31 mayo 2007

Las vacaciones las carga el diablo

O como los hiatos invernales (y primaverales) pueden dañar la audiencia de una serie, a veces hasta niveles irrecuperables que la abocan a la cancelación. Y si no, ahí está "Jericho", que cuando empezó la temporada era, junto a "Héroes" y "Ugly Betty", la única serie nueva que mantenía una audiencia decente y un grupo fiel de seguidores. Sin embargo, las vacaciones invernales le sentaron muy mal. Diez semanas fuera de la parrilla cuando estás empezando a ganarte al público sólo pueden destruir la expectación y la curiosidad de los espectadores potenciales que oyen hablar bien de la serie pero luego, cuando quieren verla, no la encuentran en la programación. Resultado, que cuando "Jericho" volvió con nuevos episodios en enero, estaba condenada en términos de audiencia.
Por supuesto, no ha sido la única damnificada de esta táctica de programación. Nuestra llorada "Verónica Mars" había conseguido que el episodio que cerraba la trama del violador de Hearst fuera uno de los más vistos de toda la serie, lo que permitía cierto optimismo ante su futuro. Pero el parón navideño, primero, y ese infausto hiato en marzo para dejar paso, durante dos meses, al reality show de las Pussycat Dolls, le dieron la puntilla. Cualquier inercia, por decirlo de algún modo, que la serie pudiera tener antes del parón se desperdició por completo.
Las vacaciones navideñas fueron especialmente negativas este año para bastantes series, y no creo que sea sólo porque, en cuanto se acaban, entra en escena "American Idol". La audiencia de "Héroes" sufrió un bajón significativo, y lo de "Perdidos" fue un batacazo que incluso llevó a algunos agoreros a predecir que, si la audiencia no se recuperaba y caía por debajo de los 12 millones, su continuidad iba a estar en peligro (como curiosidad, el final de la tercera temporada fue el sexto programa más visto de la semana, por delante de "CSI" y "Héroes").
Es verdad que estos parones forzosos son necesarios para que las series, con 24 episodioa como mucho, duren de septiembre a mayo, y abarquen así los tres barridos de audiencias (en noviembre, febrero y mayo) que las cadenas estadounidenses utilizan para medir el éxito de sus programas. Los guionistas lo saben y planifican las tramas para que los capítulos más emotivos y sorprendentes coincidan con esos barridos y con el principio de los parones. Éstos, además, conceden a los responsables más tiempo para poder rodar los capítulos, de tal modo que haya un colchón de días entre la finalización del episodio y su emisión (ese colchón, a veces, puede ser de sólo dos semanas). Sin embargo, se han convertido en un arma de doble filo, en especial para los shows con un mayor componente serializado. Conscientes de ello, Fox reserva siempre "24" para enero, y tanto "Perdidos" como "Galáctica" van a seguir su ejemplo con la esperanza de que una emisión continuada, sin hiatos ni repeticiones, les permita mantener una buena audiencia.

30 mayo 2007

La cuarta pared

En teatro, la cuarta pared no es más que una convención; la asunción, por parte del público, de que entre él y el escenario hay una pared transparente que le permite ver lo que hacen los actores pero que, a la vez, los separa de ellos. A veces, sin embargo, éstos rompen la cuarta pared y se dirigen al público pidiendo su participación o explicando aspectos de la trama. Este recurso, que en el teatro es fácil de llevar a cabo, se ha trasladado también al cine y a la televisión, donde su desempeño es mucho más transgresor, ya que sí que hay una separación física entre el espectador y el "escenario" y, de hecho, éste ni siquiera es real.

Hay un episodio en la segunda temporada de "Doctor en Alaska" que ejemplifica a la perfección este recurso. Maurice va a batirse en un duelo con pistolas con Nikolai, un ruso que visita Cicely periódicamente, y con el que siempre sostiene airadas discusiones. La última, provocada por una partida de cartas, desemboca en ese duelo que debe celebrarse a las afueras del pueblo, mientras Joel intenta, desesperado, que impere el sentido común y Nikolai y Maurice no se vuelen mutuamente la cabeza. Finalmente, como medida extrema, Joel se dirige directamente a los espectadores, diciendo que son un público inteligente que no se va creer que el duelo se lleve a cabo ("Estamos actuando para una audiencia muy sofisticada").

Quizás éste sea el caso más directo, pero con la aparición de multitud de páginas y blogs que comentan y diseccionan todo lo relacionado con las series, sus creadores se han vuelto mucho más conscientes de que el espectador no es, simplemente, un tipo pasivo sentado frente al televisor, así que, a veces, entran en el juego de dejar en los capítulos guiños hacia comentarios que la audiencia ha hecho sobre la serie. Uno muy bueno se vio al principio de la tercera temporada de "House", cuando el bueno de Gregory esconde un bote de Vicodina en un libro sobre lupus y, cuando Foreman se lo recrimina, responde: "Nunca es lupus". El lunes pasado, por otro lado, Telecinco emitió un episodio de "CSI" en el que un equipo de televisión sigue a los criminalistas durante la investigación de un caso, aunque a Grissom no le hace mucha gracia. Para intentar justificarse, el reportero le dice a Gil que su programa contiene muchos aspectos forenses, a lo que él replica: "Hay demasiados programas forenses en televisión". Además, ese episodio, "I like to watch", sirvió un poco para hacer una pequeña reflexión sobre todos esos detalles que sostienen la serie, incluyendo esos procedimientos científicos que quedan muy bonitos en la tele gracias a los efectos especiales, y haciendo que los reporteros preguntaran a los personajes muchas de las críticas que se hacen a la serie (a Warrick le preguntan cómo puede no equivocarse al analizar dos pruebas iguales).
Por supuesto, "Perdidos" es la que juega más conscientemente en este terreno. Los episodios están plagados de pistas y "huevos de Pascua", y hasta han dedicado algunos capítulos a desmontar algunas de las teorías sostenidas por los fans en los foros ("Dave", en el que se trataba directamente la hipótesis de que todo pase en la cabeza de Hurley). Muchos de sus personajes, además, expresan algunas de las dudas y quejas de las fans. Ahí está Sawyer al principio de la tercera temporada, preguntándole constantemente a Nikki quién rayos es ella, Kate dándole la bienvenida a Juliet al "maravilloso mundo de no tener ni puñetera idea de lo que está pasando", o Rose diciéndole a Jack que, si vuelve a soltar el rollo ése de "vivir juntos, morir solos", lo mata.
De todos modos, leyendo por ahí sobre el final de "Verónica Mars" (y a partir de aquí vienen SPOILERS), resulta que, en los dos últimos episodios, Rob Thomas se las ingenió para dejar pequeños comentarios sobre la situación de incertidumbre que atravesaba la serie cuando los escribió. Tal vez el más claro sea esa conversación entre Piz y Mac cuando van todos a la playa y ella les pregunta si han oído algo sobre el regreso de Matchbox 20, un grupo cuyo cantante se llama, precisamente, igual que el creador de la serie. Piz contesta un lapidario "Rob Thomas es una puta". ¿Referencia a todos los cambios introducidos en la tercera temporada por sugerencia de The CW?. El último comentario viene al final, cuando Verónica vota por su padre aún sabiendo que, con los cargos presentados contra él, va a perder las elecciones a sheriff. No recuerdo dónde leí que eso era una especie de metáfora de como la serie había peleado hasta el final por librarse de la cancelación. Además, uno de los versos de "It never rains in Southern California" (que va sobre un pobre tipo que se muda allí en busca de unas oportunidades que nunca llegan) dice, literalmente: "¿Les dirás a los chicos en casa que casi lo conseguí?".

P.D.: Los resúmenes de series completas en apenas cinco minutos se han puesto de moda últimamente. Primero tuvimos el de "Los Soprano", luego un vídeo que recogía imágenes de casi todos los episodios de "Galáctica" y, ahora, otro que recuerda todo lo que ha pasado en estos tres años de "Verónica Mars". Disfrutadlo aquí.

29 mayo 2007

Curiosidades musicales

Últimamente estoy yo muy musical, pero resulta que, en algunos episodios que cerraban temporadas de las series favoritas de MacGuffin, hay algunas canciones que adquieren especial relevancia, y otras cuya utilización es muy curiosa. Lógicamente, todo esto viene de ese momento de revelación en "Galáctica" con una peculiar versión de "All along the watchtower", de Bob Dylan, pero no es la única curiosidad relacionada con canciones que he encontrado por ahí.
  • Ayer ya comentamos el final de la tercera temporada de "Perdidos", y su utilización de "Good vibrations", de The Beach Boys. Resulta que la canción grunge que Jack escucha en su coche en un momento del episodio final es un tema de Nirvana, "Scentless apprentice", y da la casualidad que, si yo no estoy mal informada, es la primera vez que se cede un tema del grupo para una serie o una película. Por otro lado, es curioso que, siempre que hay un flashback de Kate, suena "Walking after midnight", de Patsy Cline, cantante que falleció en un accidente de avión en 1963.
  • Esta va para fans muy nostálgicos de "Verónica Mars". La primera canción que suena en la serie (en el piloto editado en DVD) es "La femme d'argent", de Air, y la que cierra el último episodio, "It never rains in Southern California", de Albert Hammond. Además, los recordatorios a la primera temporada incluyeron un nuevo momento de Kristen Bell cantando. La elegida fue "Bad day", de Daniel Powter, dedicada a una de las víctimas de su última venganza. Además, en esta tercera temporada hubo una canción muy bien elegida para ilustrar el final de la investigación sobre las violaciones en Hearst, "Right here, right now", de Fatboy Slim.

  • Creo que ya comentamos alguna vez que Ali Larter (Nikki/Jessica en "Héroes") se parece mucho a la cantante de jazz Diana Krall, y hubo un episodio en el que la serie jugó un poco con ese parecido, y con el poder desdoblador de Nikki, al utilizar de fondo la canción "The girl in the other room" cuando ésta se encuentra con Nathan Petrelli por primera vez en Las Vegas.
  • Además de la serie sobre el casino Montecito (cuyo reparto está empezando a aficionarse a hacer pequeños papeles en "Perdidos"), la otra serie que viene enseguida en mente al hablar de la Ciudad del Pecado es "CSI". Estos chicos finalizaron hace poco la séptima temporada cerrando un arco sobre un asesino en serie y con la continuidad de Sara Sidle en el aire por problemas contractuales (de nuevo) con Jorja Fox. Para titular el capítulo en cuestión, los guionistas decidieron seguir el ejemplo de "Anatomía de Grey" y usaron una canción, pero seguro que "Living doll", de Cliff Richards y The Shadows, tiene una utilización mucho más malsana en "CSI".
  • Y, por supuesto, "Anatomía de Grey" continuó con esa costumbre en su final de la tercera temporada, titulado "Didn't we almost have it all". Es lógico que un culebrón en toda regla, como es esta serie, se decantara por un viejo éxito de Whitney Houston. Y por cierto, por culpa de su segunda temporada no sólo odio "Chasing cars", de Snow Patrol, sino también "How to save a life", de The Fray. Deben ser las dos canciones más utilizadas para todo últimamente después de que el videojuego "Gears of war" repescara "Mad world".