19 mayo 2016

La farsa verdadera de Amy y Karma


Las comedias de instituto no son fáciles de llevar. Hay unos lugares comunes en los que todo el mundo cae (el baile de promoción, la primera vez -con el sexo, las drogas o lo que toque-, la rebelión hacia los padres, las amistades de la infancia que se resquebrajan) porque son cosas por las que todos pasamos en la adolescencia. Una época en la que se está formando la personalidad adulta, en la que la influencia de los amigos empieza a ser casi más fuerte que la familiar, tiene que ser sobreexplotada por el cine y la televisión a la fuerza, y lo complicado es encontrar títulos que tengan algo distinto que decir. O, simplemente, algo propio que aportar.

MTV tenía dos de esas series, "Awkward" y "Faking it". La primera termina este año en su quinta temporada; la segunda ha sido cancelada la semana antes de que emitiera el último episodio de su tercera entrega. La primera apostaba por el humor ácido para retratar todas las situaciones embarazosas en las que se mete su protagonista; la segunda tiraba más de la exploración del lío emocional de sus dos personajes principales, Amy y Karma, amigas desde niñas que atraviesan una prueba crucial para su amistad. Probablemente todos sepáis de qué iba "Faking it": arranca con Amy y Karma confundidas por pareja, en lugar de sólo amigas, un estatus que las convierte en muy populares en su instituto. Para seguir con la farsa, Karma besa a Amy delante de todos sus compañeros, y ese beso despierta en Amy algo que define la serie; ella no finge, ella está de verdad enamorada de Karma.

Con ese giro, ya tenemos lo que acaba por definir a la comedia, que es la búsqueda de todos sus personajes de su identidad como individuos. Hasta que no sepan qué personas quieren ser, no pueden ser buenos amigos o buenos amantes, y se suceden los malentendidos por sentimientos que no se atreven a compartir. En ese proceso de maduración tiene bastante relevancia la identidad sexual de cada uno de ellos, ya que, al fin y al cabo, la serie empieza con dos amigas haciéndose pasar por pareja, y ahí es donde puede decirse que ha sido todo un soplo de aire fresco en la televisión estadounidense. Emitirse en MTV le ha dado más manga ancha para adentrarse por esos terrenos, para desarrollar todo lo posible la atracción no correspondida de Amy por Karma, o la posibilidad de que a la primera también le atraigan los chicos, o los esfuerzos de la segunda por no perder la amistad con la primera, o las propias inseguridades de Lauren porque, si alguien sabe que es intersexo, la trate de manera diferente...

"Faking it" ha sido una serie bastante divertida a lo largo de su tres temporadas (programada también de manera un poco errática por MTV, con 8, 20 y 10 capítulos respectivamente), con mucho más corazón del que podía parecer en un principio y que se ha preocupado por ir matizando poco a poco a todos sus personajes. Sus veinte minutos por episodio se pasaban en un suspiro, y se ha beneficiado de que sus dos protagonistas, Rita Volk y Katie Stevens, han tenido siempre una química estupenda. Carter Covington, su showrunner, decía, en una carta para los fans, que le habría gustado que la última temporada explorara la posibilidad de que Amy y Karma estuvieran juntas, sólo para darse cuenta de que, aunque estaban unidas por lazos muy fuertes, ser amigas era lo que de verdad las hacía más felices. Porque el final de la serie es, en realidad, un final de temporada. Y eso es lo que acaba dando más rabia de todo.
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