09 abril 2007

Tus obras hablan por tí

Una de las diferencias del cine y la televisión con respecto a la literatura es que los personajes no pueden dibujarse ni explicarse a través de una descripción de un narrador omnisciente, que nos cuenta cómo son, lo que piensan y por qué hacen lo que hacen. En los medios audiovisuales, a no ser que haya una voz en off, esa presentación y desarrollo de los personajes se hace a través de los diálogos y de sus obras. Dado que podemos verlos y escucharlos, cosas como el tono o la inflexión de la voz y los gestos de un personaje dicen mucho más de él que lo que pueda decir. Había un director, no recuerdo cuál, que se empeñaba en mostrar a sus personajes de esa forma; su lenguaje corporal desmentía completamente las palabras que salían de sus bocas.
Hace un par de semanas, Cuatro emitió "One day, one room", el capítulo de "House" que ha conseguido más audiencia hasta la fecha, ayudado por el fenómeno "American Idol", y que cimentó el sensacional éxito que la serie está cosechando en su mitad final de la tercera temporada. Era un episodio algo diferente, ya que la paciente de la que tenía que encargarse House no estaba enferma físicamente, pero había pasado por un durísimo trauma emocional y psicológico (había sido violada). Lógicamente, el doctor no sabía cómo hacer frente a esa situación, sobre todo porque ella se empeñaba en hacer que él hablara sobre su vida y sobre sus sentimientos. La situación se veía forzada porque, aunque intentaba mostrar otra faceta de House, lo hacía a través de diálogos que parecían las explicaciones de ese narrador omnisciente. Se empeñaban en explicarlo todo, y se perdía fuerza e interés. Para mí, al menos, lo más interesante fue cómo el episodio se centraba únicamente en House y Cameron, presentando en paralelo sus dos historias, en las que ambos deben afrontar dificultades emocionales (en el caso de Cameron, un paciente moribundo de cáncer que le recuerda a su marido). Ese paralelismo me sugirió, no sé muy bien por qué, que estos dos personajes se parecen mucho en el fondo, como creo que ya he dicho en alguna otra ocasión.
Ya sabéis de mi debilidad por los pequeños gestos, por las cosas que se hacen, y no se dicen, y que terminan diciendo mucho más. La relación entre House y Cuddy, por ejemplo, utiliza esas cositas para darnos la impresión de que entre ellos hubo algo más que una relación jefa-empleado cuando estudiaban en la universidad. En "Galáctica", el lado vulnerable de Starbuck se ha presentado mucho así (esas lágrimas al enfrentarse a Lee después de haberse casado con Anders), y el retrato de Grissom en "CSI" está hecho casi de esta manera, y por las cosas que su equipo dice sobre él.
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