marilyn Garbanza y el pasado de mujeriego compulsivo de Peter Florrick. ¿Hasta dónde lo llevarán? "The good wife" ha refinado todavía más su estilo fluido y elegante, y lo ha hecho mientras la tensión y las apuestas entre sus personajes se han intensificado. Los siguientes diez episodios se esperan con todavía más interés.
03 diciembre 2013
02 diciembre 2013
Las chicas de los surferos
Debbie y Sue quieren ser populares. En su instituto y en su ciudad, una localidad costera australiana a finales de los 70, eso requiere hacerse amigas de las chicas que pasan la mayoría del tiempo con los surferos, que son la "realeza" entre los adolescentes del lugar, unos chicos rubios, bronceados y musculados que sólo piensan en coger olas, beber cerveza con los colegas en la parte de atrás de una furgoneta y aprovecharse de que, para las chicas, son algo así como estrellas del rock. Para que Debbie y Sue logren su objetivo, han de cortar lazos con sus medio novietes, por muy adorables que sean, deben sentarse en la parte trasera del autobús escolar, tumbarse a tomar el sol en la playa cerca de los surferos (o todo lo cerca que les dejen las chicas populares) y pasarse por todos los botellones en aparcamientos que puedan. Y, de paso, hacer oídos sordos a las cosas menos bonitas que implica estar entre las chicas de los surferos.
Con ellas dos arranca "Puberty blues", adaptación de un libro de Kathy Lette que cuenta la pérdida de la inocencia, y el paso a la edad adulta, de esas dos amigas que, a veces, recuerdan un poco a Kate Winslet y Melanie Lynskey en "Criaturas celestiales"; no llegan a vivir dentro de su propia fantasía, pero sí están entrando juntas en un mundo que no es tan sencillo ni tan acogedor como ellas creen. Alrededor de Debbie y Sue descubrimos al resto de personajes que pueblan la serie, desde sus padres a algunos de los surferos como Gary, que no termina de encajar con ellos, a Cheryl y Vicki, las dos chicas populares cuya amistad se empeñan las dos protagonistas en conseguir. El primer capítulo despliega tanto a esos personajes, como el ambiente social en el que se mueven, uno de mayor permisividad externa pero que, en realidad, se mueve por las mismas reglas de siempre, desde la consideración de los surferos de que las chicas no son más que objetos de usar y tirar, a las frustraciones que aparecen en los matrimonios que llevan a sus espaldas muchos años, e hijos, de convivencia.
En el último programa de Yo disparé a JR hablamos de "Puberty blues" dentro de un especial de series europeas (no británicas) y australianas, principalmente, y resulta curioso ver cómo su mirada hacia finales de los 70 la acerca más a cosas como "Freaks & Geeks" o hasta "La tormenta de hielo", una muy recomendable película de Ang Lee. No hay nostalgia, o muy poca, y se centra en mostrar, con el mayor verismo posible, cómo era ser adolescente y descubrir el sexo, entre otras cosas, en aquella época. Debbie y Sue quieren ser mayores sin ser muy conscientes todavía de lo que eso implica, que es algo muy clásico en cualquier adolescente. Los adultos a su alrededor representan exactamente todas las posibles variaciones de lo que quiere decir "ser mayor", de los problemas y frustraciones que puede acarrear, pero ellas todavía no lo saben. Sólo quieren que los chicos rubios y bronceados que hacen surf se fijen en ellas.
P.D. podcastero: Ya que hemos mencionado la última entrega del podcast, éste es el menú:
- 0':"Moone Boy" y "Les Revenants"
- 16': "Borgen", "Forbrydelsen", "Bron/Broen" y "Los crímenes de Fjällbacka"
- 37': "Romanzo criminale", "Engrenages", "Blackstone" y "Crematorio"
- 49': "Gran Hotel" y otras series españolas exportadas
- 57': "Plats bruts", "Porca misèria" y "Polseres vermelles"
- 69': "Please like me", "Puberty blues" y "The Slap"
Con ellas dos arranca "Puberty blues", adaptación de un libro de Kathy Lette que cuenta la pérdida de la inocencia, y el paso a la edad adulta, de esas dos amigas que, a veces, recuerdan un poco a Kate Winslet y Melanie Lynskey en "Criaturas celestiales"; no llegan a vivir dentro de su propia fantasía, pero sí están entrando juntas en un mundo que no es tan sencillo ni tan acogedor como ellas creen. Alrededor de Debbie y Sue descubrimos al resto de personajes que pueblan la serie, desde sus padres a algunos de los surferos como Gary, que no termina de encajar con ellos, a Cheryl y Vicki, las dos chicas populares cuya amistad se empeñan las dos protagonistas en conseguir. El primer capítulo despliega tanto a esos personajes, como el ambiente social en el que se mueven, uno de mayor permisividad externa pero que, en realidad, se mueve por las mismas reglas de siempre, desde la consideración de los surferos de que las chicas no son más que objetos de usar y tirar, a las frustraciones que aparecen en los matrimonios que llevan a sus espaldas muchos años, e hijos, de convivencia.
En el último programa de Yo disparé a JR hablamos de "Puberty blues" dentro de un especial de series europeas (no británicas) y australianas, principalmente, y resulta curioso ver cómo su mirada hacia finales de los 70 la acerca más a cosas como "Freaks & Geeks" o hasta "La tormenta de hielo", una muy recomendable película de Ang Lee. No hay nostalgia, o muy poca, y se centra en mostrar, con el mayor verismo posible, cómo era ser adolescente y descubrir el sexo, entre otras cosas, en aquella época. Debbie y Sue quieren ser mayores sin ser muy conscientes todavía de lo que eso implica, que es algo muy clásico en cualquier adolescente. Los adultos a su alrededor representan exactamente todas las posibles variaciones de lo que quiere decir "ser mayor", de los problemas y frustraciones que puede acarrear, pero ellas todavía no lo saben. Sólo quieren que los chicos rubios y bronceados que hacen surf se fijen en ellas.
P.D. podcastero: Ya que hemos mencionado la última entrega del podcast, éste es el menú:
- 0':"Moone Boy" y "Les Revenants"
- 16': "Borgen", "Forbrydelsen", "Bron/Broen" y "Los crímenes de Fjällbacka"
- 37': "Romanzo criminale", "Engrenages", "Blackstone" y "Crematorio"
- 49': "Gran Hotel" y otras series españolas exportadas
- 57': "Plats bruts", "Porca misèria" y "Polseres vermelles"
- 69': "Please like me", "Puberty blues" y "The Slap"
01 diciembre 2013
Teleadicciones de 2013 (I)
Pues sí, como estamos estrenando diciembre, estrenamos los resúmenes del año de la manera típica de este rincón bloguero, sin ningún tipo de capacidad de síntesis. Ya sabéis que, en lugar de una lista con las diez mejores series del año, o las que sean, me inclino más por mencionar bastantes más de una decena de los títulos con los que mejor lo he pasado en 2013, o que han destacado por encima de los demás por diferentes razones. De algunos de ellos volveremos a hablar cuando hagamos lista de capítulos notables (la volverá a haber), pero por ahora centrémonos en esta primera parte del repaso a algunas de las series que han dejado estos doce meses:
- "Doctor Who": No siempre se cumplen 50 años desde el estreno de una serie. La venerable serie británica lo hizo con varios especiales muy recomendables, y con una tanda de capítulos primaverales que recuperaron un poco el sentido de la aventura, sin demasiados puzzles y misterios de fondo, que tenía al inicio de su época moderna.
- "Masters of Sex": Ha sido uno de los estrenos más destacados del año, y con todo merecimiento. Alrededor de la pionera investigación sobre sexo de Masters y Johnson se nos presenta un abanico de personajes muy bien dibujado, y en el que ha terminado robando gran parte de la atención una Allison Janney magistral y vulnerable.
- "Arrow": El justiciero encapuchado de The CW ha regresado en su segunda temporada luciendo un trío protagonista con buena química, y sin miedo a lanzarse de cabeza por la ruta de los supervillanos y las diferentes pruebas que Oliver debe superar para convertirse por fin en Green Arrow, y no ser sólo el Encapuchado. A este paso, además, incorporarán más aspectos del universo DC de lo que "Agents of SHIELD" puede hacerlo con Marvel.
- "The Bridge": Ser un remake de "Bron|Broen" no le ha hecho ningún favor a esta serie de FX, que ganó mucho interés en cuanto empezó a explorar cosas mucho más características de su escenario fronterizo entre Estados Unidos y México. La segunda temporada apunta buenas maneras.
- "The Good Wife": Muchas series deciden cambiar un poco el status quo en la quinta temporada, pero pocas lo hacen tan a fondo como la de CBS. Desde el tramo final de la cuarta entrega, la serie ha presentado sus credenciales para que, si los Emmy vuelven a olvidarla, sea un olvido de los que levante indignación.
- "Black Mirror": La segunda entrega de Charlie Brooker volvió a mostrarnos historias en las que la tecnología no es más que una herramienta que permite que salgan a la luz amplificados algunos de los instintos más primarios del ser humano. "Be right back" es un episodio que, meses después, no se va de la cabeza.
- "Hannibal": Otro de los estrenos más celebrados del año es esta precuela de las historias de Hannibal Lecter, que destaca por su gran personalidad propia en lo visual y por la exploración de las consecuencias de la violencia en la gente que tiene que la investiga, y que tiene trabajar con sus obras todos los días.
- "Juego de tronos": En la tercera temporada, las apuestas se han elevado todavía más para los personajes y para la serie en sí. La Boda Roja ha sido uno de los momentos del año, pero de la gran muestra de seguridad en sí misma que ha demostrado la serie también es un gran ejemplo aquel "dracarys".
- "Orange is the new black": Probablemente, sea la serie con el mayor y más diverso reparto femenino de la televisión reciente, y el mejor ejemplo del modelo de producción y emisión de Netflix, aunque la fama inicial se la llevaran otras. ¿Conseguirá llamar la atención de los premios?
- "Justified": Raylan Givens y Boyd Crowder nunca decepcionan, y menos aún si a su alrededor nos presentan nuevos personajes secundarios que, inmediatamente, consiguen hacerse un hueco, como el de Patton Oswalt. Hubo un ligero cambio en la estructuración de la temporada, con el misterio de Drew Thompson como eje central, pero siguió siendo igualmente disfrutable.
Música de la semana: En Yo disparé a JR hablaremos en breve de series que no sean ni americanas ni inglesas, y entre ellas figura "Puberty blues", una australiana ambientada a finales de los 70 que utiliza como sintonía "Are you old enough?", de Dragon, un grupo de la época que intentó entrar en el mercado estadounidense, sin suerte.
- "Doctor Who": No siempre se cumplen 50 años desde el estreno de una serie. La venerable serie británica lo hizo con varios especiales muy recomendables, y con una tanda de capítulos primaverales que recuperaron un poco el sentido de la aventura, sin demasiados puzzles y misterios de fondo, que tenía al inicio de su época moderna.
- "Masters of Sex": Ha sido uno de los estrenos más destacados del año, y con todo merecimiento. Alrededor de la pionera investigación sobre sexo de Masters y Johnson se nos presenta un abanico de personajes muy bien dibujado, y en el que ha terminado robando gran parte de la atención una Allison Janney magistral y vulnerable.
- "Arrow": El justiciero encapuchado de The CW ha regresado en su segunda temporada luciendo un trío protagonista con buena química, y sin miedo a lanzarse de cabeza por la ruta de los supervillanos y las diferentes pruebas que Oliver debe superar para convertirse por fin en Green Arrow, y no ser sólo el Encapuchado. A este paso, además, incorporarán más aspectos del universo DC de lo que "Agents of SHIELD" puede hacerlo con Marvel.
- "The Bridge": Ser un remake de "Bron|Broen" no le ha hecho ningún favor a esta serie de FX, que ganó mucho interés en cuanto empezó a explorar cosas mucho más características de su escenario fronterizo entre Estados Unidos y México. La segunda temporada apunta buenas maneras.
- "The Good Wife": Muchas series deciden cambiar un poco el status quo en la quinta temporada, pero pocas lo hacen tan a fondo como la de CBS. Desde el tramo final de la cuarta entrega, la serie ha presentado sus credenciales para que, si los Emmy vuelven a olvidarla, sea un olvido de los que levante indignación.
- "Black Mirror": La segunda entrega de Charlie Brooker volvió a mostrarnos historias en las que la tecnología no es más que una herramienta que permite que salgan a la luz amplificados algunos de los instintos más primarios del ser humano. "Be right back" es un episodio que, meses después, no se va de la cabeza.
- "Hannibal": Otro de los estrenos más celebrados del año es esta precuela de las historias de Hannibal Lecter, que destaca por su gran personalidad propia en lo visual y por la exploración de las consecuencias de la violencia en la gente que tiene que la investiga, y que tiene trabajar con sus obras todos los días.
- "Juego de tronos": En la tercera temporada, las apuestas se han elevado todavía más para los personajes y para la serie en sí. La Boda Roja ha sido uno de los momentos del año, pero de la gran muestra de seguridad en sí misma que ha demostrado la serie también es un gran ejemplo aquel "dracarys".
- "Orange is the new black": Probablemente, sea la serie con el mayor y más diverso reparto femenino de la televisión reciente, y el mejor ejemplo del modelo de producción y emisión de Netflix, aunque la fama inicial se la llevaran otras. ¿Conseguirá llamar la atención de los premios?
- "Justified": Raylan Givens y Boyd Crowder nunca decepcionan, y menos aún si a su alrededor nos presentan nuevos personajes secundarios que, inmediatamente, consiguen hacerse un hueco, como el de Patton Oswalt. Hubo un ligero cambio en la estructuración de la temporada, con el misterio de Drew Thompson como eje central, pero siguió siendo igualmente disfrutable.
Música de la semana: En Yo disparé a JR hablaremos en breve de series que no sean ni americanas ni inglesas, y entre ellas figura "Puberty blues", una australiana ambientada a finales de los 70 que utiliza como sintonía "Are you old enough?", de Dragon, un grupo de la época que intentó entrar en el mercado estadounidense, sin suerte.
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