03 junio 2016

Mi madre es una espía



ALERTA SPOILERS: ¿Habéis visto el penúltimo episodio de la cuarta temporada de "The Americans", "A Roy Rogers in Franconia"? Volved sólo cuando sepáis a qué se refiere esa frase de "no es algo lógico, es emocional".

"Genial".  La palabra con el que se termina este duodécimo capítulo de la cuarta temporada de "The Americans", el penúltimo, y el sarcasmo con el que Paige parece pronunciarla, resumen todo el conflicto que está cocinándose en el hogar de los Jennings desde que su hija mayor descubrió que sus padres eran espías del KGB. Ha estado debatiéndose entre saber más sobre quiénes son en realidad, y a qué se dedican, y seguir felizmente en la ignorancia como su hermano Henry, que se dedica a jugar a videojuegos y a no darse cuenta del drama que está desarrollándose en su cocina. Es el dilema del adolescente y su queja de "ya soy mayor para que me ocultéis esto" pero, al mismo tiempo, me horroriza que me lo contéis.

También hay que ponerse en la piel de Paige y pensar en cómo habríamos reaccionado si, de repente, descubriéramos que nuestra madre está entrenada para matar a otra persona con sus propias manos. Y hacerlo sin ruido, de manera eficaz y sin que le tiemble el pulso. Es inevitable que Paige se pregunte quién es esa persona, alguien con la que estaba empezando a sentirse más cercana, a la que estaba comenzando a comprender un poco mejor. Algunos críticos estadounidenses nunca han tenido demasiado afecto por la hija mayor de los Jennings hasta ahora, pero no hay más que intentar ponerse un poco en su piel para entender enseguida que es uno de los personajes mejor retratados de la serie. Y que, ciertamente, se parece mucho más a su madre de lo que, probablemente, a ninguna de las dos les gustaría.

Sin Martha ni Nina para que suframos sin parar por su destino, la tensión se ha trasladado a Paige. ¿Qué va a hacer ahora? Si quiere que sus padres sean sinceros con ella, va a enterarse de muchas cosas terribles, incluso aunque le oculten la mayoría de ellas. ¿Está preparada para mantenerlas en secreto? ¿Y está de verdad lista para "trabajar" como espía? Philip y Elizabeth están horrorizados cuando se dan cuenta de que Paige, probablemente sin darse cuenta del todo, está utilizando a Matthew, en parte, para averiguar más cosas sobre lo que Stan Beeman está investigando en el FBI. Sus padres nunca han querido que su vida familiar se mezclara con la profesional (algo que hemos visto cada vez más que les resulta imposible) y lo que ninguno sospechaba, probablemente, era que, si le contaban a Paige sus verdaderas identidades, iba a resultar inevitable atraerla a sus actividades para la Madre Patria.

Una cosa que ha sido siempre constante en "The Americans" es el convencimiento de que los Jennings harían lo que fuera para mantener a sus hijos a salvo. Siendo ellos quienes son, ese "lo que fuera" puede implicar medidas muy extremas, como clavarle en el cuello a un ladrón el cuchillo con el que las estaba amenazando. FX ha renovado la serie por dos temporadas más y, mientras Philip y Elizabeth intentan navegar la difícil situación que se les presenta con Paige, el FBI cada vez cierra más el cerco a su alrededor, sin que ellos lo sepan. Y es capaz de cerrarlo porque, por mucho entrenamiento que reciban todos los agentes, no dejan de ser personas con una conciencia. ¿Qué harán si llega un momento en el que el FBI esté a punto de descubrirlos? ¿Desertarán, como Philip propuso en el primer episodio de la serie? ¿Se sacrificarán por sus hijos? ¿Huirán? ¿Y cómo concilia alguien la imagen que tiene de su madre con la visión de su letal entrenamiento de espía?


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