30 diciembre 2015

'Star Wars' y cuando el marketing protege la película

Foto: Gage Skidmore (https://commons.wikimedia.org/wiki/User:Gage)

El final de 2015 ha estado muy marcado por "Star Wars. El despertar de la Fuerza". No sólo por sus récords de taquilla o por todas las teorías, en el mejor estilo J.J., que ha despertado su trama, sino por la manera en la que la campaña de promoción, pese a ser omnipresente, desviaba por completo de lo que contaba la película. Desde la Star Wars Celebration de la primavera a las diferentes premieres y visitas a talk shows estadounidenses, en estos últimos meses de 2015 era complicado no toparse con alguna parte del marketing del reinicio de la saga creada por George Lucas, y todas ocultaban hábilmente lo principal de la historia, que es el protagonismo de Rey.

Y cuando decimos protagonismo, no nos referimos a que esté al mismo nivel que Finn y Poe, los otros dos nuevos personajes del episodio VII, sino a que ella es el centro de la nueva historia lanzada por Abrams. El gran clímax de "El despertar de la Fuerza" está protagonizado por ella (ojo al spoiler, pero que levante la mano quien no se diera cuenta que el Momento, con mayúsculas, de la cinta es cuando Rey logra atraer el sable láser de Luke para derrotar a Kylo Ren, y su viaje va a ser, con toda probabilidad, el que vertebre las dos secuelas que quedan). Pero de todo eso nos damos cuenta una vez la película se ha estrenado. Hasta entonces, tanta broma con el secretismo extremo alrededor de "Star Wars" nos había distraído.

En estas promociones tan agotadoras, lo difícil es que no lo sepamos prácticamente todo de la cinta con el segundo trailer, que es algo que está pasándole a "Batman v Superman". Estar durante casi dos años sacando fotos del rodaje, teasers, trailers de trailers y demás maniobras acaba saturando el mercado. Los fans pueden estar siguiendo cada goteo de marketing con avidez, pero con el público general se corre el riesgo de llegar al otro extremo y de agotar al personal. En el podcast especial de "Star Wars. El despertar de la Fuerza" de La sexta nominada comentaban que, aunque la promoción había sido muy intensa, también había estado bastante concentrada en la última mitad del año, en lugar de extenderse más en el tiempo, y que se había llegado al punto de proteger la trama hasta con el merchandising de muñecos oficiales, en el que Rey había estado sospechosamente desaparecida en relación a los demás personajes.

El factor nostalgia, y la presencia de Han Solo, sobre todo, ha contrinuido también a que el truco de prestidigitador que han llevado a cabo Abrams y Lucasfilm todavía fuera más efectivo. El contrabandista servía para vender la película a los fans de siempre de "Star Wars", al mismo tiempo que ocultaba hábilmente la historia del episodio VII. Cuando llegue el momento de promocionar el VIII, que se estrena en 2017, tal vez la historia cambie, pero de momento, hay que reconocer que Disney y Lucasfilm han sabido cómo hacer una intensa promoción a nivel global que, al mismo tiempo, prácticamente no desvele nada de la película.

28 diciembre 2015

OVNIs, gangsters y Reagan

 ALERTA SPOILERS: Seguramente, todos habréis visto ya el final de la segunda temporada de "Fargo", pero por si acaso, es mejor avisar.

Cuando arrancó en FX la segunda temporada de "Fargo", su responsable, Noah Hawley, explicó que quería ir más allá de la mera historia de delincuentes con pocas luces y violencia desatada de su primera entrega. Aspiraba a mostrar el retrato de todo un país, de unos Estados Unidos que, en 1979, aún estaban asumiendo el Watergate y el desastre de su intervención en Vietnam, y en los que un ex actor como Ronald Reagan podía hacer campaña para ser presidente prometiendo que les devolvería la confianza y el lustre perdido. La guerra entre los Gerhardt y Kansas City se imbuye de toda esa atmósfera impredecible, de esa sensación de que quienes la dirigen tienen poco aprecio por la integridad física, y la vida, de otras personas si eso les permite conseguir sus objetivos.

Mucho se ha comentado esa peculiar escena de la matanza del motel de Sioux Falls, con ese OVNI que parece un crossover con "Encuentros en la tercera fase" (estrenada justo en 1979), y que para algunos espectadores ha sido casi un salto del tiburón. La obsesión por los extraterrestres contribuye a la construcción de esa atmósfera que hemos comentado antes, es otro detalle más de una época en la que, como el propio Lou Solverson reconoce, los hombres que volvían de Vietnam traían la guerra de vuelta a casa con ellos. A la deriva, sin saber muy bien qué hacer con sus vidas ni qué referentes utilizar para guiarse en su regreso a la normalidad, podían muy bien acabar como músculo en una organización mafiosa, como pistoleros cuyo único objetivo es matar a quienes les ordenen sus jefes.

De "Fargo" se puede hablar sobre su alta violencia, sobre sus personajes peculiares (Nick Offerman, por ejemplo, parecía estar en la misma línea de John Goodman en "El gran Lebowski") o sobre el gran descubrimiento que ha sido Peggy Blumquist ("no es más que un platillo volante"), pero al final, lo más interesante es ese intento de Hawley de radiografiar la psique, el estado anímico de todo un país en un momento muy determinado a través de una curiosa mezcla entre Tarantino, los Coen, "Expediente X" y hasta "Justified". La llegada de Reagan en su autobús de campaña, diciendo exactamente lo que los americanos medios quieren oír, empieza a poner también las primeras piedras del cambio de época que vemos en el último episodio.

Al final, nadie gana en "Fargo". Mike Milligan se eriga como el vencedor nominal de la guerra contra los Gerhardt, recogiendo los frutos de la carnicería sembrada por Hanzee, pero eso no le sirve para ser el gran jefe que piensa. Le sirve para entrar en la rueda de la América corporativa, como dicen allí, de los yuppies, de la obsesión por los beneficios y Wall Street tan arquetípica de los 80. Le sirve para ser como Melanie Griffith al final de "Armas de mujer", cuya recompensa es tener un mini-despacho exactamente igual que los otros mini-despachos del edificio de oficinas donde trabaja, pero para poco más. Milligan cree ser Avon Barksdale, pero en realidad quienes dirigen su mundo son los Stringer Bell.

Y luego están los Solverson, las personas corrientes que intentan encontrar una explicación, un sentido, a toda la locura que les rodea. Son como Tommy Lee Jones en "No es país para viejos".

27 diciembre 2015

15 (+1) películas de 2015


Hasta aquí hemos llegado. El último domingo del año se reserva para la última de las listas de repaso a lo más destacado de 2015 para este blog (es decir, para mí), la reservada al cine. Después de los títulos de crédito, los dúos televisivos, las series y los capítulos, llega el turno de las películas, que es un apartado que siempre está muy incompleto y que todavía es más subjetivo que todos los demás, y que está, además, sujeto a los caprichos de la distribución cinematográfica en España. Esto quiere decir que habrá aquí películas de 2014 que no llegaron hasta estos lares a principios de este año, por ejemplo.

- "La canción del mar": Seres mitológicos celtas como los selkies, una preciosa animación tradicional y una banda sonora aún mejor componen un viaje de dos niños de vuelta a casa realmente muy recomendable. La "rareza", y el gran acierto, de la Muestra Syfy de este año.

- "El año más violento": El cine de los 70 sigue vive en esta película que pasó injustamente desapercibida por la cartelera. Ese hombre que persigue el sueño americano, y que se resiste a utilizar los mismos métodos que sus competidores, es muy interesante.

- "La desaparición de Eleanor Rigby" ("Ella" y "Él"): De esta película sobre la separación de un matrimonio hay tres versiones; dos de ellas cuentan la historia desde los puntos de vista de cada uno de los cónyuges, y la tercera es un montaje de las anteriores que se estrenó en cines el año pasado. Pero lo que hay que ver son esas dos películas iniciales, porque están llenas de humanidad, de humor y de emoción.

- "Una chica vuelve a casa sola de noche": Es una película de vampiros, rodada en farsi y en blanco y negro y, muchas veces, como si fuera un spaghetti western. Y lo mejor de todo es que funciona hasta en sus momentos un poco más cómicos, que hay unos cuantos.

- "Lo que hacemos en las sombras": Los falsos documentales pueden parecer un género agotado, pero si se centran en cuatro vampiros que comparten casa en Wellington, dan de sí todo lo que pueden para generar situaciones sumamente divertidas.

- "Whiplash": Un estudiante de batería y un profesor tirano que exige el 150%. Ese juego de poder es lo que sostiene una cinta llena de ritmo y de tensión, que consigue presentar actuaciones de una banda de jazz como si fueran un thriller.

- "Birdman": El experimento formal que arrasó en los pasados Oscar es una exploración interesante y hasta divertida de la psique de un actor en busca desesperada de reconocimiento y del relanzamiento de su carrera. Nunca una banda sonora basada casi exclusivamente en solos de batería dio tanto juego.



- "Viaje a Sils Maria": Hay en esta cinta una interesante conversación sobre el estado actual de Hollywood y el proceso de envejecer, pero si por algo merece la pena, es por ver el fantástico e improbable dúo que forman Juliette Binoche y Kristen Stewart.

- "Amy": Amy Winehouse tenía mucho talento, era divertida y arrastraba demasiados demonios personales como para poder asumir bien que se hizo famosa de la noche a la mañana. Eso es lo que muestra este documental, que te deja con un nudo en la garganta difícil de superar.

- "Del revés": Si hablamos de películas emocionales, pocas igualan a este título de Pixar, y no sólo porque sus protagonistas sean, literalmente, las emociones de una niña de 11 años. Hace reír, llorar, pensar, y tiene un reparto de voces sensacional.

- "Mad Max. Furia en la carretera": Probablemente, ha sido el blockbuster que más ha dado que hablar este año, por construir a un personaje como Imperator Furiosa y por presentar acción sin descanso, además de una guitarra en llamas o un desierto rebosante de color.

- "La cumbre escarlata": El romance gótico de Guillermo del Toro es todo un festín visual y, al mismo tiempo, una historia de amor y muerte muy decimonónica y protagonizada por unos personajes femeninos muy complejos.

- "Sicario": Si hablamos de películas tensas y que luego cuesta sacudirse de encima, por lo que cuentan y cómo lo cuentan, hay que mencionar la cinta de Denis Villeneuve. No es exactamente lo que parece cuando empezamos a seguir a Emily Blunt en una operación contra un narco mexicano.

- "Carol": Es una elegante y contenida historia de amor, protagonizada por dos actrices sensacionales como Cate Blanchett y Rooney Mara, y que está marcada por las convenciones sociales, y morales, de principios de los 50. Ambientación, interpretaciones y la dirección de Todd Haynes forman un conjunto estupendo.

- "Marte (The Martian)": Pocas películas ha habido más entretenidas este año que la peripecia de este astronauta abandonado a su suerte en Marte. Y tiene dentro otra película que apuntaba a ser igualmente interesante con los tripulantes de la misión al planeta.

Bonus. "Star Wars. El despertar de la Fuerza": Olvidaos de los cínicos y los haters. Si sois fans de verdad de la saga, la vais a disfrutar un montón. Y no sólo por Rey.

P.D.: Esta lista, por supuesto, tiene su consiguiente playlist en Spotify. Y también está en Letterboxd.




Música de la semana: Ya que hemos mencionado "Carol" (que tiene una preciosa banda sonora de Carter Burwell), lo justo es que nos quedemos con la que casi puede ser la canción de Carol y Therese, "Easy living", uno de los primeros éxitos de Billie Holiday que, curiosamente, también tiene una memorable aparición en el videojuego "Fallout 3".