13 agosto 2015

Adiós a Downton

Aún no hay fecha de estreno oficial, pero si ITV sigue el patrón de todos los años, la sexta y última temporada de "Downton Abbey" llegará a las pantallas británicas a mediados del próximo mes de septiembre. Hasta el especial de Navidad, habrá nueve episodios con los que despedirse de los Crawley y del enorme fenómeno en el que se convirtió la serie prácticamente desade su estreno, en 2010, y especialmente en cuanto dio el salto a Estados Unidos a través de PBS. Para la cadena pública norteamericana, de hecho el final de la serie es un poco un drama en sí mismo, pues hacía décadas que no lograban congregar frente a televisor a diez millones de espectadores por episodio, incluso emitiéndola meses después de que se haya visto ya en el Reino Unido.

Para PBS, "Downton Abbey" ha sido un regalo caído del cielo. No sólo la colocó de golpe en el radar de críticos, medios y, lo que es más importante, del público general, sino que la ha mantenido también presente en los Emmy en todas sus temporadas. Ver las siglas de esa cadena (que se financia, principalmente, a través de donaciones y patrocinios) al lado de las de HBO, AMC o Netflix, que cuentan con mucho más dinero para sus producciones y para sus promociones, es un empujón promocional incalculable, y aunque PBS va a intentar seguir llamando la atención con la primera serie que produce en Estados Unidos en más de una década ("Mercy Street"), va a notar mucho el final de "Downton Abbey".

ITV está en otra situación, aunque la serie de Julian Fellowes la hiciera más conocida fuera del Reino Unido y la situara en primera línea de la ficción televisiva de producción propia. Ahora quizás es fácil no recordarlo, pero en el otoño de 2010, "Downton Abbey" era todo un soplo de aire fresco. Era un título de época que no adaptaba ninguna novela, que no estaba en BBC y que utilizaba el ritmo veloz de los culebrones para mantener enganchado al público. En un episodio podían transcurrir dos años en un parpadeo, y aunque alguna de esas características casi han acabado siendo sus tics más recurrentes, ayudaron a renovar un poco el panorama de las series británicas más clásicas; las de amos y sirvientes en décadas pasadas, el costume drama, que dicen ellos.

Fenómenos como el de "Downton Abbey" no se dan tan a menudo y no hay manera de adivinar cuándo surgirá el próximo. De momento, sus actores se están despidiendo de la serie publicando fotos variadas en redes sociales, y no sería raro que empezaran a aparecer recopilaciones de las mejores frases de la Condesa Viuda a modo de celebración de su final. Antes de que se estrene la sexta temporada (o al mismo tiempo), "Downton Abbey" volverá a participar en los Emmy, donde aún le quedará un año más de elegibilidad, y no sería extraño que algunos de sus actores empiecen a dar el salto a la televisión estadounidense en los próximos meses. Siempre fue un folletín con clase, bien interpretado y con una cuidadísima ambientación, y proporcionaba un gran entretenimiento ligero. Niunca hay que menospreciarlo.
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