ADELAIDE: Diga su nombre, rango y objetivos.
DOCTOR: El Doctor, Doctor, diversión.

Doctor Who (2005)

FNL Blogger's Day: Los Taylor

23 noviembre 2009

"Friday Night Lights" es una de las series más complicadas de "vender" y recomendar. ¿Un equipo de fútbol americano de un instituto en un pueblo de Texas deprimido y con pocas salidas? Así dicho, a mí tampoco me emocionaría. Pero debería hacerlo. Para intentar que más gente se anime a darle una oportunidad a esta serie (genuina acreedora del título "el mejor drama que no estás viendo"), surge este "Friday Night Lights Blogger's Day", en el que varios blogueros fans de la serie vamos a contar algunas de las cosas que hacen que darle una oportunidad a Dillon y sus habitantes merezca la pena. Y una de ellas es la pareja que acaba ocupando el centro de la serie: los Taylor.

Cuando los conocemos por primera vez, Eric Taylor es el nuevo entrenador de los Dillon Panthers, un equipo con una gran historia de títulos estatales detrás y con un quarterback que es una mina, Jason Street, y en los hombros de los dos descansan las esperanzas del pueblo de ganar de nuevo un anillo de campeón. Su mujer, Tami, y su hija adolescente, Julie, no están muy emocionadas de mudarse a Dillon, pero van adaptándose. Tami empieza a trabajar como orientadora en el instituto y Julie va haciéndose con nuevos amigos. El retrato de la familia está muy logrado, sobre todo, porque el matrimonio de Eric y Tami es, junto con Joe y Allison DuBois de "Medium", muy probablemente el más realista y cercano de todos los que pueblan la televisión estadounidense actualmente. Los dos se quieren y se apoyan siempre que es necesario, e incluso cuando discuten y se pelean se aprecia ahí una relación basada en la confianza y el respeto y no sólo muy verosímil, sino alejada además de excesos melodramáticos.

En ello tiene buena parte de culpa la naturalidad y la sutileza con la sus intérpretes, Kyle Chandler y Connie Britton, se acercan a ambos personajes. Simplemente los silencios entre ellos ya están diciendo mucho más que cualquier parrafada, y el modo en el que se los ha ignorado sistemáticamente en las nominaciones de todos los premios televisivos es una de las cosas más injustas que ha sufrido "Friday Night Lights". Porque, además, los Taylor en acción suelen ser muy divertidos (especialmente cuando tienen que hablar con Julie de algo importante). No dejan de ser una pareja normal con una hija adolescente que intenta sortear lo mejor que puede los problemas que se les van presentando, y ahí justo radica su encanto. Conforme avanzan los episodios, más te van enganchando Eric y Tami, dos personas complejas, que se equivocan, hacen cosas buenas, discuten, tienen días malos y asumen como pueden las consecuencias de sus decisiones, y ninguna de las dos es más que la otra.

Como suele pasar en estos casos, lo mejor es verlos en su salsa, más que leer todas las lindezas que podamos decir sobre ellos. Es muy fácil que los Taylor acaben siendo tus personajes favoritos de la serie (para mí lo son), y una de las principales razones para darle una oportunidad a "Friday Night Lights". Como suele decir siempre Eric antes de un partido: Clear eyes, full hearts... Can't lose!.

La audiencia no me entiende

22 noviembre 2009

En "TV by the numbers" llevan ya unas cuantas semanas aprovechando los sweeps de noviembre para intentar dilucidar qué series están en la cuerda floja de cara a mayo. Además de certificar que el combo "Entre fantasmas"-"Medium" de la CBS los viernes funciona muy bien, del repunte de "Smallville" esa misma noche, que la ABC ha encontrado la solución para los miércoles con su noche de las comedias, y que Fox se ha convertido en la cadena que atrae a más espectadores jóvenes gracias a "Glee", una de sus principales historias es adelantarse a la posibilidad de que "FlashForward" o "Fringe" no vayan a ser renovadas.

Sobre "Fringe" ya hemos hablado bastante. Sigo pensando que cualquier mudanza de horario significaría la señal de que no volverá la próxima temporada, pero en este caso no hay nada definitivo. En cuanto a "FlashForward", ha perdido su segunda posición de los jueves a las 8 a favor de "Bones", y se ha quedado en unos 8 millones de espectadores. Seguramente, si se queda en esas cifras, puede tener una posibilidad de que la ABC la renueve, pero a lo mejor esa cuestión termina siendo una competición con "V". Si ninguna de las dos tiene unos datos espectaculares, la cadena puede pensar que no hay sitio en su parrilla para dos series más o menos postapocalípticas (en "V" aún no ha habido nada de esto, ya lo sé). Hay rumores de que los lagartos podrían ir detrás de "Perdidos" en febrero (lo que no sé si es bueno o malo, teniendo en cuenta los antecedentes de "Perdidos" de quemar a las series a las que precede), y me cuesta pensar que, a pesar de que no vaya muy boyante, la ABC vaya a descartar "FlashForward", que era una de sus apuestas fuertes de esta temporada.

Hace algunos días, "Los Ángeles Times" publicó un breve resumen de los ganadores y perdedores de lo que llevamos de temporada entre las networks. En él, destaca cómo, simplemente moviendo "House" a los lunes (y con "Glee", claro), Fox ha dejado de ver el otoño sólo como la antesala del invierno y la temporada de "American Idol" para convertirse en una de las principales cadenas para los espectadores entre 18 y 49 años, compartiendo esa preferencia con la ABC. También apunta las dos tendencias que todos ya conocíamos, como son el regreso de las sitcoms, más o menos, y que los procedimentales de la CBS siguen inasequibles al desaliento. Además, indica que, menos para ahorrarse costes, "The Jay Leno show" no puede considerarse un éxito para la NBC. La audiencia es muy baja y arrastra con ella a "The Tonight Show" y a los informativos locales, así que no está claro qué hará la cadena la temporada que viene.

Por supuesto, las notas de prensa de las cadenas le dan a todos estos datos el giro adecuado para presentarlos como un éxito. ABC, por ejemplo, dice siempre que "FlashForward" supera a las comedias de la NBC. Al parecer, hay quien apunta que las renovaciones y cancelaciones se harán en enero, un poco antes de lo habitual, debido a los Juegos Olímpicos de Invierno, que la NBC emite a mediados de febrero. Y respecto a esta cadena, por cierto, parece que "Trauma" aún no está cancelada del todo, porque han solicitado cinco episodios más. ¿Tiene de verdad la NBC un plan?

Música de la semana: Me ha hecho gracia ver esta semana que "Mercy" tenía un capítulo titulado "Not that kind of girl", el estribillo de la canción que lanzó a Anastacia, "Not the kind".

Cabeceras por fascículos (X)

20 noviembre 2009

"Joan de Arcadia"



Canción: "One of us"
Artista: Joan Osborne

Muy apropiadamente para una serie sobre una chica que podía hablar con Dios, su sintonía era una canción que sde pregunta qué pasaría si Dios fuera como uno cualquiera de nosotros. Si yo no recuerdo mal, fue el único gran éxito de Joan Osborne, lanzado a mediados de los 90, que luego colaboraría con gente de Grateful Dead. En "Joan de Arcadia" empezamos a ver a Amber Tamblyn y a Zachary Quinto, que tenía un papel muy pequeño, y entre su equipo de guionistas figuraban los dos productores ejecutivos de "Bones", Hart Hanson y Stephen Nathan.


"Bored to death"



Canción: Bored to death
Artista: Coconut Records

Ya hemos comentado otras veces la faceta musical de Jason Schwartzman, que es el que está detrás de la canción de esta comedia indie de la HBO. El dibujante detrás de estos créditos es Dean Haspiel, que colaboró con Harvey Pekar para su cómic "American splendor". Como ya hemos hablado más veces de Coconut Records y la etapa de Schwartzman como batería de Phantom Planet, lo dejaremos aquí.


"Roswell"



Canción: "Here with me"
Artista: Dido

Antes de "Friday Night Lights", Jason Katims fue el showrunner de "Roswell", una serie sobre unos extraterrestres adolescentes que llegaban a ese famoso pueblo de Nuevo México. Como podéis ver en los créditos, estaba plagada de "casi famosos", pero duró sólo tres temporadas. También utilizaban de sintonía un gran éxito de finales de 90, de Dido, a la que Eminem dio un buen empujón al utilizar en "Stan" un sampler de su canción "Thank you". En "Roswell", por cierto, también trabajaron en el equipo de guionistas Ron Moore y dos de los actuales guionistas de "House", Russel Friend y Garrett Lenner.

La última tentación del Doctor

19 noviembre 2009

ALERTA SPOILERS: Si no vais al día con los últimos especiales de "Doctor Who", lo mejor es que os monteis en el TARDIS y veais "The waters of Mars" antes de seguir adelante.Your call.

De todos los enemigos a los que ha tenido que enfrentarse el Doctor, el peor siempre ha sido él mismo. El poder absoluto corrompe absolutamente, que decía Lord Acton, y que el Doctor tenga, como último Señor del Tiempo, el control completo sobre las leyes del tiempo es siempre una gran tentación. Como también decía Yoda, la elección de los caminos fáciles lleva al Lado Oscuro de la Fuerza, y el Doctor ha estado más de una vez a punto de pasar esa línea. Pero siempre tenía alguien a su lado para evitarlo, ya fuera Rose, Martha o Donna, y en cuanto ha viajado solo más de la cuenta, ha acabado sucumbiendo a su peor tentación, aunque lo hiciera con la mejor de las intenciones. Como referencian adecuadamente en "The waters of Mars", la vez anterior que intentó cambiar un punto fijo en la línea temporal (en "Los fuegos de Pompeya", en la cuarta temporada), sus acciones sólo sirvieron para forzar que ocurriera, y lo mismo ocurre esta vez, sólo que es su megalomanía y su decisión de actuar como un semidiós lo que lleva a la capitana Adelaide Brooke a cumplir lo que ya había pasado y morir, aunque fuera por su propia mano.

Ese dilema moral del Doctor de ser testigo de la Historia, pero no intervenir, que siempre ha estado insinuado, ocupa el centro de este especial y lo hace de forma muy lógica y natural, porque lleva a Diez a plantearse que, efectivamente, se encuentra al final de su vida bajo esa forma. Ha perdido el norte, ha dejado que los sentimientos tomen control sobre su cabeza y se ha dejado llevar por la borrachera de saber que tiene un gran poder y que no queda nadie vivo que pueda evitar que lo utilice como mejor le venga en gana. Ésa es la fundación de muchos archivillanos en los cómics de superhéroes. Pero los humanos siempre acaban domando esos delirios de grandeza, por eso el Doctor necesita un acompañante, y es normal que el final de su tiempo esté precedido por una época de viajes solitarios.

En Navidad llegará el principio del fin de la época de David Tennant y Russell T. Davies al frente de "Doctor Who", y se abrirá la espera para ver cómo Steven Moffatt y Matt Smith recogen su testigo. Ese último especial, dividido creo que en dos partes, se titulará "The end of time" y nos trae de vuelta al mejor villano que ha tenido en estas cuatro temporadas, el Maestro. Es mejor que los Daleks, los Sontarans, los maniquíes asesinos y cualquier otro extraterrestre malvado que se os ocurra porque obliga al Doctor a enfrentarse con su propio reflejo, con la oscuridad que anida en su interior, con la tentación de creer que, por lograr un fin honorable, se justifican todos los medios a su alcance. Los tambores están sonando...

El año de los años

18 noviembre 2009

En 2009 se han cumplido 400 años del telescopio de Galileo Galileo, 70 del final de la Guerra Civil española y del principio de la Segunda Guerra Mundial (y 65 de su final), 40 de la llegada del Apolo XI a la Luna, 10 de la caída del Muro de Berlín, 70 del estreno de "El mago de Oz" y 50 del de "Con la muerte en los talones", 10 de los debuts de "Farscape", "Los Soprano" y "Freaks & Geeks"... Y si este blog fuera una serie de televisión, estaría cumpliendo cuatro años y a punto de empezar su quinta temporada. Que da un poco de vértigo. Tan pronto estás presentándote a la blogocosa como, de golpe, celebrando que has alcanzado un hito en el camino que, lógicamente, será más redondo cuando llegue a los cinco años (y dé comienzo su sexta temporada).

Lo curioso de esto es echar la vista atrás a ese 2005 y fijarse en las series que se estrenaron ese año, el siguiente al gran boom del famoso otoño de 2004 (que va camino de convertirse en un cliché de tanto repetirlo), y el del nacimiento, en España, de Cuatro: "Medium", el debut americano de la primera temporada de "Galáctica" (que se había visto meses antes en el Reino Unido), "Numb3rs", la versión de la NBC de "The Office", la nueva etapa de "Doctor Who", "Anatomía de Grey", "Weeds", "Prison Break", "Sobrenatural", "Bones", "Cómo conocí a vuestra madre", "Me llamo Earl", "Mentes criminales", "Todo el mundo odia a Chris", "Entre fantasmas" y "Bleak House", entre otras. Fue el año también que terminaron "Policías de Nueva York", "Tru Calling", "Carnivale", "Joan de Arcadia", "Turno de guardia", "Todo el mundo quiere a Raymond" o "A dos metros bajo tierra". Así que fue bastante movidito.

En los dos meses finales de ese año, por este rincón de la blogosfera teléfila sólo se hablaba de la temporada de premios de Hollywood y de "Perdidos", y sirvieron más de calentamiento que otra cosa. Detrás de los náufragos de la ABC llegó "Verónica Mars" (por eso está ahí esa foto, porque fue la segunda serie de la que me proveyó el ciberespacio), y me resulta curioso que, de aquellas entradas iniciales, todavía reciba unas cuantas visitas mensuales un breve recordatorio a "Playa de China" (que iba a abrir una sección que se quedó en el olvido). Pero si los Luthiers dicen que cualquier tiempo pasado fue ayer, nos aplicaremos la receta y dejaremos de regodearnos en el pasado. Aunque, si queréis, podéis leer lo que es un macguffin, más o menos. Y si queréis regalarle a este blog, ahí os dejo una sugerencia.

Dígaselo con una canción

17 noviembre 2009



Desde hace tiempo, hay algunos anuncios, más si son de determinadas marcas, que lanzan a la fama a las canciones, y los grupos, que ponen música a sus imágenes. No sé si os habéis fijado que incluso hay algunos anuncios que incluyen el nombre de la canción y la banda en un lado de la pantalla, para que sea más fácil identificarlos, y hasta se llegaron a editar varios recopilatorios con estos temas. Los de telefonía móvil se han convertido en todo un filón, haciendo famosos de golpe a los Dandy Warhols con "Bohemian like you" o a Toploader con su versión de "Dancing in the moonlight" (one hit wonder de libro, por cierto). Incluso lograron que "Island in the sun" desbancara a "Buddy Holly" como el tema más famoso de Weezer.

Ahora parecen estar de capa caída, pero hubo una época en los 90 en la que cierta marca de vaqueros iba a éxito musical por anuncio, ya fuera "Turn on, tune in, cop out" de Freak Power (el grupo que tenía Norman Cook antes de ser Fatboy Slim), "Spaceman", de Babylon Zoo o "The second line", de Clinic. Incluso llegó a haber un anuncio de coches que nos hizo creer a todos que "King of the road" era de Elvis Presley, en lugar de Roger Miller, y que volvió a poner de moda la célebre "I feel good" de James Brown. Últimamente, son las casas de ropa deportiva (y una más en concreto) las que están usando canciones que alcanzan cierta repercusión. Ya puede ser "Soul bossa nova", de Quincy Jones, que el anuncio de arriba puso de moda antes de "Austin Powers", o la versión de "Hurt", de Nine Inch Nails, que hizo Johnny Cash, o vuelve a poner de moda "All these things that I've done", de The Killers, o lanza a Eagles of Death Metal utilizando en un anuncio "Don't speak".

La publicidad ha ayudado a hacer conocida a Russian Red (aunque no recuerdo si algún anuncio empleaba "They don't believe"), y hace ya bastante tiempo hubo un famoso anuncio de Coca-Cola light que puso en el mapa un viejo éxito de Etta James, "I just want to make love to you". Y luego, claro, están esos que, por vete a saber por qué razón, sólo recuerdas tú, como uno de una tarjeta de crédito en el que sonaba el principio de "Canasteros de Triana", de Concha Piquer, u otro de un canal de televisión que utilizaba de banda sonora el Vals nº2 de la Jazz Suite de Dimitri Shostakovich que haría mucho más conocido "Eyes wide shut".

Sólo para sus ojos

16 noviembre 2009

Juan José Campanella lleva una doble vida laboral bastante peculiar, y que no es un caso aislado (Rodrigo García es otro en su misma situación). Se gana el pan dirigiendo capítulos de series de televisión en Estados Unidos (entre las últimas, ha estado nueve años en "Ley y orden: UVE" y ha sido el responsable de varios episodios de "House") y luego dirige en Argentina películas más intimistas que se han convertido en grandes éxitos tanto allí como en España. Son sus comedias amables, en el molde de "El hijo de la novia" (nominada al Oscar a la mejor película extranjera en 2002) las que le han llevado hasta ahí, resultando un salto bastante particular desde el título con el que empezó a hacerse notar, "El niño que gritó puta".

Su última película, "El secreto de sus ojos", es una adaptación de un libro, "La pregunta de sus ojos", de Eduardo Sacheri (en este blog comparan novela y película), y se ha convertido en un éxito de crítica y público que se ha trasladado de Argentina a España con fuerza. Es una historia de amor mezclada con la investigación de la violación y asesinato de una joven en 1974, y contada a la vez que su protagonista empieza a escribir una novela sobre todo aquello, casi treinta años más tarde. La investigación, aunque interesante, es en realidad la excusa para contar el amor correspondido, pero nunca hecho explícito, de la pareja protagonista, un investigador y una secretaria judiciales. Ambos están interpretados por Ricardo Darín y Soledad Villamil, que ya protagonizaron "El mismo amor, la misma lluvia", y que aquí mantienen un juego de miradas muy expresivo y eficaz, que dice todo lo que sus palabras evitan (de hecho, el título de esta entrada podría cambiarse a "tu nombre envenena mis sueños", que era lo mejor de la película homónima de Pilar Miró, y que en parte explica por lo que pasa el personaje de Darín).

No voy a contar nada más porque, como siempre, es mejor dejarse sorprender. Es una película muy recomendable, con un montón de capas diferentes, algunos grandes personajes (Sandoval, el amigo del protagonista, es de los que más se quedan, y no sólo por su peculiar modo de contestar al teléfono) y estupendos diálogos, mezclando el humor con el drama sin esfuerzo y sin que chirríe. He de dar la razón también a los comentaristas de esta entrada sobre los planos secuencia porque, efectivamente, en "El secreto de sus ojos" hay uno estupendo en un estadio de fútbol. Quizás la mejor síntesis de la película se puede hacer parafraseando a uno de sus personajes, Sandoval, que en un momento dice que un hombre no puede cambiar su pasión.