No es que sea una novedad, pero en los últimos años ha resultado muy curioso encontrar el pasado en los musicales de Broadway de bastantes actores que ahora se han hecho famosos gracias más a sus papeles en diferentes series de televisión. Resulta mucho más divertido cuando esas series son grandes dramas familiares, o policiacos muy intensos, y luego comprobamos que, sobre las tablas, esos actores se dan más a la comedia, por ejemplo. Así que esta semana variamos un poco el esquema de los viernes musicales con una lista, inspirada por una idea de capricano28, de unos cuantos actores televisivos que son viejos conocidos de los teatros de Nueva York (y algunos, en Los Ángeles). Faltan muchos, por supuesto, y con algunos la calidad de los vídeos no es la mejor, pero así además aprovechamos para animar a más gente a que participe en una porra de los próximos premios Tony, organizada por verleh y pilartaratoruga, antes de que Neil Patrick Harris vuelva a presentar la gala de entrega, el próximo 9 de junio. Por si no controlais mucho el mundillo de Broadway, en YouTube hay muchos breves vídeos de las obras nominadas, como éste de la adaptación musical de "The mistery of Edwin Drood", que Charles Dickens dejó inacabada al morir y que tiene pinta de ser divertida porque, al final., el público elige al asesino.
- Sara Ramírez: "Diva's lament" ("Spamalot")
- Alan Cumming: "Wilkommen" ("Cabaret")
- Michael C. Hall: "All I care about" ("Chicago")
- John Barrowman: "You're the top" ("Anything goes")
- Colin Donnell: "De-lovely" ("Anything goes")
- Christine Baranski: "I'm still here" ("Follies")
- Christian Borle: "Chip on my shoulder" ("Legally blonde")
- Stockard Channing: "Bewitched, bothered and bewildered" ("Pal Joey")
- Kristin Chenoweth: "Popular" ("Wicked")
- Megan Hilty: "Diamonds are a girl's best friend" ("Los caballeros las prefieren rubias")
- Cristin Milioti: "Falling slowly" ("Once")
- Audra McDonald: "Summertime" ("Porgy & Bess")
- Andrew Rannells: "I believe" ("The book of mormon")
- Jesse Tyler Ferguson: "I'm not that smart" ("The 25th Annual Putnam County Spelling Bee")
- Lea Michele: "Mama who bore me" ("Spring awakening")
- Matthew Morrison: "You've got to be carefully taught" ("South Pacific")
- Kelly Bishop: "At the ballet" ("A chorus line")
- Anika Noni Rose: "Another hundred people" ("Company")
- Jane Krakowski: "A bushel and a peck" ("Guys and dolls")
- Sutton Foster: "I know it's today" ("Shrek")
- Mandy Patinkin: "Bali Ha'i" ("South Pacific")
- Michael Cerveris: "Pinball wizard" ("Tommy")
- Nathan Lane: "The king of all Broadway" ("Los productores")
- Neil Patrick Harris: "What you own" ("Rent")
- Victor Garber: "The ballad of Booth" ("Assassins")
- Kristen Bell: "To hear you say my name" ("The adventures of Tom Sawyer")
El Diario de Mr. MacGuffin
Detrás de todo míster, hay siempre una miss...
17 mayo 2013
16 mayo 2013
El asesino de Belfast
¿Cuántos títulos centrados en la persecución de un asesino en serie llevamos esta temporada? Los hemos tenido que tiraban del efectismo y los giros gratuitos de guión ("The Following"), los que apuestan por una atmósfera inquietante de película de terror ("Hannibal") y los que torturan a los espectadores todas las semanas ("Mentes criminales"). Ahora, con un considerable retraso desde que empezó a promocionarse y meses antes de que se estrene la tercera temporada de "The Killing", con su centro en un psicópata, llega a BBC Two "The Fall", una miniserie de cinco episodios en la que los policías de turno deben perseguir a, efectivamente, otro asesino en serie, esta vez en Belfast. Sin embargo, el punto de partida de su primer capítulo es ligeramente diferente a lo habitual porque, desde el principio, sabemos quién es el asesino y lo seguimos en su vida diaria, ya sea en su trabajo o espiando a su próxima víctima. Y la acción no arranca con el hallazgo del primer cadáver, sino que entramos en el caso a la vez que lo hace Stella Gibson, superintendente de Scotland Yard que va a Belfast a realizar una revisión de los primeros 28 días de la investigación.
Su tarea es comprobar que se han seguido todos los pasos adecuados en la búsqueda del asesino de la hija de un importante político norirlandés, y ofrecer posibles pistas de por dónde puede continuar el trabajo de la policía, que se reconoce estancada. No obstante, también desde el principio vemos que Gibson es una mujer un poco peculiar, con una historia pasada con el jefe de los detectives de Belfast que sólo se insinúa, y parece que la serie nos va a mostrar en paralelo sus actividades con la del asesino, para que veamos que, en el fondo, se parecen bastante más de lo que se podría sospechar a simple vista. Es un truco bastante manido, pero que aquí no funciona del todo mal. Es de esperar que, conforme pasen los capítulos y veamos que la caída del título se aplica a los dos personajes, esos paralelismos le concedan más fuerza a la miniserie.
De momento, no han hecho más que presentarnos la situación que Stella Gibson se encuentra a su llegada a Belfast, la fachada cotidiana del asesino y la propia fachada externa, muy compuesta, eficiente y hasta distante, de la superintendente. Ambas fachadas ocultan sus propios demonios y obsesiones, y ya irán agrietándose más adelante. Con lo que sí cuenta "The Fall" es con un reparto interesante que puede elevar la respuesta que tengamos hacia ella. Gillian Anderson y Jamie Dornan dan vida, respectivamente, a la policía y al asesino que debe cazar, y por ahora ella transmite algo más que bajo su exterior hay cierta oscuridad que él. También hemos visto a John Lynch, que ya trabajó con Anderson en "Bleak House", y que es el jefe de la policía de Belfast, y más adelante veremos a Archie Panjabi como la forense. El primer capítulo no busca engancharnos mediante giros de guión o sorpresas, sino que intenta que nos intrigue ese retrato del día a día del cazador y su presa, ya sean el asesino y sus víctimas o la policía con el asesino. Tendremos que esperar al final para comprobar si esta miniserie aporta algo nuevo al género o no.
P.D.: Hay una lectura interesante alrededor de "The Fall" que cuenta The Guardian, y es el modo en el que la programación de la BBC en Irlanda del Norte se vio sujeta a grandes presiones desde todos los lados durante los 70 y los 80, en las peores épocas de atentados del IRA y acciones represivas del ejército británico. El diario se pregunta si la miniserie podrá retratar, dentro de las constricciones de su género, la sociedad de Belfast en toda su complejidad. Los detalles del coche blindado y las alusiones a "mi dios es mejor que el tuyo" ya apuntan un poco hacia dicha complejidad.
Su tarea es comprobar que se han seguido todos los pasos adecuados en la búsqueda del asesino de la hija de un importante político norirlandés, y ofrecer posibles pistas de por dónde puede continuar el trabajo de la policía, que se reconoce estancada. No obstante, también desde el principio vemos que Gibson es una mujer un poco peculiar, con una historia pasada con el jefe de los detectives de Belfast que sólo se insinúa, y parece que la serie nos va a mostrar en paralelo sus actividades con la del asesino, para que veamos que, en el fondo, se parecen bastante más de lo que se podría sospechar a simple vista. Es un truco bastante manido, pero que aquí no funciona del todo mal. Es de esperar que, conforme pasen los capítulos y veamos que la caída del título se aplica a los dos personajes, esos paralelismos le concedan más fuerza a la miniserie.
De momento, no han hecho más que presentarnos la situación que Stella Gibson se encuentra a su llegada a Belfast, la fachada cotidiana del asesino y la propia fachada externa, muy compuesta, eficiente y hasta distante, de la superintendente. Ambas fachadas ocultan sus propios demonios y obsesiones, y ya irán agrietándose más adelante. Con lo que sí cuenta "The Fall" es con un reparto interesante que puede elevar la respuesta que tengamos hacia ella. Gillian Anderson y Jamie Dornan dan vida, respectivamente, a la policía y al asesino que debe cazar, y por ahora ella transmite algo más que bajo su exterior hay cierta oscuridad que él. También hemos visto a John Lynch, que ya trabajó con Anderson en "Bleak House", y que es el jefe de la policía de Belfast, y más adelante veremos a Archie Panjabi como la forense. El primer capítulo no busca engancharnos mediante giros de guión o sorpresas, sino que intenta que nos intrigue ese retrato del día a día del cazador y su presa, ya sean el asesino y sus víctimas o la policía con el asesino. Tendremos que esperar al final para comprobar si esta miniserie aporta algo nuevo al género o no.
P.D.: Hay una lectura interesante alrededor de "The Fall" que cuenta The Guardian, y es el modo en el que la programación de la BBC en Irlanda del Norte se vio sujeta a grandes presiones desde todos los lados durante los 70 y los 80, en las peores épocas de atentados del IRA y acciones represivas del ejército británico. El diario se pregunta si la miniserie podrá retratar, dentro de las constricciones de su género, la sociedad de Belfast en toda su complejidad. Los detalles del coche blindado y las alusiones a "mi dios es mejor que el tuyo" ya apuntan un poco hacia dicha complejidad.
15 mayo 2013
El tren de Farhampton
ALERTA SPOILERS: ¿Habeis visto el final de la octava temporada de "Cómo conocí a vuestra madre"? Si no es así, y no sabéis qué tienen en común la boda de Robin y Barney con "Once", en versión musical de Broadway, es mejor que dejéis esta entrada para cuando lo sepáis.
Hace unos meses, Josh Radnor pasó por España para presentar su segunda película como director, "Amor y letras", excusa perfecta para que el Birraseries tuviera un breve encuentro con él en el que, por supuesto, no pudo librarse de las inevitables preguntas sobre "Cómo conocí a vuestra madre" y, en concreto en qué momento íbamos a conocerla. Radnor, que debe de haber escuchado esa pregunta unos dos billones de veces en los ocho años que la serie lleva en antena, respondió que la comedia no se llamaba "Cuándo conocí a vuestra madre", sino "Cómo", y que eran las vivencias de Ted hasta llegar a ese punto lo que importaban. Es cierto que ocho temporadas son muchas para poder llevar un juego del despiste como el que Craig Thomas y Carter Bays llevan desde el piloto (reconocen que tenían originalmente un plan que llegaba hasta la cuarta temporada, plan que tuvieron que descartar y cambiar), pero resulta muy curioso, desde hace ya bastante tiempo, cómo los espectadores prácticamente sólo le piden una cosa a la serie: que desvele a la Madre, como si fuera el humo negro de "Perdidos".
Pues bien, ya la hemos visto. El último episodio de la octava temporada finaliza con la visión de una chica que no hemos visto hasta ahora, comprando un billete para el tren a Farhampton, y armada con un paraguas amarillo, unas botas como las que Lily había descrito minutos antes y una guitarra. Aún no sabemos cómo se llama ni cómo empezará a salir con Ted, pero la serie ya puede quitarse ese peso de encima. El MacGuffin ya se ha materializado. Es interesante leer el proceso de búsqueda de la actriz, Cristin Milioti (nominada a un Tony el año pasado por "Once", y con una memorable aparición en la quinta entrega de "30 Rock"), y cómo Bays y Thomas buscaban a alguien poco conocido que Ted y la audiencia viera por primera vez, de manera similar a lo que pasaba con Cobie Smulders en el piloto de 'HIMYM'. Al igual que nosotros, Ted no la conoce de antes y tiene que pasar tiempo primero con ella antes de enamorarse y decidir que, esta vez sí, ella es su futura mujer. Pero esta revelación de última hora, en la última escena, no es lo más importante del capítulo, que parece tomar la ruta de "Friends" de enfrentar a todos sus personajes a importantes decisiones precisamente al final de la temporada.
Robin tiene dudas sobre su matrimonio con Barney, Ted quiere irse a Chicago porque cree que no puede soportar verla casada con Barney, y Marshall y Lily están a punto de mudarse un año a Roma cuando a él le ofrecen ser juez. Es todo material clásico de cierre de entrega en una sitcom, y material que parece que llevará su tiempo resolver. Según han contado los responsables de la serie, pretenden que la novena temporada cuente el fin de semana de la boda de Barney y Robin. No sabemos cómo pretenden hacerlo, Pero una cosa sí hay que decir de todo esto, y es que los sentimientos sin resolver entre Robin y Barney sí son un problema mayor que si alguna vez íbamos a conocer a la Madre o no. Es cierto que, en la vida real, es algo que ocurre muy habitualmente, pero para una serie como 'HIMYM' la hace parecer estancada e incapaz de continuar adelante. Es algo con lo que muchos títulos se enfrentan en su octava temporada, el volver a tramas que les funcionaron en el pasado, pero es un recurso que muchas veces no acaba de cuajar.
Revelaciones de identidades aparte, esta entrega de "Cómo conocí a vuestra madre" ha tenido momentos buenos y momentos malos, y ha reservado toda la trama romántica, que antes tenía Ted, para Barney y Robin, que en general han resultado muy entretenidos de ver. La recta final, en su mayor parte, ha tenido más altos que bajos y si te la tomas simplemente como una comedia sobre varios amigos a la que le encanta jugar con los tiempos de la narración, aún puede darte ratos divertidos. Hay curiosidad, por supuesto, por ver cómo van Bays y Thomas a continuar jugando en esa novena temporada en la que Barney y Robin tienen que casarse y Ted tiene que empezar a conocer a la Madre. Y, desde luego, tengo mucha curiosidad por ver si la última escena de la serie involucra a los hijos de Ted sentados todavía en el sofá.
Hace unos meses, Josh Radnor pasó por España para presentar su segunda película como director, "Amor y letras", excusa perfecta para que el Birraseries tuviera un breve encuentro con él en el que, por supuesto, no pudo librarse de las inevitables preguntas sobre "Cómo conocí a vuestra madre" y, en concreto en qué momento íbamos a conocerla. Radnor, que debe de haber escuchado esa pregunta unos dos billones de veces en los ocho años que la serie lleva en antena, respondió que la comedia no se llamaba "Cuándo conocí a vuestra madre", sino "Cómo", y que eran las vivencias de Ted hasta llegar a ese punto lo que importaban. Es cierto que ocho temporadas son muchas para poder llevar un juego del despiste como el que Craig Thomas y Carter Bays llevan desde el piloto (reconocen que tenían originalmente un plan que llegaba hasta la cuarta temporada, plan que tuvieron que descartar y cambiar), pero resulta muy curioso, desde hace ya bastante tiempo, cómo los espectadores prácticamente sólo le piden una cosa a la serie: que desvele a la Madre, como si fuera el humo negro de "Perdidos".
Pues bien, ya la hemos visto. El último episodio de la octava temporada finaliza con la visión de una chica que no hemos visto hasta ahora, comprando un billete para el tren a Farhampton, y armada con un paraguas amarillo, unas botas como las que Lily había descrito minutos antes y una guitarra. Aún no sabemos cómo se llama ni cómo empezará a salir con Ted, pero la serie ya puede quitarse ese peso de encima. El MacGuffin ya se ha materializado. Es interesante leer el proceso de búsqueda de la actriz, Cristin Milioti (nominada a un Tony el año pasado por "Once", y con una memorable aparición en la quinta entrega de "30 Rock"), y cómo Bays y Thomas buscaban a alguien poco conocido que Ted y la audiencia viera por primera vez, de manera similar a lo que pasaba con Cobie Smulders en el piloto de 'HIMYM'. Al igual que nosotros, Ted no la conoce de antes y tiene que pasar tiempo primero con ella antes de enamorarse y decidir que, esta vez sí, ella es su futura mujer. Pero esta revelación de última hora, en la última escena, no es lo más importante del capítulo, que parece tomar la ruta de "Friends" de enfrentar a todos sus personajes a importantes decisiones precisamente al final de la temporada.
Robin tiene dudas sobre su matrimonio con Barney, Ted quiere irse a Chicago porque cree que no puede soportar verla casada con Barney, y Marshall y Lily están a punto de mudarse un año a Roma cuando a él le ofrecen ser juez. Es todo material clásico de cierre de entrega en una sitcom, y material que parece que llevará su tiempo resolver. Según han contado los responsables de la serie, pretenden que la novena temporada cuente el fin de semana de la boda de Barney y Robin. No sabemos cómo pretenden hacerlo, Pero una cosa sí hay que decir de todo esto, y es que los sentimientos sin resolver entre Robin y Barney sí son un problema mayor que si alguna vez íbamos a conocer a la Madre o no. Es cierto que, en la vida real, es algo que ocurre muy habitualmente, pero para una serie como 'HIMYM' la hace parecer estancada e incapaz de continuar adelante. Es algo con lo que muchos títulos se enfrentan en su octava temporada, el volver a tramas que les funcionaron en el pasado, pero es un recurso que muchas veces no acaba de cuajar.
Revelaciones de identidades aparte, esta entrega de "Cómo conocí a vuestra madre" ha tenido momentos buenos y momentos malos, y ha reservado toda la trama romántica, que antes tenía Ted, para Barney y Robin, que en general han resultado muy entretenidos de ver. La recta final, en su mayor parte, ha tenido más altos que bajos y si te la tomas simplemente como una comedia sobre varios amigos a la que le encanta jugar con los tiempos de la narración, aún puede darte ratos divertidos. Hay curiosidad, por supuesto, por ver cómo van Bays y Thomas a continuar jugando en esa novena temporada en la que Barney y Robin tienen que casarse y Ted tiene que empezar a conocer a la Madre. Y, desde luego, tengo mucha curiosidad por ver si la última escena de la serie involucra a los hijos de Ted sentados todavía en el sofá.
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