03 marzo 2012

Lo mejor de dos mundos

En los títulos de crédito de "Life on Mars", San Sam Tyler nos recordaba cada capítulo que había tenido un accidente, se había despertado en 1973 y no sabía si estaba loco, en coma o había viajado en el tiempo. A Michael Britten, el protagonista de "Awake", le pasa algo similar; él también tiene un accidente pero, en su caso, cada vez que se despierta está en dos realidades diferentes: en una, su mujer sobrevivió al accidente; en la otra lo hizo su hijo. Lo interesante de, al menos, el piloto de esta serie es que Britten no se pregunta por qué le está pasando eso. Le está pasando, y él va a aprovecharlo todo lo que pueda porque, ¿de qué otro modo podría disfrutar de la presencia de su mujer y su hijo después de un accidente al que no deberían haber sobrevivido?

Ese punto de partida, en el que el protagonista nunca se plantea escapar de la situación en la que se encuentra, es lo original de "Awake". En "Life on Mars", Tyler se pasa todos los episodios intentando averiguar la forma de volver a 2006 y a casa, y está constantemente peleándose con Gene Hunt y con todo lo que tiene que ver con 1973, pero no así Britten. Por mucho que sus psiquiatras le digan lo contrario, para él esto es algo bueno. Tiene su sistema para no equivocarse nunca de realidad y está claro que, si le dieran elegir, se quedaría así para siempre. Será curioso ver cómo evoluciona la trama y si esos "ellos" a los que están continuamente mencionando sus compañeros en la policía son algo más que sus jefes en el departamento y si habrá alguna razón o algún objetivo detrás de esta doble vida literal de Britten,

Sólo con el piloto no es sencillo formarse una idea de cómo va a ser "Awake". Él va a investigar algún caso en cada episodio, casos de sus diferentes realidades que, de algún modo, se van filtrando de un universo a otro, y también veremos cómo le va su vida familiar en cada uno. ¿Dará para una temporada completa? Era la misma duda que los críticos estadounidenses tuvieron en 2010 después de ver el piloto de "Lone Star", la anterior serie creada por Kyle Killen (que, por cierto, da una interesante entrevista en "The Hollywood Reporter"), con un personaje que llevaba dos vidas y tampoco se planteaba nunca dejar de hacerlo. Mucho se ha recordado el potencial que tenía y el espectacular fracaso en audiencia que fue (Fox la canceló al segundo episodio), pero la NBC no es Fox, y aunque programarla el jueves a las 10 no es el mejor de los horarios, su umbral de éxito es bastante más bajo que en la otra cadena.

Este primer episodio, de momento, parece apuntar que esto va a ser más una exploración del personaje de Britten (un Jason Isaacs que puede con lo que le echen), disfrazado en un envoltorio procedimental y, tal vez, con rastros de una trama serializada de la que no tengo ni idea de qué puede ir. Yo ya vería una serie entera sólo con Isaacs y Steve Harris resolviendo crímenes, un poco a lo Bunk y McNulty pero menos borrachos, así que tengo curiosidad por ver qué camino sigue "Awake" a partir de aquí.

01 marzo 2012

Los premios del espacio exterior


La imagen de arriba, extraída del perfil de Twitter de Jeff Pinkner (vía "Eso decimos todos"), es una de las razones por las que existen los Saturn Awards. ¿En qué otra entrega de premios se podría haber visto así de sonriente a parte del equipo de "Fringe"? Porque si descontamos su aparición por sorpresa en los primeros Critics' Choice Awards, "Fringe" es la típica serie cuyos olvidos en Emmys y Globos de Oro llena Internet de expresiones de incredulidad e improperios durante días, una serie de ciencia ficción que nunca encontrará su hueco entre los galardones mainstream porque éstos no suelen dignarse a prestar atención a ese género, a no ser que se emita en HBO.

Para paliar un poco esa situación nació, en 1972, la Academia de Películas de Ciencia Ficción, Fantasía y Terror, impulsada por un aficionado a este cine, Donald Reed, que se dedicó durante toda su vida a fundar diversas asociaciones y grupos para el estudio de la literatura fantástica o del cine de género. Los primeros premios Saturn se restringieron al cine (los recibieron William Marshall por "Blacula" y Kurt Vonnegut por la película de "Matadero Cinco"), y a lo largo de la década de los 80 fueron ampliando sus miras hasta incluir tal cantidad de categorías, que probablemente estén a punto de igualar el número loco que tienen los Grammy (¿94, pueden ser?). Ahora mismo, los Saturn Awards reconocen películas, series, videojuegos y ediciones en DVD, y ya no se quedan sólo en la ciencia ficción, la fantasía y el terror, abarcando también thrillers y policíacos. A veces resulta difícil saber cómo se categorizan algunos títulos (nunca dejará de sorprenderme el amor que tienen estos premios por "The Closer" y "Leverage", por ejemplo, porque nunca pensé que entraran en su radar), y sólo con las categorías de cine daría para una ceremonia de entrega más larga que la de los Goya (tienen Ciencia-ficción, Fantasía, Terror y Acción-aventura, Película internacional y Animación).

En las de televisión han llegado a una división de categorías bastante curiosa: las mejores series se clasifican en Network,  Cable-sindicada, Orientada a la juventud y una categoría que parece tener la llave para solucionar todos los líos de los Emmy y los Globos de Oro con las series inglesas, Presentación en televisión. Aquí entran series cuyas temporadas hayan tenido 10 episodios o menos, y lo mismo hay este año un título cancelado como "Camelot", que "Juego de tronos", que "The Walking Dead" (supongo que participará su primera temporada) o un documental como "Trek Nation". Luego, las nominaciones referentes a interpretación ya están todas mezcladas, contando también con actores principales, secundarios e invitados. En esta 38ª edición, en esas categorías mezcladas, sólo "Fringe" defiende en honor de las networks.

Es muy cierto que, muchas veces, tienen decisiones peculiares, como mínimo (Jennifer Love-Hewitt y Stephen Moyer han ganado premios Saturn por "Entre fantasmas" y "True Blood", respectivamente), pero en otras ocasiones sirven para reivindicar series que caen injustamente en el olvido en los galardones "importantes". "Battlestar Galactica" tuvo en los Saturn su oasis en este aspecto, y ellos hasta premiaron a Kristen Bell como mejor actriz por "Verónica Mars". Eso sí, los Saturn no se retransmiten por televisión, razón por la que da la sensación de ser aún más relajados que los Independent Spirit.

29 febrero 2012

Los locos mundos de Tumblr y Broadway


A Twitter le salió hace unos años una dura competencia en cuanto a su capacidad de espoilear prácticamente cualquier serie al minuto de que el capítulo semanal hubiera terminado su emisión: Tumblr. Este servicio de microblogging permite a sus usuarios compartir con rapidez sus aspectos favoritos de una serie, por ejemplo, a través de fotos, pósters, fan art de todo tipo, gifs (como éste de la alfombra roja de los BAFTA), y rebloguear hasta el infinito todo lo que vean en otros Tumblrs que les guste. De hecho, parece que Tumblr se reduce a un bucle de reblogueos y "me gusta" infinito (veremos si Pinterest aguanta el tirón). También es el método más infalible de perder horas y horas de nuestro valioso tiempo (como me pasa cada vez que entro en este dedicado a Liz Lemon) y, como hay Tumblrs dedicados a exprimir todas las series que os podáis imaginar, puedes también dedicarte a cultivar tu lado fan/groupie/hooligan/obsesionado todo lo que quieras.

Por supuesto, también hay gente que decide darle una vuelta de tuerca al asunto (como el póster de arriba, que he visto en el Tumblr de "Como un fénix"), y que utiliza el servicio para entregarse a iniciativas muy peculiares que no darían para un blog y que en Twitter, donde las imágenes no pueden verse al instante, perderían la gracia. "Basura and TV" recogió cinco ejemplos hace poco, entre los que mi favorito siempre será el de las lámparas de "Downton Abbey", y con la próxima emisión en HBO de la película "Game change", que narra la campaña republicana para la presidencia de 2008 y el papel de Sarah Palin en ella, a alguien se le ha ocurrido fusionarla con "Juego de tronos" y crear "Game change of thrones", un Tumblr que intercambia entre las dos fotos y diálogos (y del que quizás la mejor mezcla sea ésta).


En su cuarto capítulo, "Smash" parece haberse estabilizado en cuanto a audiencia, después de haber ido perdiendo espectadores progresivamente desde su promocionado estreno el día después de la Super Bowl, pero aún no da la sensación de haberse encontrado del todo creativamente. O, en realidad, algunos personajes se han encontrado (Julia y Tom, por ejemplo, y Eileen) y otros aún están demasiado encorsetados por los clichés (Ivy y Karen, aunque la primera está teniendo poco a poco más matices si sólo prestamos un poco de atención). Las partes que tratan sobre el montaje del musical, ya sean los intentos de Eileen por recaudar el dinero necesario para producirlo como los vistazos al proceso creativo de Julia y Tom, son realmente interesantes de ver, y los ensayos de los números suelen verse realmente bien. Es el drama fuera de las tablas lo que no está tan logrado, ya sea la trama de la adopción de Julia y su marido o la excesiva ingenuidad de Karen, y los momentos de karaoke se notan tan artificiales como en "Glee".

Y sí, "Smash" está siendo bastante predecible, pero también entretenida y, por momentos, hasta divertida. La animadversión entre Tom y Derek, por ejemplo, deja algunos buenos momentos humorísticos, y cualquier número que involucre a Ivy Lynn tiene siempre el potencial de convertirse en un showstopper. He de reconocer, además, que las canciones escritas para "Marilyn: The musical" me recuerdan casi siempre mucho a las que la misma pareja de compositores, Marc Shaiman y Scott Whitman, escribieron para el musical de "Hairspray" (aquí tenéis "Good morning, Baltimore" y "You can't stop the beat" para que comparéis con "The national pastime" y "Let me be your star", aunque igual éstas no son las más indicadas para esa comparación). Tengo bastante curiosidad por ver cómo terminan la temporada.