1.- Me sorprende mucho el éxito que tiene "The Big Bang theory" o, en realidad, lo que me sorprende es que se la ponga de renovadora de la sitcom cuando es tan tradicional como "Dos hombres y medio". Me explico. Aunque es cierto que es más Bill Prady el que lleva el peso creativo en la serie, la mano de Chuck Lorre se nota, y este buen señor tiene en su haber la ya mencionada "Dos hombres y medio" y la nueva "Mike & Molly", dos comedias de situación que, formalmente, darían para escribir un manual sobre las características de ese género. Pero claro, Lorre se fogueó en clásicos como "Roseanne", "Cybill" o "Dharma & Greg", por la que también pasó un Prady que cuenta en su currículum estancias en "Los líos de Caroline" y "Las chicas Gilmore". Las series que crea nos podrán espantar, pero está claro que forma tanto parte de la historia reciente de las sitcoms estadounidenses como los dos creadores de "Modern family", por ejemplo, Steve Levitan y Christopher Lloyd, que pasaron los dos por "Frasier", la fallida "Back to you" y, en el caso de Levitan, también por "Dame un respiro" y "El show de Larry Sanders". Y no sé cómo he acabado medio defendiendo a Chuck Lorre. Lo próximo será decir que Jerry Bruckheimer es un visionario de la televisión. Oh, wait...
2.- Los Oscars son el próximo 25 de enero y, lógicamente, ya están buscando presentador para la gala. Su primera opción ha vuelto a ser Hugh Jackman, después del enorme éxito que cosechó hace tres años, pero les ha vuelto a dar calabazas porque anda metido en la pre-producción y rodaje de la secuela de "Lobezno", que dirigirá Darren Aronofsky. Así que el trabajo está vacante, de momento. Lo más cercano a Jackman que pueden conseguir es Neil Patrick Harris quien, tras presentar Tonys y Emmys, ya sólo le faltaría esta ceremonia para aspirar a ser el host oficial de cualquier entrega de premios que merezca ese nombre. Se rumorea que podría repetir Ellen DeGeneres, aunque yo creo que podrían lanzarse a la piscina y ofrecérselo a Conan O'Brien (aunque la experiencia de David Letterman no salió demasiado bien en su momento). Lo que yo no sabía, y me he enterado gracias a Twitter, es que la idea original el año pasado era que Steve Martin hiciera dúo con Tina Fey, pero ésta lo rechazó, y así acabaron recurriendo a Alec Baldwin.
3.- Y hablando de Fey y Baldwin, resulta que, la semana que viene, se pone a la venta en EE.UU. un doble CD con la banda sonora de "30 Rock", algo que nunca pensé que fuera a editarse. El caso es que incluirá un libreto con fotos de la serie y entrevistas varias y, lo que es mejor, esas canciones a veces muy locas que se han sacado de la manga, encabezadas por dos clásicos de la serie como "Muffin top" y "Werewolf Bar Mitzvah". También está uno de los duetos más extraños de los últimos tiempos, el de Tina Fey/Liz Lemon y Christopher Cross, al que se aludió en un capítulo de la cuarta temporada, y la versión que nos proporcionó uno de los mejores momentos musicales de la serie, "Midnight train to Georgia".
4.- Por último, a raíz de cierto debate que hubo la semana pasada a cuenta, otra vez, del doblaje (y del que sólo os voy a remitir a esta entrada y ésta otra, que yo no tengo ganas de discutir), me ha surgido la curiosidad de saber, si ahora sois más de versiones originales, cuándo empezásteis a ver así series y películas. Yo empecé a tener curiosidad por oír las voces originales de algunos de los actores que más me gustaban, pero entonces no existía el DVD y, a cambio, La 2 emitía las películas de madrugada en VOS.
08 noviembre 2010
07 noviembre 2010
La dramedia de la familia
Si dentro de unas semanas, cuando empiecen a hacerse públicas las listas de las asociaciones de críticos de EE.UU. con lo mejor del año, no figura en algunas de ellas "The kids are all right", será una de las sorpresas de la temporada de premios. Concretamente, casi todo el mundo espera que su guión, escrito al alimón por su directora, Lisa Cholodenko, y Stuart Blumberg, y sus dos protagonistas principales, Julianne Moore y Annette Bening, alcancen algún reconocimiento y, con un poco de suerte, puedan incluso colarse en las próximas nominaciones a los Oscar. Podría ser la representante indie en el Nokia Theatre, que el año que viene acogerá la ceremonia de entrega el 25 de enero (cada vez los adelantan más. A este paso, acabarán haciendo un dos por uno con la fiesta de Nochevieja en Times Square), o tal vez se estrene en diciembre alguna otra que acabe robándole su puesto. Lo que no puede negarse es que es una película que merece la pena por lo redonda, bien conjuntada y aparentemente sin esfuerzo que se ve."The kids are all right" sigue a Nic y Jules, una pareja de lesbianas que llevan muchos años juntas y que tienen dos hijos adolescentes, concebidos gracias a una donación de esperma. Todo marcha bien en la rutina familiar o, mejor dicho, todo marcha según precisamente esa rutina que se instala en las parejas, y en las familias por extensión, al cabo de los años. La comodidad de lo conocido lleva a dar algunas cosas por sentado y, a veces, a olvidarse de que, como bien dice Jules en un momento de la película, esto es un maratón y como tal hay que prepararlo y trabajarlo. Y cuando los hijos empiezan a hacerse adultos, comienzan a preguntarse quiénes son y, por ejemplo, quién fue el donante de esperma que se convertiría en su padre biológico. Así entra en acción Paul, un hippie con el carisma de los que dejan simplemente la vida pasar y van entrando y saliendo de ella, sin decidir nunca cuándo asumir las riendas de ese convoy. Y, lógicamente, toda la rutina de la familia de Nic y Jules se verá puesta a prueba.
La cinta entra más en ese género puesto tan de moda por las series de Showtime, la dramedia, más que en las líneas de una comedia pura y dura. Es divertida, pero no para reírse a carcajadas y, por fortuna, no va por el lado a veces histriónico y exagerado de algunos de esos dramas de 20 minutos de esa cadena por cable. "The kids are all right" siempre se ve verosímil y natural, con unos personajes bastante coherentes, y su humor proviene directamente de ellos y de las situaciones que se encuentran en su día a día. A conseguir esto ayuda tener un reparto estupendo, con un Mark Ruffalo que derrocha encanto sin esfuerzo, unos Josh Hutcherson y Mia Wasikowska que componen unos adolescentes creíbles y comprensibles y, en el centro de todo, unas grandes Julianne Moore y Annette Bening. De hecho, es más Bening y su personaje, Nic, el verdadero centro de la película, con ese perfeccionismo que, casi sin que se dé cuenta, la va alejando poco a poco del resto de la familia.
Cholodenko consigue darle un tono bastante ligero y fluido (que permite que los momentos emocionales tengan más peso) y le regala a Bening un personaje que debería resarcirle del Oscar por "American beauty" que Hillary Swank le arrebató gracias a "Boy's don't cry". Pero veremos si llega tan lejos. Aquí no hay interpretaciones grandilocuentes ni grandes discursos, que es lo que suele llevarse en los Oscars, pero justo por eso funciona tan bien.
Música de la semana: Teniendo un personaje llamado Joni (por Joni Mitchell), y centrándose en un ambiente de clase media-alta californiana pero, al mismo tiempo, un poco hippie (o de ex hippies que ahora viven en un barrio residencial), hay bastante música un poco en esa línea, y de corte indie, en la película, que empieza con la inyección de optimismo de "Cousins", de Vampire Weekend.
06 noviembre 2010
Sólo chicas
La semana pasada, "Saturday Night Live" homenajeó a las actrices que han formado parte de su reparto en sus más de tres décadas de historia con el especial "The women of SNL". Volvió a reunir a gran parte de las mujeres que pasaron por el programa en los últimos 20 años, desde Laraine Newman y Julia Louis-Dreyfus a Molly Shannon, Maya Rudolph, Amy Poehler, Tina Fey o Kristen Wiig. Era un especial de grandes momentos, que rememoraba las primeras temporadas del show y algunos de los sketches más recordados por los fans, y que se abría con una gran parodia de la saga de realities "The real housewives" (si en la web de la NBC no podéis verlo, también está por aquí, de momento). Además, el especial es un resumen de la historia del programa que nos permite ver algunos de los personajes más queridos allí, y que en España nunca vimos.Por ejemplo, las Sweenie Sisters (que abrieron los Emmy de 1988), Mary Katherine Gallagher, las dos presentadoras de "Delicious Dish" (aunque su sketch legendario es el de Alec Baldwin y las "schweddy balls"), Debbie Downer o el "Weekend Update" presentado por Tina Fey y Amy Poehler. Algunas de las actrices recuerdan sus gags favoritos desde las primeras temporadas, y así es posible ver algunos realmente muy inspirados. El del restaurante de carretera y la tarta, con Alec Baldwin, es uno de los mejores, y además hay una parodia del show de Oprah realmente divertida. No se dejan fuera aquella grandísima imitación de sarah Palin y Hillary Clinton y, a lo largo de una hora y media, nos demuestran por qué "Saturday Night Live" es una institución.
En los quince últimos minutos del último capítulo de la primera temporada, a las cuatro protagonistas de "Mistresses" les ocurre algo que les cambia la vida para siempre, y que no van a tener que vivir solas. Lo mejor de esos seis capítulos iniciales son las reuniones de las cuatro, el modo en el que intentan ayudarse y apoyarse para superar los momentos malos y compartir los buenos, y es la relación entre ellas lo que ancla las historias a la realidad, pues a veces están demasiado cerca de volverse demasiado culebroneras (la historia de Trudy y su marido muerto, por ejemplo). Ya comentamos que "Mistresses" se mueve por una línea muy fina, bordeando el histrionismo, que sus actrices logran controlar para mostrar a personajes muy humanos y muy reales.No quiero contar nada de lo que ocurre en esa primera temporada porque la serie también tiene su componente de misterio a lo "Mujeres desesperadas" (un poco más contenido), y es mucho más divertido acercarse a ella sin saber casi nada, e ir descubriendo a las cuatro amigas poco a poco. Es más drama que comedia (aunque Jessica y Trudy tengan a veces algunos puntos simpáticos), y supongo que algunos estaréis al tanto que se intentó hacer un remake americano, protagonizado por Holly Marie Combs, que no salió adelante. Además, quienes viérais la miniserie de "Los pilares de la tierra" también os encontrásteis allí a Sarah Parish. A Orla Brady, por otro lado, se la ha visto este verano en "Strike back" y "The deep" (además de en "Fringe"), y parece que Shelley Conn se ha colado en la ambiciosa "Terra Nova" de Fox.
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