1.- Los fans de "Fringe" están preocupados por las bajas audiencias que está cosechando los jueves a las 9, el horario con más visibilidad de la tele yanqui, pero también el más difícil. Ya hablamos sobre eso hace tiempo, y la Ausiella retomó las preocupaciones después de que el último capítulo cayera hasta los 5 millones de espectadores. Al parecer, los jefazos de Fox no están de momento demasiado preocupados, sobre todo por los buenos datos de visionados en diferido y las buenas críticas que está cosechando la segunda temporada, y no tienen en mente ni su mudanza de horario ni cierta palabra que no debe ser nombrada (cancelación, va, ni que fuera Voldemort). Las tribulaciones de "Fringe" contrastan vivamente con "Bones", que ya ha superado en audiencia total a "FlashForward". De hecho, le ganó por casi dos millones en su segunda media hora. Ante eso, sólo se puede decir ouch.
2.- En mi búsqueda de nuevas miniseries inglesas, he dado con "Place of execution", una adaptación en tres capítulos del libro "Lugar de ejecución", de Val McDermid, a cargo de la ITV. Cuenta la realización de un documental sobre la investigación de la desaparición de una niña de 13 años, en 1962, cuarenta años más tarde, un documental que lleva a la periodista encargada de él a descubrir algunas cosas que igual no debería. La serie tiene una interesante atmósfera y hace que el personaje del inspector que investiga la desaparición resulte complejo e interesante. Hay algunas cosas que no encajan bien, pero en general son tres episodios que merecen un vistazo. Además, reconozco que, en la película casera, la niña (que no tiene 13 años ni de broma) muchas veces recuerda a Laura Palmer.
3.- Es curioso como la ciudad de Nueva York es más que un escenario en "White collar". No pierden ocasión de demostrar que ruedan allí los capítulos, y así nos deleitan con tomas clásicas de edificios como el de la ONU, que se veía de fondo en el tercer capítulo, o algunas de las iglesias "escondidas" en medio de los rascacielos del Midtown. La serie sigue a pies juntillas la fórmula de la cadena USA, con un personaje central carismático, capítulos autoconclusivos con una sutil trama horizontal y un sentido del humor ligero. Es de agradecer que, aunque Neal Caffrey sea todo encanto y esté lleno de recursos, su compañero del FBI, Peter Burke, es igual de listo que él, aunque su método sea diferente, y forman un equipo entretenido de ver, y con unas charlas sobre la vida en general muy de Brennan y Booth, por cierto.
4.- Otra serie que está sufriendo cierto desgaste después de un buen comienzo en audiencias es "The good wife". Hay quien la sitúa en peligro de no ser renovada, creo que un poco prematuramente, pero habrá que esperar. Sí he de decir que Kalinda, la investigadora del bufete donde trabaja Alicia, se ha convertido en uno de mis personajes favoritos de la temporada. Todo lo puede y para todo tiene preparada una réplica y una cara de póker a veces más expresiva de lo que parece. La relación entre Alicia y su marido está llevándose de una manera muy interesante, además.
5.- Me reservo un juicio más informado para cuando empiece su hiato forzoso hasta marzo (que no son buenas noticias para ella), pero "V" no acaba de convencerme. No sé si seguirá por el camino de "FlashForward", pero el globo se está desinflando con demasiada rapidez desde mi punto de vista. O igual es que el adolescente me parece tan insoportable, que empaña mi visión del resto.
6.- Como esto concierne al último capítulo de "House" igual debería añadir un aviso de spoilers, así que ahí va. El baile ochentero del congreso de medicina fue uno de los momentos álgidos por varios motivos. Ver a Hugh Laurie con ese disfraz del siglo XVIII era como regresar a sus tiempos del idiota príncipe George de la tercera temporada de "Black Adder", y el atuendo eighty de Lisa Edelstein tenía que ser una alusión a su pasado como Lisa E en los clubes de Manhattan de la época. Y por fin supimos la historia pasada de House y Cuddy, o mejor dicho, se confirma lo que todos sospechábamos.
Música de la semana: En "House", por cierto, utilizaron "Guitar hero", o algún otro juego similar, como parte del diagnóstico inicial de un paciente, y así colaron otra canción del grupo Metric, que parece que últimamente se escucha en un montón de series. El tema elegido aquí fue "Stadium love".
LIZ: ¿Puedo compartir contigo mi visión del mundo?
JACK: Preferiría oírte cantar "Rocket man" otra vez.
LIZ: Todos los seres humanos tienen algo en común... el sandwich. Lo que cualquiera quiere en esta vida es sentarse tranquilamente a comerse un sandwich.
JACK: Qué sorpresa, tu visión del mundo se basa en la comida.
30 Rock (2005)
Descansos dominicales
15 noviembre 2009Publicado por MacGuffin a las 5:01 PM 4 comentarios
Etiquetas: Panorama catódico
I'm not a frakkin' cylon!
14 noviembre 2009
Agentes encubiertos y células durmientes infiltradas entre la población objetivo de su próximo ataque no son algo nuevo. Los "quintacolumnismos" eran un clásico de muchas películas rodadas en los 40 y ambientadas en la Segunda Guerra Mundial (muchas de las cuales servían como propaganda), con espías dobles y Mata-Haris varias (Mata-Hari es de la Primera Guerra Mundial, ya lo sé). Los lobos con piel de cordero dan mucho juego para tramas conspiranoicas y paranoias de todas clases y colores. En los 50, con el "terror rojo" desatado en EE.UU. por el Comité de Actividades Antiamericanas del senador MacCarthy y su búsqueda de comunistas "infiltrados" en todos los estratos de la sociedad americana, la histeria alcanzó cotas inéditas hasta aquel momento, y dio pie a clásicos como "La invasión de los ladrones de cuerpos" (que lo mismo es interpretada como anticomunista que como antimaccarthysta, y cuyo remake de 1978 es bastante inquietante).
Los thrillers políticos de los 70 retomaron el tema y cambiaron las vainas extraterrestres por traidores a la patria dispuestos a dar un golpe de Estado ("Siete días de mayo") o los soldados lobotomizados y programados de "El candidato del miedo" (que es de 1962, cierto, y también está dirigida por John Frankenheimer), o los espías cuyo doble juego llega más alto de lo que parece ("Los cinco tres días del cóndor"). Todo esto no se quedaba en el cine, por supuesto. "Los invasores" ya llevó a la tele, en 1967, a unos extraterrestres que adoptaban forma humana para conquistar la Tierra. Más adelante, estas tramas fueron evolucionando con los tiempos, y de los comunistas malos pasamos a los terroristas ("Arlington Road" es una película muy interesante sobre ello).
Todo esto viene a decir que, lógicamente, los lagartos de "V" no fueron los primeros en el esto y, últimamente, tampoco han sido los únicos. Ahí estaban los cylones de "Galáctica" y, en la vertiente de no ciencia ficción, "Sleeper cell". Que los malos sean físicamente indistinguibles de los buenos da pie a tensión, desconfianza, paranoia y a algo que puede resultar inquietante y muy entretenido de ver. Si está bien llevado, claro.
P.D.: Fue ver a Rekha Sharma en "V" y no me pude contener. ¿Cuándo dirá alguien "I'm not a frakkin' lizard"?
Publicado por MacGuffin a las 4:04 PM 5 comentarios
Etiquetas: Variedades
Dí adiós, Echo
12 noviembre 2009
Fue más sorprendente la renovación de "Dollhouse" por una segunda temporada que que Fox haya anunciado que no habrá una tercera. Cualquiera que diga lo contrario, miente como un bellaco. Sus audiencias han pasado de no ser para tirar cohetes a directamente penosas, con retirada en noviembre incluida para no estropear la media de Fox en los sweeps, y aunque ha tenido algunos episodios muy buenos, otros (lamentablemente, los más) se han quedado a medio camino de todo. James Poniewozik hace un resumen en "Tuned In" de las razones que han llevado a esta cancelación que me parece bastante acertado, repartiendo responsabilidades por igual entre Joss Whedon y la cadena.
"Dollhouse" partía de un concepto inicial difícil de llevar a cabo (una organización clandestina borra las personalidades y las mentes de algunos hombres y mujeres y les imprime otras para realizar diversos trabajos por encargo) y, como hemos comentado alguna vez, Eliza Dushku no es precisamente versátil como para interpretar una versión distinta de Echo-Caroline cada semana. Sí, ir a parar al viernes quizás no fuera una buena señal (también porque nosotros no paramos de preconizar su muerte prematura, como si fuéramos Nostradamus), y tener que rodar un nuevo piloto, menos todavía. Pero a veces perdemos de vista que Whedon no ha tenido ningún éxito masivo tipo "Perdidos". Igual ya lo hemos comentado con anterioridad, pero no está de más recordar que "Buffy, la cazavampiros" repartió sus siete temporadas entre dos cadenas de audiencias bastante reducidas, comparadas con las del resto de networks, como The WB y UPN (el germen de The CW), y su primera aventura en las "grandes ligas" fue "Firefly".
El caso de esa serie de ciencia ficción no puede compararse con "Dollhouse", por mucho que las dos se hayan emitido en Fox. Con la primera, la cadena no supo qué hacer con ella y contribuyó a cargársela saltándose completamente el orden de los capítulos, con lo que acabó cancelándola al cabo de 11 episodios. Con "Dollhouse", a pesar de las injerencias que haya podido tener, la cadena le va a conceder dos temporadas de 26 capítulos en total porque, a no ser que cambien de idea a última hora, emitirán los capítulos que faltan entre diciembre y enero, hasta el día 22 de ese mes. En esta situación, no veo que podamos meternos tanto con Fox (para eso está que no se atrevieran a seguir adelante con "Virtuality", por ejemplo).
"Dollhouse" ha sido un proyecto fallido con buenas ideas detrás, pero que necesitaba un milagro para sobrevivir. Y milagros, en la tele, a Lourdes.
Actualización: Se me olvidaba resolver el pequeño acertijo de ayer. Nuestro caballero canoso del esmoquin era Caleb Deschanel, director de fotografía con cinco nominaciones al Oscar en su haber y que recibirá el premio a toda su carrera de la Asociación Americana de Cinematógrafos. Además, claro, es conocido por ser marido de una actriz y padre de dos actrices. Míralos todos aquí juntos.
Publicado por MacGuffin a las 8:02 PM 8 comentarios
Etiquetas: Panorama catódico
Interés en la arqueología
11 noviembre 2009
Creo que ya he comentado alguna vez que me fascina la fascinación, valga la redundancia, que tiene el 90% de los críticos estadounidenses con "Mad Men". El otro día, tenía por Twitter una breve conversación a este respecto que traía también a colación el furor que originaron en España las primeras temporadas de "Cuéntame cómo pasó". Seguramente, debe ser una cuestión de curiosidad histórica, por ver cómo se refleja una época relevante por diferentes motivos en una ficción de televisión. No vamos aquí a ponernos a comparar series. Nunca he visto más de diez minutos de "Cuéntame" y, por diversos motivos, dejé "Mad Men" en el tercer episodio de la primera temporada. Lo que me interesa es el nivel de detalle con el que se analizan y se diseccionan los capítulos de la serie de la AMC.
Los diferentes Emmys y buenas críticas han ido dando cada vez más relevancia a la creación de Matthew Weiner (yo diría que es la heredera de "Los Soprano" en el trono de la televisión de calidad), y ha llegado a una tercera temporada en la que ha tocado techo (a no ser que la cuarta se supere, lo que no se debería descartar). Ciertamente, la ambientación, el vestuario, los peinados y la atmósfera de la serie darían para estar hablando horas y horas, pero sus fans se quedan con el retrato de sus personajes y las controvertidas decisiones que van tomando temporada tras temporada. Por otro lado, no hace mucho escuché a uno de sus detractores decir que le parecía la serie más machista y retrógrada de la televisión, aunque eso se disfrazara bajo la explicación de que quiere ser un reflejo fiel de cómo era la sociedad estadounidense a principios de los 60.
Como digo, lo que realmente me ha tenido enganchada es esa disección de cualquier mínimo gesto de Don, Betty o Roger Sterling. Si era en episodios que lidiaban con acontecimientos históricos relevantes (igual esto es un spoiler, pero ha habido uno sobre el asesinato de Kennedy), el tema ya alcanzaba cotas muy, muy serias. Desde luego, sus fans se la toman muy en serio y no dejan pasar ni un solo detalle, ni un solo guiño, ni una sola referencia a la historia de EE.UU. o a capítulos pasados de la serie. Ellos están tan fascinados por ella como yo estoy con ellos. Fans de "Mad Men", ¿qué es lo que os engancha de la serie?
P.D.: ¿Alguien se anima a un pequeño acertijo? No, no hay premio, lo siento, pero creo que es simpático. ¿Quién este señor tan trajeado?
Publicado por MacGuffin a las 8:25 PM 16 comentarios
Etiquetas: Panorama catódico
Leaving Las Vegas
10 noviembre 2009
Diez temporadas son muchas para cualquier serie. La audiencia se desgasta, los actores se cansan y hay que estar buscando constantemente cosas nuevas que mantengan el interés, ya que el factor novedad y la frescura del principio se acaban perdiendo al cabo del tiempo. La renovación casi total del reparto les funcionó bien a "Ley y orden" y "Urgencias", por ejemplo, pero no a "Expediente X", y "CSI" está en pleno proceso de adaptación a su nueva estrella, Laurence Fishburne, que sustituye a William Petersen y su Grissom, uno de los factores del éxito inicial de la serie. Resulta curioso que en una serie que apostaba por un reparto más o menos coral y porque la trama tuviera más importancia que los personajes, acabara destacando tanto, y ejerciendo de protagonista de facto, uno de ellos.
Esta semana, Fishburne y su doctor Ray Langston visitan las franquicias de Nueva York y Miami en un crossover a tres bandas que la CBS confía que levante a la alicaida serie original, cuyos rumores de finalización vienen siendo insistentes desde hace dos temporadas, cuando se marchó Jorja Fox. No he visto lo suficiente a Langston para juzgar si es un buen sustituto de Grissom (de la novena temporada sólo he visto el simpático episodio homenaje a "Star Trek" y "Galáctica", en el que él salía poquísimo), pero está claro que el público no acaba de conectar con él. Obviamente, no debe tener esa aura geek de Grissom que resultaba tan divertida (y se echará en falta el dúo Grissom-Catherine, que a mí me divertía mucho) y tiene que trabajar el doble para superar las reticencias de la audiencia.
La décima temporada empezó con una secuencia en bullet time que es la más cara de los últimos años en la televisión estadounidense y también incluyó el regreso fugaz de Sara Sidle, todo para iniciar una entrega de capítulos que se antoja importante para el futuro de "CSI". Adelantó su horario a las 9 para dejar hueco a "El mentalista" (cuya segunda temporada está empezando a funcionar muy bien en audiencia, aunque haya perdido algo de chispa) y aunque sus números siguen siendo bastante decentes, no me extrañaría que pudieran empezar a hacerse cábalas sobre un cierre en el horizonte. Dependerá de cómo evolucione su audiencia hasta final de temporada. Ahora, no penséis que "CSI" se acabará la próxima temporada. Cualquier plan será a medio plazo.
Publicado por MacGuffin a las 8:05 PM 4 comentarios
Etiquetas: Panorama catódico
Casi famosos (XXIV)
09 noviembre 2009No sé qué sería últimamente de esta sección sin Tonto y su revisión de "Star Trek. La nueva generación". Probablemente no habría alcanzado tantos números y sería más aburrida que Joseph Fiennes en "FlashForward" (tenía que decirlo, perdonadme). Así que vamos directamente al nuevo hallazgo arqueológico hecho en el interior de la nave Enterprise.
Ya sé que las fotos no son demasiado grandes (problemas técnicos, mejor no os aburro), pero valen para identificar a estos dos actores que empezaron a hacerse famosos con series sobre gente con superpoderes. El de la izquierda es Bill Campbell, podríamos decir que malo oficial de "Los 4400" interpretando a Jordan Collier, que en ese episodio de "Star Trek" se lleva al catre a Teri Hatcher, con una melena que no tenía nada que ver con el aseadito corte de Lois Lane en "Lois & Clark". Antes de enrolarse brevemente en el Enterprise, tuvo tiempo también de pasarse por "Vacaciones en el mar", "MacGyver" (inenarrable) y "Tango y Cash" (aún más inenarrable). El pasado de esta chica es una mina, y ya sin entrar en la época entre "Lois & Clark" y "Mujeres desesperadas".
Carey Mulligan está de moda este año. Creo que ya hemos comentado alguna que otra vez que su papel en "An education" la ha incluido en todas las quinielas para ser nominada al Oscar, y es prácticamente la única mujer en el reparto de la secuela de "Wall Street". Para los fans de "Doctor Who" siempre será Sally Sparrow, y hasta que ha llegado a esa película dirigida por Lone Scherfig, su currículum incluye bastantes producciones de época como la de la foto, "My boy Jack", una película para televisión que contaba la difícil relación de Rudyard Kipling con su hijo Jack, que murió en la Primera Guerra Mundial. La cinta tuvo cierta repercusión por el protagonismo de Daniel Radcliffe y Kim Cattrall. Algunos de los otros papeles previos de Mulligan se recogen en este blog, incluyendo los de "Bleak House" y "La abadía de Northanger" que yo había visto.
"Trainspotting" hizo famosos no sólo a Ewan McGregor, Robert Carlyle y Kelly McDonald, sino también a Jonny Lee Miller, un actor que hasta entonces había pasado por su cuota de adaptaciones literarias para televisión (de "Mansfield Park" a la serie de la señorita Marple) y por un episódico en la tercera temporada de "Principal sospechoso". Sin embargo, de esos trabajos previos a la película de Danny Boyle, el más reseñable es "Hackers" y, más que por su relevancia cinematográfica, por pura cuestión de cotilleo, ya que allí conoció a Angelina Jolie, con la que viviría un breve y accidentado matrimonio. Miller, últimamente, ha sido "Eli Stone" y el señor Knightley de "Emma".
Kate Hudson vivió su particular salto al estrellato gracias a su groupie de "Casi famosos" (de donde viene, obviamente, el nombre de esta sección), pero no fue la única que empezó a hacerse notar. Además de su joven protagonista, Patrick Fugit, por allí inició su camino Zooey Deschanel, cuyo personaje era, precisamente, el de su hermana, que había huido de la sombra de su controladora madre y se había hecho azafata de vuelo. A veces cuesta reconocer a Deschanel en esos primeros trabajos por las diferentes pintas que llevaba en cada uno (atentos, en "Guía del autoestopista galáctico", más que a ella a las melenas de rey león de Sam Rockwell). El mes que viene, los fans de "Bones" por fin conseguirán algo por lo que llevan preguntando varias temporadas, y es la reunión de Zooey con su hermana Emily en esa serie. ¡Doppelgänger a la vista!
Publicado por MacGuffin a las 12:59 PM 7 comentarios
Etiquetas: Casi famosos
El becerro de oro
08 noviembre 2009
Hay una comparación muy evidente que puede hacerse después de ver el piloto del remake de "V", y ésa es decir que la ABC sitúa a Obama a la altura de los lagartos alienígenas invasores porque éstos también prometen cobertura sanitaria universal. Me parece, de hecho, que a los medios estadounidenses no se les escapó semejante comparación. No obstante, y a la espera de ver más capítulos, creo que esa analogía no es lo definitorio de "V" (con esas promesas, los visitantes se aseguran la simpatía de casi toda la población), sino que es la conversación entre los dos curas la que da más en el clavo de la verdadera referencia de todo esto, y no es más que la historia bíblica de Moisés y el becerro de oro, los falsos dioses que los hebreos adoran durante sus cuarenta años de vagabundeo por el desierto antes de encontrar la tierra prometida. ¿Es esto una muestra de que la serie puede ser el primer producto televisivo genuinamente republicano de la era Obama? Puede serlo. La sutileza no es su punto fuerte, y por ahora se encamina en esa dirección. Pero tengo que concederle una segunda oportunidad para confirmarlo.
La "V" original estaba muy marcada por las distopías totalitarias que se pusieron de moda en los 80, influenciadas sin duda alguna por los últimos coletazos de la Guerra Fría y los gobiernos de Reagan, en EE.UU., y de Margaret Thatcher en el Reino Unido. Así, los visitantes tenían esos uniformes y ese símbolo de inspiración claramente nazi, y de ahí surgía esa resistencia que usaba la V de la victoria para identificarse, si no recuerdo mal (en la nueva versión, la V hace referencia a los visitantes). Los tiempos cambian y las distopías de moda también, y supongo que mostrar a los lagartos con las etéreas facciones de Morena Baccarin (con pseudo-reunión de veteranos de "Firefly" al contar brevemente con Alan Tudyk), curando enfermedades by the face y hablando sin parar de que sólo quieren lo mejor para el planeta es el modo de explicar porqué logran conectar tan rápido con gran parte de la población.
Lo que no queda tan claro es por qué son malos y hay que pelear contra ellos. Nos cuentan que se han infiltrado por todas partes y llevan décadas preparando la invasión, pero se queda en meras palabras. El piloto da la sensación de resumir casi toda la primera miniserie original en 45 minutos, y este aspecto del nacimiento de la resistencia es uno de los que más cojea. Por lo demás, me ha resultado curioso ver que Kenneth Johnson, creador de la "V" de los 80, participa en el remake, y no puedo dejar de comentar otro aspecto que me pareció todavía más peculiar. El interior de la nave nodriza, al principio, parece la Estrella de la Muerte, pero de repente me vino a la cabeza Santiago Calatrava y, muy especialmente, la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia. De hecho, juraría que vi L'Hemisferic dentro de la nave.
Música de la semana: Una cosa que no se le puede negar a "Bored to death" es contar con una cabecera original. Además, la canción está compuesta para la serie por Coconut Records, o lo que es lo mismo, Jason Schwartzman, también protagonista de la serie, y que antes ya había sido el batería fundador de Phantom Planet, grupo que dejó cuando estaban grabando su cuarto disco, me parece. Con su proyecto en su solitario, empezó a hacerse conocido gracias a canciones como "West Coast".
Publicado por MacGuffin a las 4:43 PM 11 comentarios
Etiquetas: Teleadicciones


