07 febrero 2016

Historias de periodistas

Los periodistas son unos de los gremios más tratados por el cine. Cuando quieres tener una historia de misterio, pero no quieres que haya policías ni abogados involucrados, tirar de un reportero es siempre un buen recurso, y el ritmo diario de las redacciones de los periódicos (o de las webs de noticias, sitio aún poco explotado) puede dar tanto para dramas tipo "The Paper" como para comedias locas a lo "Luna nueva" y las otras diferentes versiones de la obra de teatro en la que se basa ("Primera plana" entre ellas). Las películas de periodistas casi es un subgénero en sí mismo, pero también es verdad que puede dividirse en historias con periodistas e historias de periodistas. Entre las primeras podría entrar, por ejemplo, "El informe pelícano" (Denzel Washington es el reportero que ayuda a Julia Roberts en su investigación), mientras la gran definición y estándar de las segundas es "Todos los hombres del presidente".

Esas películas de periodistas no sólo muestran cómo persiguen una historia y le van dando forma, sino que sólo por el hecho de mostrar ese proceso, están comentando sobre la importancia de su labor. Tom McCarthy, el director de "Spotlight", ha comentado en muchas entrevistas que quería resaltar la relevancia del periodismo de investigación como el que llevó a cabo el equipo del Boston Globe que destapó, en 2002, el escándalo de abusos sexuales, y encubrimiento por parte de los altos cargos de la Iglesia Católica, de la archidiócesis de Boston. Y lo hace enseñando, simplemente, cómo esos cuatro periodistas hacen su trabajo. Nada más. En ese aspecto, la deuda que tiene con "Todos los hombres del presidente" es muy clara, pero también con otras películas aparentemente tan alejadas como "Zodiac", que también se dedica a seguir la investigación de quién puede ser el Asesino del Zodiaco sin muchas florituras.

"Spotlight" es el reportaje sobre cómo el equipo del Boston Globe consiguió su reportaje de investigación en profundidad. No adorna la historia con grandes dramas y opta por la sobriedad, por dejar que hablen directamente las víctimas, los periodistas que, al principio, no se dan cuenta de la historia que tienen, la ciudad que no se atreve a pedirle cuentas a una institución tan importante y clave en su vida como la Iglesia Católica... Es el encubrimiento sistemático y el silencio impuesto sobre los abusos lo que termina por dominar la historia, pero es notable que tampoco se olvide el lado de las víctimas y que nada de todo esto se dramatice de más. No hace falta. "Spotlight" es consciente de que cuenta algo importante, pero no se da demasiada importancia para hacerlo.

La manera de rodar de Tom McCarthy y las interpretaciones de un reparto estupendo siguen ese tono natural y sobrio, de "sólo estoy haciendo mi trabajo", y sitúan a la película en una situación muy curiosa para compararla con otras historias de periodistas que han querido comentar sobre el estado de la profesión, en la que ya no hay recursos ni tiempo para los reportajes de investigación y se busca conseguir más lectores, o el mayor número de visitas, de manera rápida y espectacular. Una de ellas es "The Newsroom", la serie de Aaron Sorkin que presentaba una redacción de noticias ideal, y la otra es la quinta temporada de "The Wire", en la que el propio McCarthy participó como actor, interpretando a un reportero del Baltimore Sun que se inventa o "adorna" las noticias para que sean más impactantes y atrayentes.

Ninguno de los dos retratos terminaba de funcionar y alcanzar su objetivo de reivindicar el trabajo periodístico. Ambos eran demasiado obvios; "The Newsroom" sermoneaba demasiado y "The Wire" perdía un poco de perspectiva. "Spotlight" es más lo que esa quinta entrega de la serie de David Simon aspiraba a ser en su trama periodística, y eso es una gran virtud.

Música de la semana: El jueves, Movistar+ emitirá en España "Grease Live!", la aportación de FOX a ese género de los musicales en vivo que lanzó NBC hace unos tres años. Es una aportación muy interesante a nivel técnico (los actores se movieron por una parte importante de los estudios de la compañía durante la "representación") y dejó alguna grata sorpresa en el aspecto artístico. Toda la escala del musical ya se aprecia en "Grease (is the word)", la primera canción, que cantó Jessie J recorriéndose todos los escenarios.

05 febrero 2016

Casi famosos (LVIII)

Los viernes por la tarde no son para leer reflexiones sesudas, pero sí pueden ser un buen momento para una nueva entrega de "casi famosos". Ya sabéis, son vistazos a momentos iniciales en la carrera de esos actores que ahora son muy conocidos pero que tienen un pasado, como todo el mundo. Sólo que el nuestro no queda inmortalizado en la televisiòn o en las películas.

Esta semana tenemos a Sarah Paulson un poco por todas partes. Aparte de que se estrena "Carol" en España, en FX ha arrancado ya "The people v O.J. Simpson", la primera entrega de la nueva serie de antología de Ryan Murphy, "American Crime Story". Allí está una de sus actrices fetiche, Sarah Paulson, que se ha ido haciendo un nombre poco a poco gracias a sus colaboraciones en televisión con Murphy y a papeles en cine como el de "12 años de esclavitud". Uno de sus primeros trabajos fue, curiosamente, una serie de terror, "American Gothic", centrada en un pueblo con un malvado sheriff. Era la hermana del niño interpretado por Lucas Black.

Buena parte del reparto de "Los 100", que acaba de arrancar su tercera temporada, proviene de Australia, donde participaron en series noventeras tan "míticas" como "Las hermanas MacLeod". Es el caso de una de sus actrices invitadas con mayor fandom, Alycia Debnam-Carey, o lo que es lo mismo, la comandante Lexa. Está también en "Fear the Walking Dead", pero ahí no tiene el mismo alcance que en la serie de The CW, aunque su audiencia sea mucho mayor.

Hay actores que tienen cara de series de época. Es lo que le pasa a Aidan Turner, que fue un enano en "El hobbit" y cuyo último trabajo relevante es la nueva versión de "Poldark". Su camino en el costume drama ya quedó marcado por "Desperate romantics", una miniserie sobre los pintores pre-rafaelitas del Londres del siglo XIX. Y es verdad que Turner participó en la versión original de "Being human", pero casi es una excepción en su carrera.

Uno de los estrenos que más curiosidad levantaban en esta midseason era "Legends of tomorrow", el mashup de superhéroes de The CW que cuenta entre sus protagonistas con Arthur Darvill, que arrastra consigo a todos los fans que se ganó en su etapa en "Doctor Who" como Rory. Como buen actor británico, Darvill ha pasado también por su cuota de adaptaciones literarias de época. De hecho, uno de sus primeros papeles fue el del hermano de la protagonista de "Little Dorrit", llevando esa pinta de caballerete ocioso aunque estuviera en una prisión de morosos junto a su padre.

Por último, y ya que el regreso de "Expediente X" está funcionando tan bien en audiencia, no está de más rescatar la etapa de David Duchovny en "Red shoe diaries", una serie de antología de historias erótico festivas de Showtime. Por su participación en esta serie hacía siempre tanta gracia la afición de Mulder al porno.

04 febrero 2016

La paradoja del "Peak TV"

WGN America fue de los últimos canales más o menos pequeños en Estados Unidos que se subieron al carro de la ficción de producción propia. Arrancaron con "Salem" y sus brujas y hace unos días estrenaron su nueva serie, "Outsiders", pero no consiguen que ninguna de ellas haga realmente ruido en el sobrepopulado panorama de las "series de prestigio". La que tuvo las mejores opciones para conseguirlo, "Manhattan", cayó presa de esa burbuja de ficciones llamada Peak TV en Estados Unidos y fue cancelada ayer por la cadena. Había cosechado buenas críticas (mejores aún con su segunda temporada), pero no lograba romper los dos techos de cristal imprescindibles para sobrevivir con bajas audencias: los premios y la visibilidad mediática.

"Manhattan", por si alguien no sabe de qué iba, seguía a varios científicos que trabajan en el proyecto de la bomba atómica de Estados Unidos, en un asentamiento militar secreto en medio del desierto, en plena Segunda Guerra Mundial. Los secretos que debían guardar, la paranoia ante la posible existencia de espías (no sólo alemanes, sino muy especialmente rusos), la frustración de vivir encerrados en un sitio que no deja espacio para nada que no sea la bomba... Todo eso se contaba de una manera detallista en la que se notaba la influencia de "Mad Men", pero con terminología de física nuclear, y protagonizada por un grupo de personajes que iban ganando interés y matices con el paso de los episodios.

No era, sin embargo, una serie explosiva o innovadora, por lo que la atención de los grandes medios nunca estuvo de su lado, y aunque la crítica especializada la adoraba, eso no sirvió para llevar más espectadores a WGN America. "Manhattan" se perdió en la vorágine de las más de 400 series producidas en 2015 en Estados Unidos, pero al mismo tiempo, representa una de las más grandes paradojas de esta edad "glotona" de la ficción televisiva, y que más de un crítico resaltaba al comentar la noticia por Twitter. "Una parte de mí cree que 'Manhattan' habría recibido más atención si no fuera por el Peak TV, pero por otro lado, no podría haberse hecho". Así lo expresaba James Poniewozik, del New York Times, exponiendo las virtudes y los defectos de esa histeria por el contenido propio que ha alcanzado hasta a PlayStation.

Esta burbuja seriéfila ha favorecido que "Manhattan", cuyo tema, de primeras, resulta árido y peculiar, encontrara un hogar en una cadena que busca hacerse un nombre a través de sus series, pero esa misma burbuja le ha impedido alcanzar la suficiente visibilidad para llegar más allá de la segunda temporada. Ahora mismo, las series tienen que ser buenísimas o conseguir audiencias millonarias (y seguidores muy fieles y ruidosos en redes sociales) para llamar la atención en medio de tanto ruido. No basta con ser una producción sólida con cosas que decir, hay que tener a Cookie Lyon vestida de leopardo y soltando sentencias a diestro y siniestro para tener una mínima oportunidad. La televisión estadounidense sí que es los Juegos del Hambre.