22 enero 2017

Los debates de las Álvarez


AVISO SPOILERS:  Sólo por si acaso, aquí se van a discutir las evoluciones de la primera temporada de la comedia de Netflix, "Día a día". Ya sabéis qué quiere decir eso.

En las sitcom de corte social inspiradas por el guionista Norman Lear, lo habitual es que los personajes aborden el tema de la semana de frente y sin sutilezas. Si hay polémica porque a algún miembro de la familia todavía le gusta Bill Cosby, se entra en una discusión sobre si el juicio de una obra de arte debería estar separado de la opinión que tengamos del artista (algo que centró un capítulo de "The Carmichael Show"), y si alguno de los hijos le confiesa a su madre que es homosexual, se van a suceder las conversaciones sobre cómo aceptar ese reconocimiento. Si, además, la comedia está en Netflix y lanza toda su temporada a la vez, hasta se puede otorgar cierta serialización a los episodios con ese asunto como nexo de unión.

Ésa es la táctica de "Día a día" con la "quinceañera" de Elena y su asunción de que es lesbiana o, como mínimo, no es heterosexual. Es una historia basada en la propia familia de Mike Royce, uno de los showrunners de la comedia, y va dejando gags recurrentes, pequeños comentarios aquí y allá y, finalmente, el gran clímax emocional de la temporada, cuando su padre se marcha de la celebración, incapaz de asumir lo que su hija acaba de contarle, y toda la familia acaba bailando con ella una versión de "De niña a mujer" (nunca subestimes el poder de Julio Iglesias). El modo en el que Penélope, su madre, va hablando con otras personas para intentar entender por qué le cuesta aceptar directamente que Elena es gay es el exponente más claro de cómo trata "Día a día" los asuntos más serios; eso, y el razonamiento de Lydia con Dios y el Papa.

"Día a día" no busca ser sofisticada y sutil; si tiene que hablar sobre la pesadilla burocrática de los ex soldados para recibir tratamiento médico cuando vuelven a casa, pues se hace estructurando un episodio alrededor de una llamada de teléfono en espera, y si hay que tratar un asunto como la inmigración, se ofrece el lado más humano posible, que es el de las familias que se separan fortuitamente y que no vuelven a encontrarse nunca más. Los orígenes en Cuba de los Álvarez, y las consecuencias emocionales de la emigración (el exilio, más bien, en su caso) y lo complicado que puede ser aceptar que tu hijo es homosexual son los dos grandes debates de la serie, los dos grandes temas de sus conversaciones y sus discusiones, y como afectan muy personalmente a sus personajes, son los que mejor funcionan.

Pero, además, "Día a día" puede presumir de tener a un dúo protagonista a prueba de bombas. Entre el exceso y, al mismo tiempo, la empatía de Rita Moreno como Lydia, y la versatilidad y la calidez de Justina Machado como Penélope, la serie no tiene más que colocarlas juntas en un plano para que ninguna escena sea aburrida. Sus discusiones sobre religión, el tratamiento de la depresión o la educación de los hijos (y la divertida manera en la que intercalan palabras, o frases enteras, en español) resultan entrañables, graciosas y todo un tratado de interpretación en una sitcom, en el mejor sentido de la palabra. Y ayudan a darle a "Día a día" su centro emocional, que es por lo que acaba destacando.

Música de la semana: Entre las películas que suenan para figurar en las próximas nominaciones al Oscar, que se anuncian el martes, está "Figuras ocultas", la historia real de las mujeres que calcularon la trayectoria de las misiones espaciales del proyecto Gemini y, en concreto, Katherine Johnson. Una parte importante de la banda sonora es de Pharrell Williams, productor también de la película, y una de sus canciones más destacadas es "Runnin'".
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