18 marzo 2007

No puedes quitarme el cielo

Sólo me quedan unos pocos capítulos para terminarla, y voy a lamentar que eso pase, porque "Firefly" ha resultado ser un agradable descubrimiento. FOX sólo emitió 11 de los 14 episodios, y no en el orden en el que Joss Whedon los ideó, lo que, probablemente, unido a la mezcla de géneros, sobre todo, western y space opera, precipitó su cancelación prematura en 2002. Es una serie, en principio, más "adulta" que "Buffy", pero quizás llegó unos años antes de tiempo. Eso sí, su estatus de culto no se lo quita nadie, sobre todo teniendo en cuenta que, en nuestro país, cuenta con un nutrido grupo de seguidores que la han visto por otros medios no convencionales, ya que ninguna cadena la ha emitido nunca.
En realidad, aunque haya naves espaciales y una Alianza de planetas interiores contra los rebeldes del exterior, "Firefly" es una serie del Oeste, con sus bandidos con principios, sus territorios inexplorados donde impera la ley del más fuerte, sus colonos... Y un grupo de personas que lucha por reencontrar su lugar en el mundo. Pero destaca por tener unos personajes diferenciados y carismáticos encabezados por Malcolm Reynolds, un hombre que sólo se preocupa de sí mismo, en apariencia, y que se adelantó un par de años a la tendencia actual de los "bastardos entrañables".
Tiene las marcas de la casa de las series de Whedon (personajes fuertes y, especialmente, mujeres con personalidad, diálogos ingeniosos y un humor sutil e irónico), y unía bastante armónicamente las convenciones del western, incluidas las peleas a puñetazos en los bares, con las de la ciencia ficción. "Serenity", la película que dio continuación y cierre al universo de "Firefly", tenía un tono un poco más serio que la serie, y a lo mejor eso estropeaba un poco la diversión, pero también era altamente disfrutable.
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