01 febrero 2017

Justicia para Jules


ALERTA SPOILERS: Seguid leyendo sólo si habéis visto el final de la primera (y esperemos que no única) temporada de "Sweet/Vicious".

La primera temporada de "Sweet/Vicious" ha caminado una cuerda floja muy difícil. Su mezcla de historia de justicieras, de comedia negra universitaria y de drama casi de denuncia sobre la cultura de la violación en los campus estadounidenses no era sencilla de conseguir, y mucho menos de mantener durante diez capítulos de una hora. Se corría el riesgo de frivolizar y sensacionalizar el tema, o de victimizar y culpabilizar demasiado... El equilibrio se ha mantenido de una manera que ha convertido a la serie de MTV en una de las mejores de este arranque de 2017, aunque se estrenara a finales del año pasado, pero sus audiencias han sido tan bajas, que The Hollywood Reporter la ha bautizado como "la mejor serie de la que nunca has oído hablar".

"Sweet/Vicious" se ha dado cuenta también de que no podía alargar indefinidamente que Jules y Ophelia no se metieran en problemas por sus actividades de justicieras. Los dos episodios sobre la búsqueda de la policía del vigilante enmascarado (búsqueda hecha siguiendo los protocolos que se siguen en caso de tiroteo) y sobre la violación de Jules, que vemos en varios flashback, han sido, probablemente, los mejores de la temporada por como lo centraba todo en el intento de una de sus protagonistas por asumir lo que le pasó e intentar superarlo, aunque realmente nunca vaya a hacerlo. No perder de vista cuál era su centro emocional ha sido uno de sus grandes logros, eso y que la trama nunca se ha detenido.

Si Jules y Ophelia empezaban a coquetear peligrosamente con que las descubrieran (sobre todo a través de la investigación de Harris y de sus propios errores), alguien tenía que acabar descubriéndolas, del mismo modo que no podía dilatarse durante demasiado tiempo la confrontación de Jules con Nate y Kennedy. El primero acaba retratado como alguien demasiado encantado con su privilegio de deportista blanco con buenas conexiones, que no es capaz de pensar que puede haber hecho algo malo o que no puede coger cualquier cosa que le venga en gana. A Nate no le entra en la cabeza que lo que hizo con Jules estuvo mal, y la manera en la que parte de los alumnos, y la directiva de la universidad, lo apoyan expone el principal objeto de crítica de "Sweet/Vicious", que es la respuesta de las instituciones y la culpabilización de la víctima. En cuanto a Kennedy, su evolución a lo largo de los diez episodios, de no fiarse del todo a Jules a apoyarla incondicionalmente, ha estado mejor llevada de lo que parecía en un principio.

El cierre de la temporada ha representado todo lo que ha hecho de "Sweet/Vicious" un visionado muy disfrutable. Ha tenido momentos emocionales y emocionantes, ha dejado abierta la posibilidad a que Jules y Ophelia tengan la contribución de casi todos los alumnos en sus actividades como justicieras (elaborando unas tramas a la altura de "Veronica Mars"), y no se ha olvidado de los toques de humor. Se la echará mucho de menos si MTV decide no seguir con ella.
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