27 mayo 2016

El buen predicador


Siempre ha habido libros y cómics cuya adaptación a la pantalla se consideraba imposible. "Juego de tronos" era uno de ellos hasta que llegaron David Benioff y Dan Weiss en HBO, y "Predicador", de Garth Ennis y Steve Dillon, era otro. Desde la publicación de su primer número, en 1995, se pensaba que era demasiado burro, hasta rozando lo blasfemo, como para que alguna cadena se atreviera a emitir una serie basada en él, y la mezcla de géneros y la acumulación de historias dificultaba su traslado al cine. Hasta que llegaron Seth Rogen, Evan Goldberg y el guionista Sam Catlin para ofrecerle a AMC una serie sobre "Predicador" que mantuviera su espíritu irreverente.

El primer episodio de esa "Preacher" se vio en Estados Unidos justo después del final de media temporada de "Fear the Walking Dead", y el mayor brío de la primera destacaba enormemente en ese programa doble. La historia que cuenta es lo suficientemente loca como para que sólo pueda funcionar si se le da un toque gamberro y de humor negro. Porque su protagonista, Jesse Custer, es un hombre de oscuro pasado que vuelve a su pueblo de Texas para retomar la labor de predicador que antes ejerció su padre, pero no se le da demasiado bien. El pueblo está lleno de gente que guarda sus propios secretos y perversiones, y él tiene qye esforzarse mucho por escucharlos y por no entregarse a quien era antes.

Ese hombre capaz de tumbar él solo a cinco tipos en una pelea en un bar va a salir de su desgana a la fuerza. Primero aperece en el pueblo Tulip, su ex novia, una criminal con más recursos que MacGyver y más cool que Michael Westen. Y después aterriza, bastante literalmente, Cassidy, un vampiro irlandés pendenciero al que persiguen unos misteriosos hombres. Además, hay una misteriosa fuerza haciendo explotar a hombres de fe (y que da para un memorable chiste digno de "South Park") y a Jesse se le empiezan a acumular las peticiones de ayuda de sus feligreses. El resultado es un primer capítulo que construye perfectamente el ambiente caluroso y opresivo de Annville, y que despliega una gran energía en las escenas de acción. Y que nos sitúa en el punto de partida del resto de la serie, que los lectores de los cómics se saben de memoria.

Para quienes no hayan leído "Predicador" (culpable), la serie apunta a ser algo bastante entretenido y curioso. El trío Dominic Cooper-Joseph Gilgun-Ruth Negga funciona perfectamente, y el aire de western con toques sobrenaturales está muy conseguido. En una AMC tomada al asalto por los zombies, se agradece una propuesta un poco diferente, que busque algo menos trascendental y con unos personajes bastante mejor construidos desde el principio. Después de lo que pasa al final del capítulo, hay mucha curiosidad por ver qué hace Jesse cuando se dé cuenta de lo que puede hacer.
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