17 agosto 2012

Britten en su laberinto

ALERTA SPOILERS: A estas alturas, todos habréis visto ya el final de "Awake", pero si no es así, y si no sabéis qué relación puede tener con "Origen", y hasta con "Life on Mars", es preferible que no sigáis leyendo.

A veces, comentar ciertos episodios por Twitter, aunque sólo sea de forma velada, te puede ayudar a formarte una opinión más completa de ellos. El final de "Awake" y, en concreto, su última escena es un claro ejemplo de ello; Thursnext me abrió otra posibilidad en la que, inicialmente, no había reparado pero que luego se hace bastante clara viendo cómo está contado todo el tramo final del capítulo, como si fuera uno de esos sueños dentro de sueños, a lo matrioshka, de "Origen". Kyle Killen, el creador de la serie, reconoce abiertamente la influencia de "Twin Peaks" y da validez a la teoría de que, cuando Britten parece a punto de aceptar lo que ocurrió en el accidente y afrontar que en él murió su mujer (que va vestida de negro durante todo el episodio, y lo que representaría que la realidad "real" era la verde), encuentra otra puerta para escapar, otra excusa para crearse otra ensoñación en la que no tenga que comprender que tanto su esposa como su hijo fallecieron en el accidente.

Creo que podemos asumir que todo lo que nos cuentan que pasó antes de dicho accidente, y la trama de corrupción policial que lo motivó, forma parte del mundo real, no es ningún sueño o universo paralelo creado por la mente de Britten. Todo aquello, la trama de venta de heroína incautada por Narcóticos montada por los capitanes Harper y Kessel y el detective Hawkins, cómo Britten se interpone en ella sin saberlo y como esa circunstancia lleva a que intenten matarlo, es la realidad previa sobre la que Britten construye sus sueños, unos sueños en los que está más perdido que Teseo en el laberinto, o que Leonardo DiCaprio en la ya mencionada "Origen". Él ya dejó muy claro desde el principio de la serie que poseer esas dos realidades en las que podía pasar el tiempo alternativamente con su mujer y con su hijo era lo mejor que podía pasarle, y que no pensaba renunciar a ello. Así que, ¿por qué no crearse otra realidad en la que ambos están vivos, un sueño dentro de otro sueño, como descubre en su última sesión con la psiquiatra del universo verde.

Habría sido curioso ver por dónde llevaban Killen y Howard Gordon la serie en su segunda temporada. Con la conspiración ya solucionada, el propio Killen ha mencionado que habrían vuelto a centrarse más en las historias personales de los primeros episodios y, probablemente, habrían intentado desenredar el ovillo que podía sacar a Britten de sus universos oníricos escherianos. ¿Dónde estaría él en realidad? ¿En coma? ¿Ingresado en un psiquiátrico? ¿Tendría de verdad el mismo dilema que Sam Tyler? Es una pena que su audiencia en NBC fuera paupérrima hasta para los estándares de esa cadena, porque desde luego era una serie que estaba intentando contar una historia menos convencional de lo habitual en la televisión estadounidense, y con un Jason Isaacs realmente memorable anclando toda la serie a su alrededor.

Killen lleva tres de tres en cuanto a proyectos que intentan hacer algo original y que terminan siendo casi malditos ("Lone Star", el guión de "El castor" y, ahora, "Awake"), proyectos en los que sus protagonistas principales llevan algún tipo de doble vida. ¿Tendrá mejor suerte con su próxima idea, "Scenic route"?
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