09 diciembre 2008

Teleadicciones de 2008 (y II)

"Time" acaba de publicar sus listas de las mejores series y los mejores episodios de 2008 (los primeros en esas listas son, respectivamente, "The Shield" y "The Constant", de la cuarta temporada de "Perdidos"), y en "Entertainment Weekly" están publicando la colección de listas más peculiar de los últimos tiempos. Así que sigamos con lo nuestro, que vamos a terminarla antes de lo previsto.

- Una chica negra con nombre de plantación: Así se presenta Tara a un cliente de Merlotte's en el piloto de "True Blood". Ella y sus borderías animaron sumamente la serie al principio, y luego fue convirtiéndose en uno de los personajes más interesantes. Tara, por cierto, es el nombre de la plantación de la familia de Escarlata O'Hara en "Lo que el viento se llevó".

- Crews y Reese: La pareja que forman estos dos detectives de la policía de Los Ángeles se ha adueñado de "Life" con total autoridad. Sí, Charlie aún sigue investigando quién le tendió la trampa para meterlo en la cárcel, pero son ellos dos los más divertidos y la razón fundamental para seguir viendo la serie. Los gags visuales que están consiguiendo tampoco hay que despreciarlos.

- "El rey sigue siendo el rey": La inmersión en el Baltimore de "The Wire" es más que sentarse a ver una serie de televisión. Más que McNulty, Greggs u Omar, mi preferido de todos es Freamon. Eso se llama tener sentido común y mucha paciencia.

- Pensadores en cuatro dimensiones: "Perdidos" se quitó la careta en la cuarta temporada y se marcó una de las mejores historias de viajeros temporales, además de entregar una tanda de capítulos realmente consistente. "Doctor Who", por su parte, ha sido una de las series que he visto completa este año (las cuatro temporadas), y la diversión que proporciona esa cabina de teléfonos azul siempre es bienvenida. ¿Quién más puede soltar un expelliarmus delante de William Shakespeare?

- Lemon out!: Cada vez que maquinan algo juntos, Jack y Liz son la bomba. El 30 de Rockefeller Plaza no es nada sin ellos. ¿Se atreverán a fichar a Sarah Palin?

- Whedon y su heredero: "Dr. Horrible's Sing Along Blog" fue una de las cosas más simpáticas que nos dejó el verano, cimentando aún más el estatus cool de Neil Patrick Harris. Y siguiendo los pasos de Whedon va "Reaper". La trama demoníaca subió el nivel de su primera temporada hasta el punto de que la segunda, que empieza en marzo, apunta a ser realmente entretenida.

- Las maquinaciones de la jefa Johnson: Brenda es mucha Brenda. Y nada mejor que una cuarta temporada de "The Closer" centrada en el poder para darnos otra muestra más de todo lo que ella es capaz. La imagen de los artificieros sacándola, cual saco de patatas, de un apartamento por dos veces no tuvo precio.

Menciones especiales:
Las discusiones de Mary y Marshall en "In plain sight" ("Al descubierto" se llama en España), Sam (Bruce Campbell) en "Último aviso" (o "Burn notice"), los momentos Huddy de la quinta temporada de "House", las interacciones de Patrick Jane con sus compañeros en "The Mentalist" (sobre todo con Rigsby y Van Pelt), Walter Bishop en "Fringe", el secreto de Anjelica Huston en "Medium" y, de mis inmersiones en el baúl de los recuerdos televisivos, Bill Nighy en "State of play" y Sam Weir y sus amigos (muy especialmente, Bill) en "Freaks & Geeks".

08 diciembre 2008

Vivir juntos, morir solos

Las plagas víricas que arrasan a casi toda la Humanidad están otra vez de moda. Debe ser una cosa cíclica, y ellas entran en juego en cuanto pasa el miedo a la Tercera Guerra Mundial. En los últimos años, además de los zombies de "28 días después", creados por unos monos liberados de un laboratorio, hemos tenido varios telefilmes que aprovechaban la psicosis desatada hace unos años por la gripe asiática (o SARS), un cómic como "Y, el último hombre", en el que la epidemia mata a todos los hombres (y que veremos en cine el año que viene, como muy pronto), y ahora "Survivors", una miniserie de 6 episodios de la BBC que sigue a los supervivientes de una mortífera y rapidísima epidemia de gripe europea, como la llaman en el primer capítulo.

La serie es una adaptación de un libro de Terry Nation, guionista de "Doctor Who" que creó a los Daleks y también la serie "Los siete de Blake". Nation adaptó su propio libro a la televisión en 1975, alcanzado un estatus de culto en el Reino Unido, y por lo que parece, se centraba más en los esfuerzos de los supervivientes por mantener en marcha la sociedad que conocen. Desconozco en qué se diferenciará la nueva versión de la original. Por ahora, han añadido un giro sorpresa al final de cada episodio que apunta a que la plaga no ha sido obra divina.

Los supervivientes se ven enfrentados a la tarea de buscar comida, y medios de procurársela sin tener que saquear tiendas, y huir de una pandilla de matones que deciden que un determinado barrio de una ciudad es su territorio, y no permiten que nadie entre allí. Entre el grupo protagonista hay de todo, claro, desde la idealista que pronuncia esa famosa frase de "Perdidos" para convencerlos, según se van encontrando, de que deben permanecer juntos, al pesimista que cree que el mundo es mucho más peligroso ahora, y él puede aprovecharse de ello. La idealista, por ejemplo, es un poco cargante, y el joven caprichoso incapaz de hacer nada de provecho está ya muy visto.

Hay algunas cosas intrigantes (esos giros finales, por ejemplo, enseñan muy poco, y tenemos un par de personajes cuyas intenciones no están muy claras) y también otras demasiado convencionales. Hay tres personajes, incluidos en la foto de los protagonistas, de cuyo destino no se ha vuelto a saber nada desde el primer episodio, y bien se han atrevido a liquidarlos a lo Janet Leigh en "Psicosis", o son otro misterio que puede resultar curioso. A falta de ver el tercer capítulo, "Survivors" va entreteniendo. No hay zombies ni infectados caníbales ni vampiros, lo cual es de agradecer. Veremos hasta dónde llevan su premisa.

P.D.: En la serie hacen referencia a la gran plaga de gripe de 1918, mal denominada "gripe española", un virus muy resistente que se extendió rápidamente entre los soldados que lucharon en la Primera Guerra Mundial, y que viajó con ellos a sus hogares. Se estimó su mortalidad entre el 2,5 y el 5% de la población mundial, sin que esté claro todavía cuál fue su origen.

07 diciembre 2008

Los Bishop

ALERTA SPOILERS: "Fringe" se va de vacaciones hasta el 20 de enero, así que es buen momento para ver lo que dado de sí la temporada por ahora.

No debe ser coincidencia que Alex Kurtzman y Robert Orci, además de ser los guionistas de "Transformers" y de la próxima película de "Star Trek", se encargaran de las dos primeras temporadas de "Alias", porque por ahí parece empezar a moverse "Fringe" conforme transcurren los capítulos. No, no se han olvidado del legado de "Expediente X" (Olivia acaba de ser Scullyeada, o lo que es lo mismo, secuestrada por los malos, como le ocurrió a Scully al principio de la 2ª temporada), sino que van consiguiendo una mezcla entre ambas series que, por fin, está funcionando.

Walter Bishop sigue siendo el más interesante, y divertido, de todos los personajes, pero sus interacciones con Peter han mejorado mucho. Su hijo ya no se dedica a quejarse solamente, sino que busca formas de ayudar e intentar que su padre pueda ser útil y salir del laberinto en el que anda metido casi siempre. Lo de la secuencia de Fibonacci es un poco demasiado típico, pero como a cambio nos ha recuperado el teletransporte en el mejor sentido trekkie, no vamos a protestar. Además, que Olivia mezcle sus recuerdos con los de John Scott también la ha humanizado un poco y la ha hecho menos estirada que al principio. El resultado es una serie entretenida que puede resultar en algo bastante interesante a final de temporada.

En el apartado de los malos, parece haber dos bandos, el de Massive Dynamics y el del tipo inglés que sacan de la cárcel en Alemania. Hay alguna relación entre Broyles y Nina Sharp que es de suponer que nos contarán en algún momento, y ella tiene mucho interés en Olivia. ¿Será su gran memoria para los números?

Música de la semana: El soul estadounidense de los 60 y los 70 vuelve a estar de moda gracas al 50º anversario de la Motown y a "Cadillac Records", una película que cuenta la historia de Chess Records, la discográfica que editó a Muddy Waters (más rockero) y Etta James (a la que interpreta Beyoncé, por cierto). Por esas asociaciones raras que se dan de vez en cuando, me he acordado de una de esas películas que son placeres culpables genuinos, "Sister Act". Tenía una banda sonora estupenda, con unas versiones de clásicos Motown adaptados al coro de la iglesia geniales. Por ejemplo, este "My god" que sólo cambia una palabra del "My guy" de Mary Wells.