05 junio 2015

Brujas, mafiosos y otros villanos de la temporada


En gran parte de las series, tiene que haber un buen villano para dar la verdadera medida de los protagonistas. El héroe sólo lo es si el malo lo es de verdad. Sin Darth Vader, no tendríamos a Luke Skywalker (y no me digo literalmente), y en esta aseveración estaba basada en su totalidad "El protegido", por ejemplo: en que el personaje de Samuel L. Jackson se pasaba la vida buscando al de Bruce Willis porque era el único que podía darle un sentido. Un archivillano necesita un superhéroe, y viceversa. En ese aspecto, las series de esta temporada han tenido varios malvados bastante memorables, y que presentaban para los protagonistas un reto lo suficientemente complicado para que fuera interesante.

El estreno de "Daredevil", por ejemplo, dejó la historia en paralelo no sólo de cómo Matt Murdock se convierte en el Hombre sin Miedo, sino de cómo Wilson Fisk, el villano de esa primera temporada, acaba convertido en Kingpin, el nombre por el que se le conoce más en los cómics. Fisk es un mafioso con buenas intenciones, pero que utiliza métodos poco recomendables para conseguirlas. Pretende reconstruir y mejorar Hell's Kitchen sobornando a la policía y controlando el crimen organizado en el barrio, pero siempre que afirma que lo hace por el bien de su ciudad, le creemos. Ésa es una de las claves de un buen villano, que crea que lo que está haciendo es lo correcto, lo que hay que hacer para conseguir un mundo mejor. La megalomanía por la pura megalomanía acaba gastándose muy rápido.

Fisk tenía todas las papeletas para llevarse el trofeo no oficial de malo malísimo de la temporada televisiva hasta que "Outlander" desató todo el poder de Black Jack Randall. El final de sus 16 capítulos inaugurales es todo un tratado en el sadismo y la crueldad con los que Randall se aplica para torturar físicamente, y romper psicológicamente, a uno de los protagonistas, y es también el culmen de todo lo que nos han contado de él, y lo que le hemos visto hacer. La amenaza del ejército inglés es demasiado difusa para que afecte muy directamente a Claire, pero tener a Randall siempre detrás de ella y, sobre todo, siempre persiguiendo a Jaime es la clave para su estatura como heroína se afiance, y para que sus aventuras tengan mayor resonancia en los espectadores.

Y como parece que vamos por orden cronológico, cuando todo el pescado parecía estar vendido entre Fisk y Randall, aparece la segunda temporada de "Penny Dreadful" y destapa a una villana que había estado acechando durante sus primeros capítulos: Evelyn Poole, alias Madam Kali. La guerra por el alma de Vanessa Ives se recrudece porque Poole presenta una amenaza mucho más directa. La serie nos da la oportunidad de conocerla más a fondo y de ver sus métodos, y eso hace que nos preocupemos más por el destino de una Vanessa que arranca la temporada bastante más vulnerable que antes. Estar al servicio del mismísimo Lucifer te da puntos sobre otros villanos televisivos de este año, pero no es lo único que hace que Poole haya sido un buen añadido a estos nuevos episodios de "Penny Dreadful", que están siendo el show de Eva Green y Helen McCrory.
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