22 noviembre 2016

Las extrañas parejas de detectives


Hay un gran cliché en las series de televisión que giran alrededor de la resolución de misterios, y es que sus protagonistas suelen ser genios excéntricos y peculiares. En El País hacen hoy un repaso por esos personajes y resulta realmente curioso darse cuenta de la gran cantidad de investigadores un poco peculiares, por decirlo de algún modo, que las protagonizan, casi todos siguiendo el molde de Sherlock Holmes, su misantropía y drogadicción (y llevando el extremo al personaje de Conan Doyle, que no es tan excéntrico como los retratos que hacen de él Benedict Cumberbatch y Jonny Lee Miller, por ejemplo). Parece que si no hay un tipo como el Vincent D'Onofrio de 'Ley y orden: Acción Criminal' (o como Hercule Poirot, que usaba sus peculiaridades de extranjero en Inglaterra a su favor), la serie no llama la atención de nadie.

Lo que es todavía más curioso, y es algo que ya hemos comentado otras veces, es la tendencia a que ese investigador estrafalario tenga una compañera que es la seria, la que teóricamente tiene que controlar sus tendencias más alocadas. El caso más extremo podía ser el de "Monk" con sus cuidadoras, pero ese dúo está presente hasta en "Expediente X", donde Mulder y Scully se repartían los papeles del creyente (el excéntrico) y la escéptica (la seria). Pensad en cualquier procedimental actual protagonizado por un hombre y una mujer y encontraréis, casi con total seguridad, un ejemplo de estas extrañas parejas. Quizás sólo se salte la norma "Ley y orden: Unidad de Víctimas Especiales", porque los detectives Benson y Stabler eran igualmente intensos.

"Life", "Castle", "El mentalista", la ya mencionada "Ley y orden: Acción Criminal" (donde D'Onofrio y Jeff Goldblum estuvieron emparejados con Kathryn Erbe y Julianne Nicholson), "Perception", "Elementary", "Monk" ... Ésas pueden ser las series más mencionadas al comentar esta tendencia, y de vez en cuando se da la circunstancia inversa, con ellas como las "raras" y ellos como los profesionales, tipo "Bones" o hasta "In plain sight", donde se cambiaban las excentricidades por una personalidad muy marcada. Las variaciones de estas series de casos con una pareja protagonista (que también puede ser del mismo sexo, y no tiene por qué tener subtexto romántico) son, aunque no lo parezca, muy numerosas, porque si no se sigue el molde de Holmes, se puede seguir el de "Arma letal", por ejemplo, y personajes excéntricos pueden crearse muchos.

El truco, como en todo, está en la ejecución. "Life", por ejemplo, le dio a sus protagonistas más matices, algo que "El mentalista" nunca supo hacer del todo con Theresa Lisbon, o se optaba por el humor más abierto de las primeras temporadas de "Bones". Puede parecer un recurso un poco facilón entregar el protagonismo de un procedimental a un hombre excéntrico y a una mujer seria (y lo es, en parte), pero la cuestión está en ver cómo evolucionan ambos personajes, y si los misterios que resuelven realmente están a la altura del gran intelecto (o supuesto gran intelecto) del genio.
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