21 noviembre 2014

Casi famosos (LIV)

Si es viernes, tiene que ser tiempo de alguna entrada menos sesuda y más lúdica, como quien dice, así que tiene que ser el momento para recuperar los casi famosos. Ya sabéis, esa sección donde rescatamos algunos trabajos de ciertos actores, ahora bastante conocidos por un proyecto en concreto, antes de que Just Jared decidieran que eran lo suficientemente famosos como para publicar fotos de ellos yendo al supermercado.

Empezamos con uno de los más firmes candidatos a ser nominados este año a un Oscar, Benedict Cumberbatch, que antes de saltar a la fama gracias a "Sherlock" y, como decimos, sonar con fuerza para la inminente temporada de premios de Hollywood con "The imitation game", interpretó a uno de los tres hijos de Hugh Laurie en "Fortysomething", una muy corta comedia de ITV en la que Laurie era un médico con crisis de la mediana edad. Además de Cumberbatch, también andaban por ahí Anna Chancellor como la esposa de Laurie y Peter Capaldi como uno de sus colegas.

Últimamente, estamos hablando mucho de "Los 100", así que no está mal recuperar uno de los primeros trabajos de su protagonista, Eliza Taylor, en su Australia natal. El 90% de los actores de la isla pasa por los dos veteranísimos culebrones "Home and away" o "Neighbours", y ella estuvo cinco años en el segundo, interpretando a la mujer objeto de la serie, como quien dice. También se la podrá ver en el cine este año, en "La conspiración de noviembre".

Uno de los compañeros de reparto de Cumberbatch en "The imitation game" es Matthew Goode, que pudo haber sido toda una estrella si "Watchmen" hubiera funcionado un poco mejor, y que ahora mismo es ese amigo con posibilidad de algo más de Alicia Florrick en "The good wife". Pero uno de sus primeros trabajos fue dar vida a Gerald Brennan en "Al sur de Granada", una película de Fernando Colomo que contaba cómo ese escritor inglés llegaba a la Alpujara dispuesto a escribir, y acababa enamorado del personaje de Verónica Sánchez, que debutaba en el cine. Justo es decir que este "casi famoso" lo recuperó Abril Reyes por Twitter.

Y ya que mencionamos a Goode, recientemente se supo que particparía en el especial de Navidad de "Downton Abbey" como el tercer posible pretendiente de Lady Mary, así que hay que rescatar "Hogfather", o "Papá Puerco", como se tituló en España, una tv movie que adaptaba un relato de Terry Pratchett y en el que Michelle Dockery era Susan, la nieta de la Muerte. Aunque con esa peluca es más una versión al revés de la novia de Frankenstein.

20 noviembre 2014

El año que prestamos atención a The CW


El año 2014, televisivamente hablando, y desde el punto de vista de Estados Unidos, ha tenido una protagonista bastante inesperada: The CW. La hermana pequeña, y pobre, de CBS y Showtime, aquella que los críticos sólo incluían en sus artículos para preguntarse si no estaría mejor en el cable básico, ha resultado la ganadora de la temporada de otoño entre las networks, y durante todo este año ha visto cómo la percepción crítica de sus series iba variando desde esa mirada por encima del hombro tan habitual en sus inicios, a un reconocimiento algo más de igual a igual. No habría que extrañarse si “Jane the virgin” y “Los 100” se cuelan en algunas listas de los mejores estrenos del año, porque son dos series a las que algunos críticos han puesto de ejemplo de cómo pueden hacerse títulos para todos públicos dignos, sin más pretensiones que entretener y que tienen las ideas mucho más claras que algunas de las novedades más publicitadas del otoño.

Las comparaciones entre “Gotham” y “The Flash” son recurrentes también, señalando las cosas en las que una se esfuerza enormemente por que funcionen, mientras a la otra le resultan mucho mejor sin complicarse tanto la vida. Es sumamente curioso que The CW, de la que siempre hubo dudas sobre cómo podía sobrevivir con esas audiencias paupérrimas, sea de las cadenas en abierto que mejor está aprovechando la nueva situación industrial de la televisión estadounidense, en la que los visionados en diferido, los derechos para la emisión en streaming y las ventas en el mercado internacional pueden pesar tanto en el futuro de una serie como su audiencia en directo. Vio el filón del género fantástico y de ciencia ficción en abierto antes que las demás, y aunque no todas sus propuestas han funcionado, es cierto que las que lo hacen tienen, creativamente, una idea mucho más clara de lo que son y de lo que quieren hacer.

The CW, además, se ha encontrado con su propia Shonda en la figura de Greg Berlanti, productor y guionista muy asociado con The WB por “Everwood” y su breve paso por “Dawson crece”, y que se ha convertido en el salvador de la cadena, como quien dice, gracias a su labor en “Arrow”, primero, y después en “The Flash”. Ha sucedido, en el puesto de productor favorito del canal, a Josh Schwartz, que desde “Gossip girl” parecía estar involucrado en todas las nuevas series de The CW, y su estrella no para de crecer. Da la sensación de que DC/Warner lo ha colocado como el equivalente de Joss Whedon y las películas de Marvel para que supervise el universo televisivo del estudio (excepto en “Gotham”), y ganarse al mismo tiempo el favor del público y el de la crítica (que en Estados Unidos es menos snob para estas cosas que la española) lo ha situado otra vez en la cresta de la ola.

El culmen de todo este año llegó con el anuncio de quienes iban a formar el equipo de guionistas para Neil Patrick Harris en la próxima gala de los Oscars. Dicho equipo está liderado por el propio Berlanti, con uno de los showrunners de “Arrow”, Andrew Kreisberg, un colaborador suyo en “Everwood” y “Jack y Bobby” (y creador de “Kings”), Michael Green, y Seth Grahame-Smith, el único que no ha trabajado antes con él, y que tiene en su haber los guiones de “Abraham Lincoln, cazador de vampiros”, “Sombras tenebrosas” y fue co-creador de la serie de MTV “Tiempos duros para RJ Berger”.  La prensa especulaba con que Craig Zadan y Neil Meron querían reconocer en la gala el peso cada vez mayor de las películas de superhéroes en Hollywood, pero no dejaba de ser significativo que, en lugar de buscar a los guionistas de los grandes taquillazos del momento, se fueran a por el equipo creativo detrás de “Arrow”. Indirectamente, es otra victoria para The CW en 2014. Quién lo habría dicho en 2007.

19 noviembre 2014

Las trilogías de cuatro películas

"La tercera entrega en la inusual trilogía de cuatro partes". Con esta broma introdujo Stephen Colbert "Los juegos del hambre. Sinsajo 1" durante su entrevista con Jennifer Lawrence, y como todo lo que hace este hombre, no sólo es un mero chiste. Desde hace un tiempo, los estudios de Hollywood hacen todo lo que pueden por alargar todo lo posible sus sagas de más éxito. Si no tienes más de 70 años de cómic de Superman y, unos cincuenta de los de X-Men, buscas trilogías literarias con tirón entre el público (joven, a ser posible). Pero el problema es que sólo son tres películas, en lugar de las tropecientas que Marvel va a hacer de los Vengadores, entre las individuales y las tres conjuntas que quedan. En lugar de estar exprimiendo la taquilla durante una década, como mucho lo harás durante cinco o seis años, ¿y después qué?

La trilogía de "El Señor de los Anillos" fue todo un bombazo en taquilla, pero sólo fueron tres cintas. "Star Wars" son seis de momento, sí, pero se estrenaron en dos bloques de tres, separados por más de veinte años. ¿Cómo mantener al público deseoso de ver la siguiente entrega de su saga favorita sin hacerle esperar tres años entre una y otra, por ejemplo? ¿Y cómo retrasar en lo posible el final de esa saga? Warner dio con la solución al dividir la adaptación del séptimo y último libro de Harry Potter, "Las reliquias de la muerte", en dos partes, y detrás de ella repitió la jugada "Crepúsculo" con "Amanecer" y, ahora, "Los juegos del hambre" con "Sinsajo" (hasta Marvel va a hacer lo propio con "Avengers: Infinity Wars"). La cuestión es posponer todo lo que se pueda el momento en el que dejará de haber más películas protagonizadas por Katniss, o por Bella, o por Harry, pero el problema es cómo sacar dos películas decentes de un único libro.

Los casos de "Las reliquias de la muerte" y "Sinsajo" son, en este caso, bastante parecidos. Ambos tienen una primera mitad en la que hay muy poca acción, en la que hay más un etsudio de sus personajes protagonistas que otra cosa, y todo lo bueno, como quien dice, se concentra en la segunda mitad. David Yates y Steve Kloves, director y guionista de "Las reliquias de la muerte", solventaban el problema de una manera bastante sorprendente, consiguiendo que la primera parte tuviera interés a pesar de que Harry, Ron y Hermione están buena parte de ella vagando sin rumbo por los bosques de Inglaterra, pero el retrato de la relación entre Harry y Hermione estaba logrado.

Con "Sinsajo", la adaptación es más complicada porque es el libro en el que estamos más dentro de la mente de Katniss (y ella narra los tres en primera persona). Su monólogo interno es básicamente la acción durante la primera mitad del libro, y no debe ser nada sencillo sacar de ahí una película a la altura de "En llamas". Varios críticos estadounidenses apuntan que es en realidad un libro sobre el estrés post-traumático, así que será interesante ver cómo han conseguido Francis Lawrence, Peter Craig, Danny Strong y la propia Suzanne Collins trasladar eso a un blockbuster, y no a una cinta tipo "En tierra hostil".