25 noviembre 2008

Cubos de Rubik

Una de las historias literarias más peculiares de este año es la del sueco Stieg Larsson, un periodista que escribió tres libros, que forman la trilogía "Millenium", y falleció de un ataque al corazón poco antes de que se publicara el primer volumen, "Los hombres que no amaban a las mujeres", en 2004. En Suecia fue un bombazo desde el primer momento, y el éxito ha ido extendiéndose por toda Europa hasta dar el salto a EE.UU. este otoño. Es un libro cuyo éxito se ha basado en el boca a boca, principalmente, y que seguramente se repetirá con la segunda entrega, "La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina", que se publica esta semana.

Los tres pilares sobre los que se cimenta la primera novela son sus dos protagonistas, el periodista Mikael Blomkvist y la peculiar investigadora Lisbeth Salander, y un misterio que se va desenvolviendo poco a poco, como un cubo de Rubik que lleva su tiempo resolver. El punto de partida de dicho misterio es bastante llamativo (en la línea del problema del cuarto cerrado) y, aunque lo que se averigüe al final no sea demasiado original (sin dejar de ser sórdido), engancha lo suficiente como para pasar páginas y páginas casi sin que te des cuenta. El enigma más interesante, que no termina de resolverse en este primer libro, es sin embargo la propia Salander, un personaje que Larsson reconocía que estaba inspirado en Pippi Calzaslargas y que se adueña tanto de la trama que, en EE.UU., ella es la que da título a la novela (allí se llama "La chica con el tatuaje del dragón"). Ella es otro rompecabezas cuyas piezas vamos encajando con el correr de los episodios, y quizás sea el misterio más ingenioso ideado por Larsson.

Aunque, si hemos de ser justos, es la francesa Fred Vargas la que idea los enigmas más ingeniosos y, a veces, más inquietantes de la novela negra actual. Sus puntos de partida siempre son impactantes, ya sean objetos al azar que aparecen en las aceras de París, rodeados por un círculo de tiza azul y la frase "Víctor, mala suerte, ¿qué haces fuera?", o extraños cuatros, con las letras CLT, pintados en las puertas de algunos edificios. En ese último misterio estoy yo ahora (el libro se llama "Huye rápido, vete lejos"), un misterio que adopta unas ramificaciones más inquietantes y en el que sigue destacando la figura del comisario Adamsberg, otro investigador peculiar y bastante personal.

Si en los misterios de Larsson se sigue más la línea de P.D. James, que otorga más importancia al por qué se comete el delito que a quién lo comete, Vargas confiesa la influencia de Agatha Christie y su dedicación a la edificación de un enigma cuya solución impulsa el desarrollo de la trama. De Christie, a todo esto, recuerdo una anécdota que llevó a la escritura de "Navidades trágicas", motivada por la crítica que le hizo un familiar de que sus crímenes cada vez eran más refinados. La escritora ideó entonces un asesinato en el que había muchísima sangre.

10 comentarios:

Eldemo dijo...

Se ve interesante, has conseguido que me pique la curiosidad. Tenía otros libros pensados para leer ahora pero creo que me haré con el primero de esta trilogía, jejeje.

AG dijo...

Ahora que estoy leyendo bastante me apunto los nombres de los autores y de los libros jeje. "los hombres que no amaban a las mujeres" ya me lo tenía apuntado, pero no está mal saber otras opiniones.

Saludos.

Crítico en Serie dijo...

"Los hombres que no amaban a las mujeres" no es, como comentaba con un periodista, un buen libro de detectives. Sencillamente es un buen libro. A secas. Su lectura sobrepasa, de largo, la simplista visión de "de detectives".

Sin embargo, qué molesto es estar leyendo El factor humano de Graham Greene ahora que ha salido el segundo volumen de Millenium. Mikael Blomqvist me tiene enamorado y Salander fascinado.

ramelot dijo...

Interesante McGuffin, se apuntará el título. Pero me parece también bastante interesante otra cuestión, y que me gustaría que un día analizaras (sí, ya te estoy dando curro jejeje), si es que no lo has hecho ya. Sé que a tí también te tienen enganchada las series donde aparecen detectives, asesinatos a resolver. Y también te gusta la novela negra. ¿Se podría deducir que si te gusta una cosa te gusta la otra? Sé que no es lo mismo ni de lejos, pero se asemeja mucho. Yo de novela negra estoy "escasito escasito" de conocimientos y experiencias, así que qué mejor que preguntarle a una persona que trata con ambas, novela y serie.

Espero hacerme entender ;)

Saludos,

MacGuffin dijo...

Bueno, ramelot, en mi caso es así, soy fan de la novela negra, la de detectives, las series de policías y el cine negro, pero una cosa no tiene porqué llevar a la otra. Igual sí puede haber gente que le guste un género y no el otro.

Harmony dijo...

Me apunto el titulo para cuanto termine el que estoy leyendo, me encanta la novela negra :)

Adri dijo...

mmmm..

La verdad es que me ha picado la curiosidad. Sí que había odio hablar de Millenium, pero de pasada y no le había prestado atención.

Gracias por el apunte! ;)

Ali dijo...

Todavía tengo pendientes los libros de Millenium, pero soy una gran fan de Fred Vargas, es una de las autoras de novela negra más interesantes de la actualidad. "Huye rápido, vete lejos" es un libro estupendo (del que hay una peli, por cierto, no tan buena), como también lo son "La Tercera Virgen" o "Bajo los vientos de Neptuno".

ramelot dijo...

Muchas gracias por el comentario Mcguffin, no lo había leido hasta ahora ;)

Edu dijo...

Hablando de novela negra has visto ya la serie inglesa con Kenneth Brannagh haciendo de Wallander?

Ha salido solo un episodio pero tengo curiosidad, ahora que estoy en racha de series inglesas.