04 abril 2007

Las "guerras" de la ciencia ficción

La revista británica SFX pidió hace unas semanas a sus lectores que eligieran a las 10 mejores películas de ciencia ficción. ¿Y cuál creéis que ganó? No, no fue "La guerra de las galaxias" (la de 1977, no estamos hablando de todas las secuelas y precuelas), sino "Serenity", el cierre en la gran pantalla de la llorada serie "Firefly". Ambas se impusieron a las siguientes ocho en la lista, que son "Blade Runner", "El planeta de los simios", "Matrix", "Alien", "Planeta prohibido", "2001. Una odisea en el espacio", "Terminator" y "Regreso al futuro". "Serenity" no estaba mal, recuperaba gran parte del espíritu que hizo de "La guerra de las galaxias" un éxito descomunal en los 70, pero yo siempre seré más fan de ésta última (qué le vamos a hacer, es parte de mi formación cultural...).
De todos modos, no creo que a ninguna de las dos se les pueda aplicar esa etiqueta de "ciencia ficción", por lo menos, no en el sentido estricto del término, aunque hay gran debate sobre lo que puede adscribirse a ese género y lo que no. "Serenity", por ejemplo, es en realidad un western (ya comentamos eso al hablar de "Firefly"), e incluso su personaje central, Malcolm Reynolds, está basado en Ethan Edwards, el personaje de John Wayne en "Centauros del desierto" (ambos visten igual, con los pantalones marrones, los tirantes y las camisas azules o rojas). "La guerra de las galaxias", por su parte, es una space opera que partía de las peripecias de Flash Gordon y Buck Rogers y debía más a las novelas de aventuras.
En esa lista sólo hay una representante de las películas de ciencia ficción de los 50, una década que dejó títulos clásicos como "Ultimátum a la Tierra", "La invasión de los ladrones de cuerpos" o "La guerra de los mundos", y es una película muy recomendable, con una estética de serie B irrepetible y un protagonista que era Leslie Nielsen en su época de galán, antes de convertirse en el rey de la comedia absurda: "Planeta prohibido". Recuerdo haberla visto sin saber prácticamente nada de ella, hace ya bastante tiempo, y, desde entonces, es una de mis favoritas.

P.D.: Acabo de acordarme de un placer culpable ideal para una tarde de diversión sin ningún tipo de pretensiones, "La masa devoradora", una película sobre una masa extraterrestre que se va haciendo más grande según atrapa a más gente en el pueblo donde aterriza, y que fue, prácticamente, el debut de Steve McQueen en el cine.
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