08 agosto 2012

Una conspiración a través del tiempo

ALERTA SPOILERS: Parecía mentira cuando se estrenó, pero "Continuum" ha terminado siendo una de las series del verano. Si no habéis visto el final de su primera temporada, que abre interesantes posibilidades para una hipotética segunda, mejor no sigáis leyendo.

¿Qué pretendía el Alec Sadler del futuro al organizar el viaje al pasado de los terroristas de Liber8 y de la agente Cameron? La sospecha del piloto, de que el todopoderoso magnate tecnológico de 2077 había planeado el "accidente" durante la ejecución del grupo de Kagame, se termina confirmando en un final de temporada que muestra que "Continuum" empieza a cumplir su potencial al insinuar un mundo bastante más amplio que el de la mera persecución de Kiera de Liber8. La introducción de ese misterioso señor Escher que mantiene la tapadera de Cameron en la policía, y la aparición de ese loco que también llegó del futuro, y que habla de otros viajeros de 2077 que llegaron a 2012 solos, abren bastante más el campo de la historia, un campo que ya estaba bastante abierto en cuanto Alec se entera de los planes de su yo futuro.

La serie apenas ha tocado algunos de los clásicos de las historias de viajes en el tiempo, aunque sí ha hecho de la posibilidad o no de cambiar la historia uno de los puntos sobre los que gira su trama. ¿Se puede realmente evitar algo que ya sucedió en el punto de la línea temporal del que tú procedes? Y si no es así, ¿por qué estás en 2012? Esa pregunta es la que ha ido minando en los últimos capítulos la confianza de Kiera, convirtiéndola en un personaje un poco más interesante que al principio. Sigue queriendo volver al futuro a ver a su marido y a su hijo, pero como bien le dice Kellogg (en un emparejamiento extraño, pero que se veía venir), ellos no existen en 2012. Aquí está sola, y las convicciones que traía de 2077 bien pueden estar equivocadas.

En ese aspecto, ha habido varios episodios que se han dedicado exactamente a eso, a desmontar su exterior de Robocop del gobierno corporativo del futuro, entre la trama del secuestro de la presidenta de una multinacional a cargo de Liber8 (un capítulo que explora un poco más la posible lectura social de la serie), los momentos en los que fallan su traje y su chip todopoderoso, obligándola a hacer su trabajo más en el estilo old school de su compañero, el detective Carlos Fonegra, y la toma de la granja de la familia de Alec, en la que ella llega a confesarle a un Carlos medio en coma buena parte de su verdadera identidad. No vamos a decir que Kiera es una especie de Buffy, o Sydney Bristow, u Olivia Dunham en su versión de mutante de X-Men, pero "Continuum" se ha preocupado por humanizarla un poco, y eso siempre ayuda en este tipo de series.

La primera temporada termina, cómo no, con un cliffhanger, sin que escuchemos lo que Alec le cuenta a la agente Cameron sobre los auténticos motivos por los que fue enviada al pasado. Es de suponer que, si hay segunda temporada (que, según Simon Barry, su creador, tendría 13 episodios), ese plan del Sadler de 2077 tendrá más importancia. Porque si no quería evitar, por ejemplo, ese atentado tan de Oklahoma en el centro de Vancouver, ¿qué es lo que pretende?
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