31 agosto 2015

Crímenes de amor


ALERTA SPOILERS: ¿Habéis visto el último, ultimísimo, capítulo de "Hannibal"? Si no habéis llegado a la bondiana canción de su final, no sigáis leyendo.

"Love crime". Así se llama la canción que cierra "Hannibal" para siempre, y es un título muy acorde con buena parte del subtexto que ha tenido la serie desde el principio. Crimen de amor. ¿Está el doctor Lecter enamorado de Will Graham? ¿Es su amistad, y sus esfuerzos por "transformarlo", tan estrecha que en realidad es amor? El subtexto parece pasar a ser texto en la tercera temporada de la serie, y entre los complicados sentimientos y acciones de Bedelia y la propia relación retorcida entre Will y Hannibal, Bryan Fuller y compañía nos han mostrado que puede haber muchas variaciones de amor. Todas pueden ser válidas, aunque algunas también resulten peligrosas. Pero acabar saltando, abrazados, desde lo alto de un acantilado, desde luego, tiene la apariencia de un gesto oscuramente romántico.

El guionista ha explicado algunos de esos asuntos (incluida la escena post-créditos con Bedelia) en una entrevista con HitFix, y por mucho que estos capítulos hayan frustrado a los fans, ya estamos echando de menos no sólo la imaginería y la manipulación psicológica y emocional de todos los personajes, sino su negrísimo sentido del humor. Éste va más allá de los dos técnicos de laboratorio acabando mutuamente sus frases al describir a la última víctima del Dragón Rojo, y se nota, sobre todo, en esa alegría de Lecter al hacer chistes sobre el precario estado de Chilton (y en el placer de la serie al encontrar nuevas maneras de torturarlo, de convertirlo en su Kenny de "South Park", como dice el propio Fuller). El psiquiatra caníbal, curiosamente, ha podido mostrarse en todo su esplendor, sin caretas, en cuanto acaba detrás del cristal del hospital psiquiátrico de Baltimore, y eso incluye dejar muestras de lo que le parece divertido y de su ingenio.

También es cierto que Mads Mikkelsen ha logrado reinventar y, sobre todo, revigorizar un personaje que, después de "Hannibal. El origen del mal", parecía haber caído en la caricatura, o más bien, parecía haber dado de sí mucho más de lo que debería. El doctor Lecter estaba agotado y exprimido hasta que llegó Fuller y se lo entregó al actor danés, y la relectura fiel a los libros de Thomas Harris que han hecho es de lo más destacado que se ha podido ver en televisión en los últimos años. Aunque, inevitablemente, no fuera a ser plato de gusto para todo el mundo. "Hannibal" estaba más cerca de los gustos estéticos del doctor Lecter, y esos son minoritarios.

El último episodio cierra la trama de Francis Dolarhyde, y la relación de Hannibal y Will, de una manera que se sale un poco de lo esperado, y que muestra a todos los personajes siempre con la sombra de Lecter sobre sus cabezas. Desde la huida de la doctora Bloom y Margot a esa última escena con Bedelia (la genuina novia de Frankenstein), nadie que entre en contacto con el doctor puede volver a su vida cotidiana como si no hubiera pasado nada. Hasta el Dragón Rojo lo subestima y, sobre todo, subestima la fortaleza de su conexión con Will. Richard Armitage ha sido un gran Dolarhyde, por cierto, pero éste era el show de Mikkelsen y Hugh Dancy, era una serie sobre la cercana y peligrosa amistad entre dos hombres demasiado parecidos uno al otro, aunque Will retiene todavía una humanidad que Lecter ha descartado hace tiempo. Su último acto conjunto es, sí, un acto de amor. Como lo ha sido toda la serie hacia las historias de Harris. Fuller dice que "Hannibal" ha sido su fanfic de esos personajes. Pero qué fanfic.

Música de la semana: No podía haber otra elección que "Love crime", la canción que Siouxsie Sioux (líder de Siouxsie and the Banshees) compuso expresamente para "Hannibal". O para la próxima película de James Bond, si algún día Mads Mikkelsen pasa de malo de la saga, a su héroe.
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