06 noviembre 2015

Los dos Flash

ALERTA SPOILERS: Si no sabéis qué podría pintar Walter Bishop en la segunda temporada de "The Flash", no sigáis leyendo.

La primera temporada de "The Flash" fue toda una revelación. De la serie ligera y entretenida de sus primeros episodios, fue evolucionando hacia algo igualmente ligero y simpático, pero con un manejo de la trama y las revelaciones mucho mejor del esperado. Lo que "Arrow" consiguió en los últimos cuatro capítulos de su segunda temporada, "The Flash" lo logró a la mitad de la primera, con aquel episodio en el que Barry viajaba unos días al pasado, y mantuvo ese nivel hasta su explosivo final. Y era explosivo bastante literalmente, porque acababa generando un agujero de gusano sobre Central City que, al final, abría una brecha hacia otro universo, hacia Tierra 2.

Para los lectores de los cómics de DC, Tierra 2 y el multiverso es algo muy conocido; para los espectadores aficionados a la ciencia ficción, hablar del Otro Lado trae a la memoria recuerdos de "Fringe" y de Walternate, y para todos los demás, abre una puerta a ampliar mucho más lo que está en juego para Barry. Las amenazas ya no vienen de su propio pasado ni de su entorno más cercano, pero pueden llegar encarnadas en versiones alternativas de sus amigos, o de él mismo. Porque la teoría de que Barrynate es Zoom, el gran villano de la temporada, sería una gran idea para la serie si se cumpliera.

Tierra 2 es un espejo para el equipo de STAR Labs, un espejo de cómo podrían ser si las cosas hubieran sido diferentes en su mundo. Jay Garrick, el Flash de ese universo, es un héroe ligeramente chapado a la antigua, y que representa las inseguridades que Barry puede sentir en su labor como superhéroe. Lo lleva un poco de vuelta a donde estaba al principio de la serie. Zoom, si se confirma esa teoría, sería el lado oscuro de Barry, un lado oscuro que, francamente, en "The Flash" no han explorado porque su héroe no parece ser Oliver Queen, y no se tortura con todas las cosas malas que tuvo que hacer para sobrevivir, o con el instinto asesino que descubrió que tenía.

Barry no es así, pero en Tierra 2 pudo haber terminado así después de la muerte de su madre y si Joe no lo hubiera adoptado, por ejemplo. La aparición de los doppelgängers es un recurso muy viejo para poner a los personajes frente a esos miedos que no quieren reconocer, pero están aportando una vitalidad, y una continuidad emocional, que le viene muy bien a "The Flash". Aún no se ha superado del todo la traición de Harrison Wells o las muertes de Eddie y Ronnie, y la llegada de Harrisonate obliga a afrontarlo de una vez por todas. No obstante, no es que "The Flash" se haya vuelto trascendental. La cita a ciegas literal del último capítulo entre Barry y Patty es una cápsula simpática y divertida del lado ligero de la serie, mientras la manera en la que Cisco empieza a asumir que es un metahumano está llevándose, de momento, bastante bien.

Para él, es un shock inesperado, e indeseado, tener esos poderes. No es como Barry, que decide divertirse con su hipervelocidad. Tener visiones de cosas que están pasando en ese mismo momento no es, ciertamente, fuente de diversión.
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