- "Robin de los bosques" (1938. Erich Wolfgang Korngold): Fue el primer Oscar entregado a su compositor, y no al jefe del departamento del estudio, como se había hecho desde 1934.
- "Recuerda" (1945. Miklós Rózsa): Rózsa era todo un clásico del Hollywood dorado de los estudios. Éste fue el primero de sus tres Oscars, incuido el último por "Ben-Hur".
- "Candilejas" (1972. Charles Chaplin, Raymond Rasch y Larry Russell): Ese año, la banda sonora de "El padrino" fue descalificada porque se descubrió que Nino Rota había utilizado fragmentos de composiciones previas.
- "La guerra de las galaxias" (1977. John Williams): Las bandas sonoras de las tres cintas iniciales de la saga de George Lucas estuvieron nominadas, pero sólo ganó la de la primera.
- "La bella y la bestia" (1991. Alan Menken): La única película de animación nominada a mejor película continuaba con el dominio de Disney en las categorías de banda sonora y canción.
- "El paciente inglés" (1996. Gabriel Yared): Se llevó el premio a mejor banda sonora de drama en unos años en los que los Oscar dividieron la categoría entre drama y comedia, que aqueñ año ganó Rachel Portman por "Emma".
- "La comunidad del anillo" (2001. Howard Shore): Shore se llevaría un segundo Oscar en esta categoría por "El retorno del rey", que fue también la que logró el galardón a mejor película para la trilogía.
- "Expiación" (2007. Dario Marianelli): El compositor italiano es colaborador habitual de Joe Wright, y sus tres nominaciones han llegado por sus películas con él.
- "Up" (2009. Michael Giacchino): Este Oscar fue un ejemplo de cómo Pixar pasó a dominar las categorías donde antes lo hacía Disney, y representó un cambio generacional en Hollywood.
- "La red social" (2010. Trent Reznor y Atticus Ross): Que una banda sonora más ambiental y electrónica ganara a pesos pesados como Hans Zimmer y "Origen" fue toda una sorpresa.
28 febrero 2014
Diez bandas sonoras de Oscar
El domingo se entregan los Oscars, y después de haber estado dilucidando si "12 años de esclavitud", "Gravity" o, en plan sorpresa de última hora, "La gran estafa americana" pueden terminar llevándose el premio a mejor película, y de preguntarnos si no se ha instalado cierto cansancio entre los encargados de cubrir la carrera, al final lo único que importa es si Ellen DeGeneres hará un buen trabajo presentando la gala por segunda vez, y si los ganadores se plegarán a las apuestas de Las Vegas o si habrá premios inesperados. Este año, la Academia ha inaugurado lo que puede ser una nueva tradición que muchos oscarólogos le pedían hace tiempo; un concierto con los nominados a mejor canción y mejor banda sonora, del estilo del de los nominados a los Grammy antes de la ceremonia. Esto nos va a dar la mejor excusa para recordar algunas de las bandas sonoras ganadoras del Oscar en su historia y, en concreto, para elegir diez de ellas (mis favoritas, por supuesto). Puede que alguna sea de Alfred Newman, que tiene el récord de galardones con nueve, o de John Williams, que ostenta el de candidaturas con 44.
27 febrero 2014
Cómo Verónica Mars puede cambiar Hollywood
El próximo 14 de marzo es un día que los fans de "Verónica Mars", aquella pequeña serie que se estrenó el mismo día que "Perdidos" y que fue cancelada por The CW tres temporadas más tarde, tienen marcado en rojo en sus calendarios desde hace meses, porque es el día en el que la avezada detective privada de Neptune (o ex detective privada) volverá del olvido de la cancelación con una película financiada, precisamente, con el dinero de esos fans. Aquella exitosa campaña de Kickstarter, lanzada por Rob Thomas y Kristen Bell (creador y protagonista de la serie, respectivamente), era la única manera en la que podía haber una mínima posibilidad de "Verónica Mars" regresara en forma de película, y lo curioso del asunto es que algo que era minoritario, y que salía adelante por el empeño de sus responsables y de sus fans, se ha convertido en un experimento que se va a observar muy de cerca por parte de los principales medios estadounidenses y de Hollywood, en general. Que el proyecto lograra la portada de Entertainment Weekly por primera vez, siete años después de ser cancelada, es un indicativo del elevado perfil que ha adquirido de golpe Verónica.
El interés que la industria tiene en este pequeño film de apenas seis millones de dólares de presupuesto lo resume un artículo en The Wall Street Journal de un modo muy sencillo; es el primer estreno de una major que se va a saltar las ventanas de distribución, pues el día 14 no sólo se verá en 270 cines repartidos por Estados Unidos (y otros cuantos en Canadá, Alemania, Reino Unido y Francia, creo), sino que también estará disponible en las principales plataformas de vídeo bajo demanda (o VOD). Películas como "Bubble", de Steven Soderbergh, experimentaron con esta estrategia en 2005, cuando el vídeo en streaming estaba todavía lejos de la popularización que ha alcanzado en los últimos dos o tres años, pero eran básicamente producciones independientes de las que las cadenas de cines no iban a poner el grito en el cielo si se saltaban los 90 días que pasan tradicionalmente entre el estreno en salas y la publicación en DVD o en plataformas online, como ocurrió cuando Disney intentó hacer algo así con "Alicia en el País de las Maravillas" de Tim Burton.
En estos dos o tres últimos años, muchas películas independientes han encontrado un mercado precisamente gracias a los estrenos directamente en VOD (en España, se van muchas a Filmin, como el documental "Stories we tell"), y Warner va a utilizar "Verónica Mars" para poner a su nueva división de distribución digital a trabajar a pleno rendimiento. En Variety señalan que esos departamentos digitales pueden asumir el papel que hacían las divisiones independientes que los estudios tuvieron en la década de 2000, divisiones que, en el caso de Warner, permitieron por ejemplo que George Clooney hiciera "Buenas noches y buena suerte" y que se estrenara "Antes de atardecer", la segunda secuela de "Antes de amanecer". Con un modelo de negocio cada vez más orientado a lo que se denominan las tentpoles, las películas con presupuestos infladísimos dirigidas a reventar taquillas entre abril y agosto, y alrededor de las que gira toda la estrategia de estrenos del año, la única opción que tienen los filmes que cuestan lo que ha costado "Verónica Mars" es ser vistos a través de VOD.
Pero lo que veremos a partir del 14 de marzo será más bien un experimento, más que un cambio de modelo. A no ser que la película se convierta en un éxito sorpresa (lo que es dudoso), la exhibición en cines servirá más como maniobra publicitaria para los pases en streaming que otra cosa, y a lo mejor hasta aumenta las ventas de DVDs de la serie, una de las más disfrutables que ha dado la televisión estadounidense desde ese 2004 tan cacareado. Su plan de distribución es más modesto que el de "Serenity", así que será más fácil que cumpla las expectativas del estudio, y también está más en consonancia con ese auge de las plataformas de streaming tipo Netflix.
El interés que la industria tiene en este pequeño film de apenas seis millones de dólares de presupuesto lo resume un artículo en The Wall Street Journal de un modo muy sencillo; es el primer estreno de una major que se va a saltar las ventanas de distribución, pues el día 14 no sólo se verá en 270 cines repartidos por Estados Unidos (y otros cuantos en Canadá, Alemania, Reino Unido y Francia, creo), sino que también estará disponible en las principales plataformas de vídeo bajo demanda (o VOD). Películas como "Bubble", de Steven Soderbergh, experimentaron con esta estrategia en 2005, cuando el vídeo en streaming estaba todavía lejos de la popularización que ha alcanzado en los últimos dos o tres años, pero eran básicamente producciones independientes de las que las cadenas de cines no iban a poner el grito en el cielo si se saltaban los 90 días que pasan tradicionalmente entre el estreno en salas y la publicación en DVD o en plataformas online, como ocurrió cuando Disney intentó hacer algo así con "Alicia en el País de las Maravillas" de Tim Burton.
En estos dos o tres últimos años, muchas películas independientes han encontrado un mercado precisamente gracias a los estrenos directamente en VOD (en España, se van muchas a Filmin, como el documental "Stories we tell"), y Warner va a utilizar "Verónica Mars" para poner a su nueva división de distribución digital a trabajar a pleno rendimiento. En Variety señalan que esos departamentos digitales pueden asumir el papel que hacían las divisiones independientes que los estudios tuvieron en la década de 2000, divisiones que, en el caso de Warner, permitieron por ejemplo que George Clooney hiciera "Buenas noches y buena suerte" y que se estrenara "Antes de atardecer", la segunda secuela de "Antes de amanecer". Con un modelo de negocio cada vez más orientado a lo que se denominan las tentpoles, las películas con presupuestos infladísimos dirigidas a reventar taquillas entre abril y agosto, y alrededor de las que gira toda la estrategia de estrenos del año, la única opción que tienen los filmes que cuestan lo que ha costado "Verónica Mars" es ser vistos a través de VOD.
Pero lo que veremos a partir del 14 de marzo será más bien un experimento, más que un cambio de modelo. A no ser que la película se convierta en un éxito sorpresa (lo que es dudoso), la exhibición en cines servirá más como maniobra publicitaria para los pases en streaming que otra cosa, y a lo mejor hasta aumenta las ventas de DVDs de la serie, una de las más disfrutables que ha dado la televisión estadounidense desde ese 2004 tan cacareado. Su plan de distribución es más modesto que el de "Serenity", así que será más fácil que cumpla las expectativas del estudio, y también está más en consonancia con ese auge de las plataformas de streaming tipo Netflix.
26 febrero 2014
El viejo truco del grupo separado
ALERTA SPOILERS: ¿Cómo vais con "The Walking Dead"? ¿Habéis visto "Claimed" y esas vías del tren que parecen llevar a algún sitio? Si la respuesta es afirmativa, podéis seguir leyendo.
Uno de los giros más clásicos en las historias de fantasía en las que un grupo de personas se une para luchar contra un Mal terrible que amenaza con invadir su tierra es hacerles pasar por un evento dramático que lo separe. El ataque de los orcos en Amon Hen al final de "La comunidad del anillo" divide a la Compañía que debía ir con Frodo al Monte del Destino a destruir el Anillo, y todas las obras del género posteriores se han preocupado siempre de que sus protagonistas pasen tiempo separados, lo que permite explorar otros aspectos de la historia y dar más cancha a personajes que, hasta ese momento, no habían tenido demasiadas oportunidades para brillar. No es que "The Walking Dead" siga la estela de "El Señor de los Anillos", pero sí que ha utilizado el truco de la disolución del grupo para sacudir un poco la narración. A partir de la última batalla contra el Gobernador por el control de la prisión, los supervivientes escapan de allí como y por donde buenamente pueden, y los emparejamientos posteriores apuntan a cosas interesantes.
En especial, el dúo Daryl-Beth, por imprevisto, puede ser de los más entretenidos de seguir. Ella, sobre todo, puede resultar de las más beneficiadas por esta separación forzosa del grupo, pues nunca ha sido más que alguien que estaba ahí al fondo, sin que hiciera mucho más que cuidar de Judith y cantar de vez en cuando canciones de Tom Waits. Mientras su hermana Maggie iba adquiriendo más relevancia (en gran parte por su relación con Glenn), y hasta Carol se volvía más resolutiva y rickiana, Beth parecía estancada. La muerte de Hershel puede servir también de acicate para darle un pequeño impulso, del mismo modo que el encuentro de Carol con Tyreese y las dos niñas es una bomba de relojería. Él no sabe lo que nosotros sí conocemos sobre la muerte de su novia, y ese conocimiento aporta una ligera capa de tensión que le viene muy bien al retrato de su grupo. De todos modos, a estos subgrupos los hemos visto todavía muy poco, al igual que a Maggie, Sasha y Bob, para saber si la táctica de separarlos va a funcionar o no.
A quienes hemos seguido un poco más es a Glenn y Tara, que se han topado con ese supuesto científico que en teoría sabe qué está pasando ahí, y a Rick, Carl y Michonne, que han tenido que reencontrar sus ganas de vivir para seguir adelante después de la debacle de la cárcel. A la experta en katanas han tardado casi dos temporadas en darle algo de tridimensionalidad, ocultándonos su pasado hasta ahora, y personalizando en ella ese dilema que atraviesan muchos de sus personajes de olvidar su vida pasada, y convertirse en otras personas diferentes de quienes eran, para sobrevivir, o mantener esos recuerdos de cómo era el mundo pre-apocalipsis para sentirse vivos, aunque tengan que adaptarse a esa nueva situación. El muy poco sutil plano de Michonne caminando entre los zombies dejaba bien clara esa dicotomía. Además, a "The Walking Dead" siempre le beneficia que sus protagonistas tengan un propósito claro, un objetivo en el horizonte al que dirigirse. Esa Terminus al final de las vías del tren, y la promesa de refugio, impide que, por ejemplo, Rick se dedique a autocompadecerse y le obliga a volver a la acción.
Lo mismo ocurre con el resto de miembros del grupo, que intentan reencontrarse con los demás. Un mero retrato de la "vida cotidiana" de ese mundo infestado de muertos vivientes no es tan interesante, pero que todos tengan una misión, un objetivo que perseguir, da un nuevo impulso a las tramas y las revigoriza. ¿Será la llegada a Terminus el final de la temporada? ¿Habrá realmente algo al final de las vías del tren?
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