12 junio 2017

Una bola de cristal para los Emmy


Las próximas nominaciones a los Emmy deberían ser muy interesantes. "Deberían" porque, de nuevo, esta temporada 2016/17 ha habido muchos estrenos relevantes y muy destacables, y sin "Juego de tronos" en competición para defender su doble corona en mejor drama (la séptima temporada se estrena fuera del periodo der elegibilidad de los premios), la competencia tendría que abrirse más que nunca. Pero pese a sus cambios en la manera de elegir a los nominados y, sobre todo, a los vencedores, los Emmy continúan siendo los Emmy y siguen padeciendo de inercias que les llevan a ignorar sistemáticamente determinadas series, mientras reconocen una y otra vez a otras que deberían dejar hueco a nuevas candidatas.

Donde se nota más esa reticencia a dejar entrar aire fresco es en las categorías de comedia, que este año podrían renovarse casi por completo. "Veep" va a seguir ahí, dominándolo todo, pero entre estrenos de network como "Speechless" o "The good place", novedades que han conquistado a los críticos (y a los Globos de Oro) como "Atlanta" y temporadas tan compactas como la segunda de "Master of none", podría haber relevo. "Fleabag", "Better things", "Insecure", la última temporada de "Girls" (si los Emmy se ponen nostálgicos)... Después de bastante tiempo en el que las comedias no parecían estar a la altura de los dramas, este año hay más que suficiente variedad para que los votantes de la academia renueven unas nominaciones que llevan también demasiado tiempo atascadas en lo de siempre.

No todo va a ser como la durísima competencia que se adivina en miniserie, pero sería muy decepcionante que, en drama, los Emmy no reconocieran a alguno de esos estrenos que han sido fenómenos de audiencia o de crítica. Sin "Juego de tronos", ¿ocupará "Westworld" su hueco? ¿Podrá mantener "Mr. Robot" el favor de los votantes una vez se pasó su factor sorpresa? ¿Conseguirá "The Americans" traducir las candidaturas del año pasado en algún premio en éste? ¿Será "The Crown" la gran beneficiada de que tampoco esté ya otra perenne nominada como "Downton Abbey"? ¿Harán valer sus condiciones de fenómenos populares "Stranger things" y "This is us"?

Hay bastantes incógnitas de cara a unas nominaciones que, en teoría, podrían ser de las más variadas y novedosas de los últimos tiempos. Si "The Handmaid's Tale" logra alguna candidatura en las categorías de drama, sería un triunfo mayúsculo para Hulu, y también asignaría automáticamente a los Emmy de 2017 la etiqueta de "los más políticos recientes". Porque a los periodistas del show business les encanta encontrar una narrativa para sus piezas durante la temporada de premios.

Si nos fiamos de la "bola de cristal" que son las predicciones de Gold Derby, ahora mismo, a falta de un mes para que se lean las candidaturas, "The Crown", "Veep" y "Feud" son las grandes favoritas.

25 mayo 2017

Una presentación de "Guía del Seriéfilo Galáctico"

Quienes os paséis por este blog, aunque sea muy de vez en cuando, probablemente os habréis dado cuenta de que me gustan las series de ciencia ficción. De hecho, tengo otro blog independiente que sólo habla sobre ellas, y que se ha convertido en el germen de un libro, "Guía del Seriéfilo Galáctico", que empezará a llegar a las librerías la semana que viene.

Se publica en Dolmen a través de los chicos de Fuera de Series, con los que llevo escribiendo ya una pequeña temporada, y el título ya indica bastante bien lo que es: una guía de series de ciencia ficción. En total, son 50, distribuidas en cinco bloques temáticos según si cuentan invasiones alienígenas, viajes en el tiempo, futuros especulativos, aventuras en el espacio o si, directamente, sus ideas tiran más hacia el high concept, y el criterio seguido para elegirlas ha sido el mío, claro. Con esto quiero decir que no es una recopilación de las mejores series de ciencia ficción de la historia; es más una reunión de títulos que tienen un punto de partida interesante, o que quieren explorar ideas diferentes, o que sí, son buenas series.

En la portada, obra de David Buisán, que dibuja unas imágenes geniales de series y películas de todo tipo, ya se ven algunos de los títulos que aparecen en la Guía, desde "Doctor Who", "Twin Peaks" y "Fringe" a "V" y "Star Trek", y lo que he intentado es que fuera, también, lo más variado posible. Así que hay hueco para animación, para títulos que no pasaron de la primera temporada y para otros que se acabaron convirtiendo en instituciones culturales, y lo que sí es cierto es que hay más prominencia de series de los últimos quince años, o así. No porque antes fueran peores, o no hubiera, sino porque mi conocimiento de ellas es mucho más limitado.

Pero de todo esto podremos hablar, si estáis por Madrid, el próximo 10 de junio en la Feria del Libro. Si nada se tuerce, estaré en la caseta 178, a las 13 y a las 17. Lo celebraremos como Kara Thrace, pero con menos alcohol y puros.

Música de la semana: Hace tiempo que no había selección musical de la semana, así que, aunque sea ya jueves, vamos con una. Como hoy es el Día del Orgullo Friki, nos quedaremos con una de las canciones que Felicia Day cantó para su serie web "The Guild", centrada en un grupo de jugadores online. Y viene que ni al pelo, porque habla sobre todos los frikis que eran atormentados en el instituto y ahora son los guays. Y lo parodia todo, claro. Day la escribió junto con Jed Whedon, y se titula "I'm the one that's cool".

17 mayo 2017

Las series son más que su trama


Ayer se dio por Twitter una curiosa discusión. Por razones que ahora mismo no vienen al caso, surgieron algunas voces que afirmaban que veían las series a velocidad 1,4x y que no se perdían nada de lo que pasaba en ellas. Voces que aseguraban ser grandes aficionadas a las series, además (y que las veían en versión original subtitulada). Su justificación era que, a esa velocidad, no se distorsionaban todavía ni las voces de los actores ni los diálogos, que se podía seguir perfectamente la historia y que, de esa manera, se hacían más llevaderas secuencias que, si no, eran muy duras de ver (es de suponer que porque eran muy lentas y en ellas "no pasaba nada").

Nadie nos libramos de haber visto series en "pase por entendidos", o lo que es lo mismo, pasando rápidamente las escenas que nos parecen un rollo y viendo sólo las que nos interesan, Suele hacerse, o yo suelo hacerlo, con series que no nos gustan. Las vemos por obligación, o porque queremos saber qué pasa en ellas sin sufrir episodios enteros, o porque hemos perdido el interés pero no queremos dejarlas a la mitad, o porque no queremos ser excluidos de las conversaciones de nuestros amigos. Es decir, las vemos a 1,4x (o a 2x) cuando no nos interesan en absoluto. Por eso, y hablando desde un punto de vista personal, me resulta tan difícil de comprender que alguien vea por sistema todas las series así y afirme que le gustan las ficciones televisivas y es la mejor manera de verlas.

Da la sensación de que se asume que una serie es buena porque su trama lo es, porque engancha, cuenta algo interesante o importante. Se asigna la relevancia última y definitiva a la historia y se desprecia todo lo demás, sobre todo el ritmo con el que se esta contando esa historia. Y el ritmo puede ser tan importante como los giros de guión más imprevisibles. En el arranque de la quinta temporada de "The Americans", por ejemplo, hay una escena de más de cinco minutos en la que Philip, Elizabeth y varios colaboradores suyos cavan un hoyo. Los vemos empezar a utilizar las palas, asegurar las paredes, sacar la tierra que sobra, turnarse cada vez que están cansados y, finalmente, encuentran aquello por lo que estaban excavando. Esa secuencia tiene que durar ocho minutos, o los que sean, para transmitir la dedicación que los Jennings ponen en sus misiones, la carga que éstas pueden ser y los peligros que entrañan hasta las más sencillas. El cuidado por el detalle de esa serie necesita un ritmo específico. Si la vemos a 1,4x sabremos antes por qué estaban cavando el hoyo, pero probablemente perdamos la metáfora que "The Americans" quiere transmitir con esa acción.

Las prisas son enemigas de los tratamientos sutiles, de la creación de atmósferas, de la construcción de relaciones entre personajes que sigan esa frase de "muestra, no lo digas". El cruce de miradas final de "Big little lies", ¿tiene el mismo impacto a 1,4x? ¿Mantiene el mismo humor la exploración de McNulty y Bunk de una escena del crimen en "The Wire" si no se respeta el ritmo al que van intercalando los "fuck" y "motherfucker"? In my opinion, your Honor, esa costumbre de verlo todo a 1,4x da la sensación de obedecer más a la necesidad de quitarte series de encima.