27 abril 2006

Un monólogo


A través de Chica de la tele y Todo sobre la tele llegué ayer a un artículo de Variety que analiza las razones del éxito de "House" en nuestro país, concluyendo que el principal activo de la serie es su peculiar protagonista y atribuyendo también parte del éxito al sistema de emisión de dos capítulos todas las noches (que a mí me parece un poco antiproducente porque la serie se acaba demasiado pronto, pero bueno). Leyéndolo, y releyendo lo que se publicó aquí sobre la serie no hace mucho, me ha dado por recapitular y pensar en otras series en las que su protagonista es, además, el título de la serie y, por tanto, mediatiza el desarrollo de las tramas y de los demás personajes.
Ejemplo rápido que también citan en Variety como un éxito en España: "Ally McBeal". La personalidad vulnerable, un poco neurótica y, a veces, surrealista de Ally se transmitía al resto de la serie, aunque es de justicia reconocer que Richard Fish (Greg Germann) y Ling Woo (Lucy Liu) componían dos "malvados" divertidísimos por los que merecía la pena ver la serie. Lo mismo pasaba con "Murphy Brown", tan ácida como su protagonista, y las dobleces y lados oscuros de Verónica se trasladan a todos los personajes de "Verónica Mars".
"El superagente 86" había que verla por lo absurdo que era todo, Maxwell Smart el primero, de la misma manera que "El prisionero" era tan misteriosa y tremendamente sixty como su Número 6. Aún a riesgo de que esto parezca una de las famosas listas de Nick Hornby en "Alta fidelidad" (que, por cierto, se va a convertir en un musical), se me ocurren otras series totalmente impregnadas de la personalidad de sus protagonistas (que también les dan título, claro): "Monk", "Parker Lewis nunca pierde", "La Víbora Negra"... Y para frikis, frikis: todo "Xena, la princesa guerrera" era tan improbable y kitsch como ella.

3 comentarios:

Lilith dijo...

Yo añadiría Remington Steele, ese chulesco y simpático detective de pacotilla.

Jerome dijo...

He de decir que House me encanta, así que es posible que no sea muy objetivo al hablar de la serie, dicho esto, allá voy...

Puede que la serie no tenga audiencia en otros paises, puede que aquí nos gusten los personajes atípicos y duros como Clint Esatwood (a alguien no le gusta Eastwood en este planeta?) como dice Variety...

Por lo que me gusta a mi es porque cada episodio es como una película, los guiones son magníficos, bien estudiados, no dejan cabos sueltos, las interpretaciones son de altísimo nivel, el ritmo de cada historia es más que bueno y además está House, es duro y seco, pero no carente de sentimientos... House evade los sentimientos, es duro para evitar que le afecten, pero las cosas le afectan (y de que manera), su relación con Cuddy, con Cameron e incluso con su exmujer sacan al mejor House, al que sólo aparece cuando todos se han ido o cuando habla con su único amigo, Wilson... Eso le convierte en un ser humano como todos los demás...

A mi la serie me gusta por todas esas razones, no sólo porque el tipo sea un hueso con todos, no porque haga de jinete pálido...

Aunque claro, como ya he dicho, mi opinión no puede contar mucho...

Por cierto, excelente blog ;-)

MacGuffin dijo...

Gracias, Jerome. Y tu punto de vista sobre House no anda demasiado desencaminado. Es borde y sarcástico, sí, pero ahí está ese gran Hugh Laurie para que veamos que también es humano :).