22 septiembre 2016

Las series cebolla


En Lo que yo te diga tienen la expresión "cine cebolla" para referirse a películas de las que tienes que ver con un paquete de Kleenex a mano. Son esos dramas que van directos al lagrimal, a buscar que los espectadores conecten de tal forma con lo que están viendo en pantalla, que una buena llorera sea la única manera de canalizar todas esas emociones. El fenómeno no es exclusivo del cine, claro, pero en televisión no es tan frecuente. Puede haber series que provoquen lágrimas en episodios determinados, o en momentos concretos (esas despedidas finales del último capítulo de "Battlestar Galactica"...), pero es menos común que su objetivo como serie sea hacer llorar, directamente.

Esta semana, NBC ha estrenado una de esas series cebolla, "This is us", un drama que, en teoría, refleja la vida cotidiana de varias personas diferentes, y como afrontan los problemas que se les van presentando. Su trailer rompió récords en Facebook, con más de 50 millones de visitas en menos de dos semanas, y su estreno congregó a más de 10 millones de espectadores, aprovechando el tirón de 'The Voice'. Y los comentarios que han aparecido en redes sociales desde el martes coinciden en, básicamente, lo mismo: es una serie de las de llorar. Si va a conseguir aguantar mucho basándose sólo en eso, o si va a lograr escapar de la fina línea que separa la manipulación emocional de la emoción ganada a pulso, todavía necesita varios episodios más para comprobarlo.

Pero es curioso que "This is us" sea una rara avis en las networks estadounidenses. "Parenthood" era otro drama que lograba arrancar lágrimas consistentemente a sus espectadores, y "Cinco hermanos" tuvo también sus momentos, pero esta última tenía también un lado un poco más cómico que se intentaba equilibrar con los instantes más dramáticos, sobre todo al principio. Porque lo habitual es que estos dramas familiares o de relaciones personales se escoren cada vez más hacia el sentimentalismo lacrimógeno con el correr de las temporadas. Si las series de policías se vuelven muy tremendistas, tirando de asesinos en serie, por ejemplo, para mantener el interés, estas otras acumulan enfermedades, muertes y desgracias varias para que los espectadores estén siempre en tensión, para que no desconecten de lo que está pasando en pantalla.

Parece que "This is us" arranca yendo con decisión a estrujar un poco el corazón de los televidentes, a arrancarles unas cuantas lágrimas ya antes de que acabe el primer capítulo, y eso ha convencido de momento al público. ¿Se batirán récords de ventas de pañuelos de papel?

20 septiembre 2016

Casi famosos: Emmy edition

La ceremonia de la 68ª edición de los premios Emmy dejó bastantes ganadores inesperados, y otros que se estrenaban en esos galardones y que merecían mucho las estatuillas. Como siempre es divertido recordar de dónde vienen esos vencedores, repasemos algunos de los primeros trabajos de los que se llevaron a casa algunos de los Emmy de este año.

Jeffrey Tambor está recogiendo ahora, gracias a "Transparent", los premios que reconocen toda una carrera haciendo, sobre todo, mucha televisión. Su patriarca Bluth de "Arrested Development" sólo era una parte de todo el bagaje que el actor ha ido acumulando desde finales de los 70, cuando empezó a alternar comedias como "Los Roper" o "Apartamento para tres" (a la que pertenece el fotograma de arriba), con proyectos más serios, tipo "Canción triste de Hill Street" o "La ley de Los Ángeles". Tambor ha hecho de todo, incluido mucho doblaje para animación infantil.

"Starved" fue una comedia de 2005, de FX, sobre varias personas que iban a un grupo de ayuda para pacientes de trastornos alimenticios. La chica de la izquierda es Laura Benanti, y el tipo con la boca abierta es Sterling K. Brown, gran revelación de "The people vs O.J. Simpson", que ha tenido una carrera de lo que los estadounidenses llaman working actor: actores que tiene trabajo constante, pero que no son famosos. Brown participó no sólo en esa comedia de muy corta vida, sino que pasó también por "Turno de guardia", "Sobrenatural" o "Person of interest" antes de recalar en "Army wives", que tal vez fuera su trabajo más conocido hasta ahora. Este otoño va a estar en "This is us", el drama familiar de NBC.

Entre las mayores sorpresas de la noche figuró el Emmy a mejor secundaria de comedia que se llevó Kate McKinnon, que había participado en webseries y en programas de sketches, como "The big gay sketch show", antes de entrar en 2012 en "Saturday Night Live". Ese mismo año hizo una pequeña película independiente, "My best day", que era su escaso bagaje en cine hasta que, gracias al trampolín de "SNL" ha empezado a participar no sólo en "Cazafantasmas" (de la que acabó siendo la revelación), sino que tiene próxima de estreno otra comedia con el sello del programa "De-mentes criminales", con Kristen Wiig y Owen Wilson.

Otro de los ganadores por "The people vs O.J. Simpson" fue Courtney B. Vance, veterano actor que tiene una página de IMDB tan larga, que resumir unos pocos proyectos es hasta complicado. El fotograma pertenece a uno de los primeros, "La caza del Octubre Rojo", y sólo en los últimos años, y en televisión, se le ha visto en "Asuntos de estado", con Katherine Heigl, "Masters of sex", "Revenge" o "FlashForward". Y fue uno de los actores que más tiempo estuvo en "Ley y orden: Acción criminal".

19 septiembre 2016

El juego de tronos de O.J. Simpson


Que los académicos de los Emmy hayan pasado a votar sólo por el candidato que quieren que gane, en lugar de ordenarlos por orden de preferencia, ha permitido que la gala de entrega de su 68ª edición haya estado dominada por las sorpresas. Sí, es verdad que en las tres categorías "gordas" de la noche, drama, comedia y mejor miniserie, ganaron las tres favoritas ("Juego de tronos", "Veep" y "The people vs O.J. Simpson"), y que la serie de antología de FX arrasó con todo lo que se le puso por delante (mucho más que "Juego de tronos", que se fue de vacío en los apartados actorales), pero fueron los ganadores inesperados los que terminaron sobresaliendo más.

Y eso que los Emmy de Sarah Paulson, Sterling K. Brown y Courtney B. Vance están más que merecidos, y aunque "Fargo" merecía igualmente haberse llevado algún reconocimiento, el incontestable triunfo de "American Crime Story" responde al hecho no sólo de que ha sido una de las series del año, sino de que ha sido, al mismo tiempo, una de las mejores series de este 2016. La victoria de Paulson, además, era un poco un acto de justicia que los Emmy le debían hace tiempo (se le escapó el premio por su trabajo de las gemelas de "American Horror Story: Freak Show"), y que ella transformó, a su vez, en uno de contricción por todas las humillaciones que sufrió la Marcia Clark real durante el juicio de O.J.

El dominio de "The people vs O.J. Simpson" representa otros dos aspectos muy notables de estos Emmy. Por un lado, la diversidad de sus ganadores y una mayor voluntad de premiar a caras nuevas que cuando "Mad Men" y "Breaking bad" acaparaban la categoría de drama (y "Modern family" la de comedia), y por otro, el ascenso, un poco a la chita callando, de FX. Hace unos días, HitFix dedicaba un reportaje a la buena marcha de la cadena bajo el mandato de John Landgraff y cómo había ido posicionándose como una de las cadenas más consistentes en la última década. Desde luego, la categoría de miniseries era totalmente suya, entre las nominaciones de "American Crime Story" y las de "Fargo", y con el premio a Louie Anderson por la comedia "Baskets" y las candidaturas de "The Americans", aunque no ganaran nada más que el ya tradicional premio a Margo Martindale, ha sido FX la cadena que más se ha aproximado al reinado de HBO. De hecho, es curioso que "Veep", por ejemplo, perdiera los Emmy de guión y dirección de comedia (que se fueron uno para "Master of none" y otro para "Transparent") y que ningún actor de "Juego de tronos" pudiera recoger una estatuilla.

Como decíamos, pese a esas victorias finales de las grandes favoritas, la gala dejó espacio para que hubiera sorpresas tan agradables como las estatuillas para Tatiana Maslany en actriz de drama y Kate McKinnon en secundaria de comedia, y para otras un poco más extrañas como premiar a Ben Mendelsohn por una segunda temporada de "Bloodline" en la que apenas aparece. El Emmy en actor de drama para Rami Malek era una sorpresa a medias, porque su trabajo en "Mr. Robot" era los suficientemente potente, y la serie lo suficientemente fenómeno, como para llevarse una categoría tirando a aburrida (Kevin Spacey y Liev Schreiber no van a ganar nunca, pero ahí siguen), pero su visión en el escenario no dejó de ser una nota diferente para la academia. Que dos títulos como "Orphan Black" y "Mr. Robot", escorados hacia el género (la ciencia ficción y el thriller), y de cadenas poco consideradas en los Emmy como BBC America y USA, encumbraran a sus dos protagonistas fue un signo de que, quizás, los tiempos sí están cambiando definitivamente en estos premios.

Y el año que viene, "Juego de tronos" no puede competir por el retraso del estreno de la séptima temporada para el verano. La cosa se presenta aún más interesante.