MICHAEL: En el trabajo de inteligencia, la vigilancia se llama cobertura. Es como el baloncesto. Puedes defender en zona o individual. La individual es arriesgada; sigue a alguien durante mucho tiempo y empezarán a sospechar. La zona es, generalmente, lo más adecuado. Quédate quieto y deja que el objetivo se acerque a tí. Es menos obvio, mejor para los pies... Y puedes ponerte al día con las revistas de cotilleos.

Burn Notice (2007)

El factor humano

11 julio 2009

Hay series que se siguen por su trama, por sus giros sorprendentes y sus cliffhangers, y otras, por sus personajes. La segunda opción hace que soportemos temporadas psicotrópicas y capítulos plúmbeos si nuestros favoritos se mantienen interesantes y divertidos, y un buen personaje y, sobre todo, un buen actor que le dé vida justifica que perdamos incontables horas de nuestro valioso tiempo viendo algo que, en cualquier otra situación, no merecería ni un vistazo superficial.

¿Cuántos no hemos visto la primera temporada de "Castle" sólo por Nathan Fillion? ¿Y cuántos hemos tenido paciencia con "Fringe" sólo porque Walter Bishop y su intérprete, John Noble, eran siempre muy interesantes? No hay manera de saber cuándo una serie te enganchará por sus personajes, o lo hará porque cuenta una historia interesante. Ya sabéis que un monotema clásico macguffinero son las similitudes entre "Perdidos" y "Galáctica", y en mi caso, esas dos series son los mejores ejemplos de esa dicotomía que exponía al principio, incluso estando las dos movidas por los personajes. Aunque algunos de los de "Perdidos" me resultan interesantes y nunca me cansan (como Juliet, Ben o Locke), de ella me engancha la trama, la forma en que nos cuenta la historia, los misterios... Es un "enganche" más intelectual que otra cosa, que está sujeto a la posibilidad de que cualquier pequeña inconsistencia te lleve a abandonar el barco.

De "Galáctica", sin embargo, siempre me engancharon sus personajes, más que la historia. Leyendo esas entradas de blogueros que están viéndola ahora por primera vez, recuerdo que Seis desde el principio me pareció fascinante, con su interés por las emociones humanas y su búsqueda del amor (la escena, en la primera temporada, en la que Doral se burla de ella por eso en una azotea de la Caprica arrasada es estupenda, sobre todo, por una Tricia Helfer sutil y que da en el clavo). La evolución que tiene a lo largo de toda la serie es, desde luego, de las mejores entre todo el reparto, quizá sólo superada, desde mi humilde punto de vista, por la del coronel Tigh. El tema central del conflicto de identidad, la búsqueda de qué es lo que nos hace humanos y únicos, está desarrollada perfectamente en Seis (y en otro personaje en concreto en el tramo final de la serie, pero no digo quién es para que no podáis llamarme Miss Spoiler). Cuando "Galáctica" acabó, se sucedieron en Internet las comparaciones con "Perdidos" y las preguntas de cuál de las dos era mejor, y hubo una comentarista, ahora no recuerdo dónde, que resumía la respuesta diciendo que, aunque ambas eran muy buenas series, "Galáctica" le había llegado más a nivel emocional.

Que TVE haya decidido emitir los 11 capítulos de "Unidad Central Operativa" en su web para mí es una buena noticia, porque está siendo una de mis series del verano. Y no tanto por los casos o las historias del resto de personajes (que están bien), sino por Sierra y Andrún. Como me pasaba con Crews y Reese en "Life", cualquier historia floja mejora por la relación entre ellos, por sus bromas privadas, por su lealtad y complicidad... Puedo soportar a un par de guardias (y un arco argumental que se ve venir desde la otra punta del planeta) que me resultan bastante cargantes sólo por ellos. La heterodoxia de Sierra y la impulsividad de Andrún se complementan perfectamente, y se han trasladado sin problemas desde la serie que los vio nacer, "Desaparecida" (que TVE por fin ha colgado en su web, loados sean los Dioses de Kobol). Y algo parecido me pasa con "The Wire". Apreciando su labor de reflejo y mosaico de una sociedad urbana concreta, sería capaz de aguantar hasta un capítulo doble de "El internado", por ejemplo, si existiera un universo paralelo que permitiera a Omar, Bunk, Freamon y Bubbles pasearse por Laguna Negra (y liquidar a todo el reparto de la serie).

¿No era Verónica la principal razón para seguir viendo la tercera, y descafeinada, temporada de "Verónica Mars"? ¿No eran Mulder y Scully la motivación más importante para no abandonar "Expediente X" a partir de la sexta temporada? ¿No son Barney y Robin el enganche más fácil a "Cómo conocí a vuestra madre"? Para mí lo son, al menos. Acabo de empezar la tercera temporada de "Torchwood", con su especial formato de miniserie, y aparte de haber tenido un intenso dejà vú a "Expediente X" (lo que para mí no es malo), y de empezar a sospechar lo que está pasando, confieso que vería a Jack y Gwen en prácticamente lo que fuera. Su relación era de lo poco que se podía salvar de la primera temporada, y con la evolución a mejor que ha tenido ella, se ha mantenido como algo de lo más interesante (digresión sobre "Torchwood": Permitid que llegue "virgen" al último capítulo por lo menos aquí, visto que en Twitter está imposible).

Resultado, que el factor humano tiene mucha más importancia de la que, a priori, le podríamos conceder. Seguir una serie por la trama es, quizás, más exigente en el sentido de que es mucho más fácil que perdamos el interés en el mismo momento en que empiece a desvariar si acaso un milímetro. Si la seguimos por sus personajes (o por algunos en concreto), es más difícil que abandonemos a las primeras de cambio. Pero es muy posible que, si lo hacemos, lo hagamos de modo definitivo.

De vuelta en la Luna

10 julio 2009



En la madrugada del 20 al 21 de julio se conmemorarán 40 años del aterrizaje sobre la superficie de la Luna del Eagle, el módulo de alunizaje del Apolo XI. La retransmisión de los primeros pasos de Neil Armstrong y Edwin "Buzz" Aldrin en el satélite es, todavía, el evento televisivo con mayor audiencia de la historia, si no estoy mal informada, y no sé si es por este aniversario y, el año pasado, el 50º cumpleaños de la NASA, pero parece que estamos viviendo un revival del subgénero de misiones espaciales dentro de la ciencia ficción. Y no hace falta que traigamos a colación de nuevo a "Galáctica", sino que estas películas y series están más en la línea de un "De la Tierra a la Luna" más ficticio que de una trama más fantástica, por decirlo de algún modo.

Ya vimos el intento frustrado de serie de "Virtuality", y la ABC repetirá la jugada con "Defying gravity", basada en el documental de la BBC, "Odisea en el espacio", que cuenta una misión de seis años alrededor del Sistema Solar. Esa serie documental ya tiraba de la ficción en algunos momentos (como en el aterrizaje en Venus, por ejemplo), pero esa ficción se usaba para explicar las características de los vecinos de la Tierra alrededor del Sol. La ABC ha promocionado su estreno diciendo que es algo así como una "Anatomía de Grey" en el espacio, algo que espero que no sea cierto (también dicen lo mismo, pero aplicado a los policías, de "Copper"). Luego está "Moon", la película de Duncan Jones (hijo de David Bowie), que sigue a un astronauta que lleva tres años en una base minera en el satélite, y después tenemos todos los remakes de viejas series y películas de ciencia ficción menos especulativa.

Además de "V", tendremos nueva versión de "Alien Nación", que en su versión serie era, si yo no recuerdo mal, un procedimental que seguía a una pareja de policías "mixta", formada por un humano y un alienígena. Y parece que también habrá puesta al día de "A través del tiempo", o algo así. ¿Nadie se atreve a a rehacer "Starman", de la que hubo película (con Jeff Bridges y Karen Allen) y serie?. ¿O ese "Sólo ante el peligro" espacial que era "Atmósfera cero" (Peter Hyams dirigió, por cierto, "Capricornio Uno", una película sobre la falsificación de una misión a Marte que tuvo parte de la culpa en que se extiendarn las conspiraciones sobre el Apolo XI, aunque yo lo recuerdo como un thriller muy entretenido)? De todos modos, hay una serie documental, "La carrera espacial", que La 2 emitió hace algún tiempo y que cuenta, en formato docudrama, la competencia entre EE.UU: y la URSS por llevar a un hombre a la Luna de un modo muy interesante y entretenido, centrándose en las figiras de Sergei Korolev y Wernher Von Braun y sin olvidar el importante componente propagandístico que tuvo.

Casi famosos (XX)

08 julio 2009

Veinte ediciones numeradas ya de esta sección, que nunca se agota. Las repeticiones de series viejas en las mañanas del fin de semana dan para más de una sorpresa. Ejemplo, el que sigue.

La imagen no es la mejor, desde luego, pero ver a Matthew Perry en "Sensación de vivir" como un jugador de tenis que fantasea con matar a su padre, para alarma de Brandon, no tiene precio. Tampoco lo tienen los modelos de vaqueros pesqueros, zapatillas de deportes blancas y camisa de rayas por fuera, pero son cosas de los 90.

Es difícil que los 1,90 metros de Idris Elba pasen desapercibidos, aunque no fuera hasta su Stringer Bell de "The Wire" cuando se hizo de verdad famoso. Antes, había participado en unas cuantas series en su Inglaterra natal, incluyendo una de vampiros que sólo duró seis episodios y que allí gozó de un seguimiento de culto, "Ultraviolet". Elba protagonizó el también el piloto de un remake en EE.UU. que nunca vio la luz.

Kate Vernon tiene a sus espaldas una larga carrera antes de dar vida a Ellen Tigh en "Galáctica", incluyendo un papel recurrente en "La ley de Los Ángeles" y esa aparición con "Star Trek: Voyager", serie en la que Ron Moore escribió un par de capítulos y en la que estuvo mucho más implicado otro guionista habitual de "Galáctica", Michael Taylor.

Alguna vez hemos comentado que los maquillajes de los alienígenas de "Babylon 5" eran excesivos hasta las space operas, y si no, tomad como ejemplo a la embajadora Minbari, Delenn. Su intérprete, Mira Furlan, nos es ahora más conocida con las pintas de Rousseau en "Perdidos". El que está a su derecha es Michael O'Hare, el comandante Sinclair de los primeros capítulos, que veo luego que, como creo que el 75% de los actores de Hollywood, pasó por "Ley y orden" con un papel episódico.

Y éstos ya eran famosos cuando los "engañaron" para rodar "Scooby Doo", pero lo cierto es que las pintas que llevan se las traen. Están ahí Sarah Michelle Gellar y su marido, Freddie Prinze Jr., está Matthew Lillard, especializado en papeles de atolondrado en películas juveniles, y está Linda Cardellini, a la que cuesta más reconocer con la peluca y las gafas de Velma.

"Serpientes" de verano

07 julio 2009

- La muerte de celebridades muy famosas y lo fácil que es tirar del morbo al cubrirlas, sobre todo si el muerto se llama Michael Jackson. También ha fallecido Karl Malden, a todo esto.

- El cambio de nombre de Sci Fi a Syfy y las series que lo van a acompañar. Si seguís vía Twitter a Craig Engler, uno de los ejecutivos del canal, podéis aprender mucho sobre ese cambio y sobre algunos aspectos del funcionamiento de la estrategia de promoción de una cadena de televisión.

- Los estrenos en la televisión española se siguen estrellando contra la audiencia. O eres "El internado", o "La señora" (que no son estrenos), o mal lo llevas en junio y julio.

- Fox produce "Virtuality", que se queda en el piloto, y "Defying gravity", que emitirá la ABC. Las dos tienen un punto de partida muy similar (un grupo de astronautas en una misiòn espacial de larga duración) pero, seguramente, un tono diferente. El documental en el que se basa la segunda, "Odisea en el espacio", ya estaba un poco ficcionalizado (¿existe ese palabro?)

- Los médicos están de moda, o más bien, las enfermeras. "Nurse Jackie" pegó primero, pero en otoño nos llegará la verdadera avalancha.

- "True Blood" es el tema favorito de discusión entre los teléfilos. Y buena publicidad gratuita que le hacemos mientras tanto.

- USA es el canal que está arrasando este verano en Estados Unidos, en la estación tradicionalmente reservada para las series del cable. "Burn notice", "In plain sight" y "Royal pains" son éxitos contrastados.

- Los blogueros aprovechamos para ponernos al día y ver otras cosas y, dejando a un lado "El ala oeste de la Casa Blanca", parece que el virus de la ciencia ficción ha entrado con fuerza. No hago más que ver entradas sobre "Doctor Who" y "Galáctica". Qué envidia de todos los que las veis ahora por primera vez.

- También aprovechamos para leer. Sí, todos a Stieg Larsson. Si os gusta, igual deberías probar a Maj Sjöwall y Per Wahlöo, los padres de la novela negra sueca.

- Y, por cierto, esto son las serpientes de verano. Que no tienen nada que ver con lo comentado anteriormente, pero siempre alegran el estío. Sobre todo, porque no hay que tomarlas en serio.

Lo que vale una imagen

06 julio 2009

El cambio de nombre de Sci Fi a Syfy, oficial en Estados Unidos desde esta madrugada, está llevando a que surjan diversos artículos muy interesantes (como éste de Maureen Ryan) sobre cómo se construye una imagen de marca en el caso de la televisión. Hay que reconocer a la nueva Syfy su esfuerzo por no quedarse meramente en la programación tradicional y apoyar sus programas con especiales en la web, podcasts, videoblogs y otras iniciativas varias, y es cierto que, en los seis años en los que disfrutó de "Galáctica", su programación se ha ampliado desde la ciencia ficción y la fantasía más puras y duras a géneros más mezclados y abiertos a un público menos friki, por decirlo de algún modo. En lo concerniente a la utilización de Internet y de otros medios para promocionar y emitir sus series, Syfy ha sido de las cadenas que mejor lo han llevado a cabo.

Su cambio de marca obedece, según ellos, a un adecuamiento al tipo de programación que llevan un tiempo haciendo. La programación es, tal vez, la principal herramienta de los canales por cable para diferenciarse de los demás. En esos artículos que se han ido publicando sobre la nueva Syfy se recordaba que HBO es sinónimo de televisión poco conformista; USA, de escapismo inteligente; Showtime, de títulos provocativos y diferentes; FX, de historias arriesgadas y a veces polémicas; TNT, de procedimentales y dramas más convencionales; ABC Family, de series juveniles y amables para toda la familia, etc. Esas imágenes, esas etiquetas que se adscriben a cada cadena, y con las que las identifican los espectadores, se consiguen gracias a la emisión de "Los Soprano", "Monk", "Weeds", "The Shield", "The Closer" y "Kyle XY", por ejemplo, y a una cierta coherencia en la programación consiguiente de otros títulos.

En España, rápidamente asociamos ciertos canales temáticos a las series de moda (Fox), al género policíaco más clásico y al thriller de toda la vida (Calle 13), a las comedias distintas (Paramount Comedy)... Eso se consigue con la programación, y fomentándolo con las estrategias de marketing que todas las cadenas ponen en marcha. A través de promociones y cortinillas se puede crear también una imagen de marca muy definida (en eso son insuperables Canal+ y su "heredera" en ese aspecto, Cuatro), y hasta se puede hacer con el tipo de presentadores que asoman su cara todos los días en la parrilla de ese canal. Fijaos en los informativos, por ejemplo. Las presentadoras de los Telediarios de TVE suelen distinguirse por sus voces graves, y las de Antena 3, en general, por su fotogenia. ¿A que no os hace falta mirar el dial para saber que, en la radio, tenéis sintonizados Los 40 Principales? En la radio, la "imagen" se logra con unas voces con unos tonos muy diferenciadores.

Toda la vida es sueño

05 julio 2009

La misión de la Phaeton está tan condenada a acabar mal como "Virtuality", la serie que, en teoría, iba a contarla. Es un misterio por qué Fox decidió emitir un piloto que nunca iba a pasar de ahí y promocionarlo con vídeos promocionales y entrevistas con Michael Taylor (co-creador del proyecto junto con Ron Moore), supongo que esperando que, el fin de semana anterior al 4 de julio, tendrían una gran audiencia. Lo cual es ser bastante iluso, algo que dudo que sean los ejecutivos de la cadena. Porque esto es un piloto, no una tv movie, y como tal, se dedica a presentarnos los personajes y los posibles conflictos que podrían presentarse más adelante, terminando con un giro final destinado a que nos pique la curiosidad por ver más episodios. La pena es que no habrá más, y justo habrían sido muy necesarios para juzgar si "Virtuality" iba a ir a alguna parte.

Así, sólo el piloto promete un buen montón de problemas de diferenciación entre la realidad y la ficción, con todos esos "fallos" en los módulos virtuales recreacionales (que prefiero no detallar más para no entrar en terreno spoiler). Además, por supuesto, del estrés de pasarte 24 horas al día encerrado en un espacio muy limitado con otras 10 personas con las que es inevitable que surjan tensiones, roces, peleas y romances. Si hubo dos cosmonautas, creo que de la Mir, que se pasaron casi toda la misión, con una duración de unos tres meses, sin hablarse, no hay más que imaginarse lo que puede pasar en un viaje de 10 años, y no a la órbita de la Tierra, sino a Epsilon Eridani, situada a unos 10,5 años luz, y en cuyo sistema planetario los científicos creen que podría haber una super-Tierra con capacidad para albergar vida. A todo eso, súmale que, justo después del lanzamiento, te dicen que la Tierra será inhabitable en unos 100 años y que tú puedes ser una de las únicas oportunidades de salvación de la humanidad. Eso estresaría aún más a cualquiera, ¿no?

Como digo, si bien lo idóneo habría sido poder ver un par de episodios más para ver cómo evolucionaba, "Virtuality" prometía. Tal vez no era una serie para Fox, sino que habría casado mejor con la nueva línea de Syfy, por ejemplo, pero la promesa de algo interesante está ahí, con un par de personajes intrigantes (y, como yo suponía, las semejanzas de la piloto con Starbuck no se quedan sólo en lo que Clea DuVall y Katee Sackhoff se parecen físicamente, al menos para mí), y un conflicto central entre lo virtual y lo real que, por cierto, es muy similar al que parece que tratará "Caprica". Tenemos también un HAL-9000 en potencia y alguna que otra duda sobre si la tripulación recibe toda la información necesaria para su misión, o si los manipulan para que el reality show que los sigue sea más emocionante.

Desde luego, habría sido una serie compleja y ambiciosa, incluso a pesar de que sus responsables dicen que su idea era encaminarla hacia el thriller, espero que no con la deriva que tomaba "Sunshine" hacia el final. Su influencia de la ciencia ficción de los 70, más filosófica, y su ambición al querer mezclar tres niveles de realidad eran, desde luego, sus principales obstáculos. No sabemos si, en el primer aspecto, habría terminado siendo una mala copia de "2001. Una odisea espacial", pero he de decir que, en cuanto al segundo, no creo que fuera difícil seguir cada uno de esos tres niveles, perfectamente diferenciados por su estética (el módulo virtual de Billie, la analista informática, me ha parecido un punto con su aire a lo "Alias" y su versión en japonés de la canción de "La familia Monster"). Resumiendo, que "Virtuality" se merecía una oportunidad porque, como decía Segismundo, la vida es un frenesí, una ilusión, una sombra y una ficción. Y esto podría haber dado mucho de sí.

Música de la semana: Me ha hecho gracia escuchar, en las promociones veraniegas de Cuatro, "I was made for loving you", de Kiss, que se usó en un anuncio de Renault hace algún tiempo. Entre esto y el grupo heavy muy semejante a ellos que salió en "Life", parece que vuelven a estar de moda.

Cuando los créditos molaban

04 julio 2009

Hubo una época en la que tener unos créditos molones en tu serie era lo más de lo más. ¿Por qué pasó a la historia? Es difícil de decir. Pero los fans no se resignan, porque los créditos, incluso aunque sean más falsos que un duro de dos caras, siempre son estupendos, y más aún cuando se utilizan las sintonías de series de los 70 y los 80 que, en teoría, no pegan nada con la serie con la que los mezclamos.



Por ejemplo, me suena que ésta ya la hemos visto antes, pero no deja de ser genial mezclar "Star Trek: La nueva generación" con "Vacaciones en el mar", que debía tener uno de los créditos más empalagosos. Claro, que "Star Trek" es una mina. Hasta puede mezclarse con una canción de "Los caballeros de la mesa cuadrada".



Cuando "Verónica Mars" fue cancelada, llegó a rodarse un pequeño piloto para la cadena que mostraba cómo habría sido una hipotética cuarta temporada con Verónica en el FBI. No salió adelante, pero no ha impedido a los fans imaginarse cómo habrían sido sus créditos.



Estoy bastante saturada de todo el tema de "Crepúsculo", pero he de reconocer que estos créditos como si fuera una serie de televisión realmente dan el pego de una producción juvenil para el extinto canal The WB. Los hay, por supuesto, usando la música de "Buffy, la cazavampiros" y de "Ángel", pero eso me parece demasiado fácil.



Y, finalmente, una mezcla inspirada entre "Torchwood" y "Roswell", que efectivamente usaba como sintonía "Here with me", de Dido.