05 noviembre 2012

El Irangate y los mutantes

Ese viejo dicho de que la realidad supera a la ficción siempre se acaba confirmando en los lugares más insospechados. ¿Cómo podríamos creernos que la CIA se sacó de la manga el rodaje de una película falsa de ciencia ficción de serie B para sacar de Irán a seis trabajadores de la embajada de Estados Unidos que lograron escapar de allí durante la crisis de los rehenes, en 1979? Si los documentos que cuentan esa operación no hubieran sido desclasificados en 1997, seguramente pensaríamos que estaban tomándonos el pelo. Pero no es así y, evidentemente, es una historia demasiado jugosa para que nadie se atreviera a adaptarla al cine. Así que el equipo formado por Chris Terrio en el guión, George Clooney y Grant Heslov en la producción y Ben Affleck en la dirección trasladan a la pantalla toda esa historia con el título de "Argo", y se apuntan un tanto que puede llevarlos a todos a ser algunos de los principales protagonistas de esta temporada de premios que acaba de comenzar, y que culmina en la ceremonia de los Oscars.

Affleck ha comentado en varias entrevistas que lo más complicado de "Argo" era equilibrar el tono entre el humor de la subtrama ambientada en Hollywood, la tensión y el miedo de los seis estadounidenses refugiados en la embajada de Canadá y la atmósfera de película de espías de los 70 imperante en la sede de la CIA, pero de algún modo se consigue ese equilibrio. Los toques de humor y hasta de farsa que aportan John Goodman y Alan Arkin son muy bienvenidos en medio de la seriedad del intento de rescate, y las secuencias de la toma de la embajada están realmente muy bien rodadas. Desde "Adiós, pequeña, adiós", el Affleck director se ha vuelto mucho más interesante que el actor, y aquí logra una película muy entretenida y que adopta también un punto de vista bastante ecuánime sobre la influencia de Estados Unidos en el Irán de los shas y el tipo de gobierno que implantaron después en el país los ayatolás.

No hace mucho hablamos sobre lo interesante que se había vuelto "Alphas" en su segunda temporada, y esa sensación no hace más que incrementarse al llegar a su capítulo final, que se atreve a alcanzar unos extremos que casan perfectamente con la línea que la serie ha ido llevando hasta ahora. En teoría, la megalomanía de Stanton Parish ponía en riesgo a toda la humanidad (o a toda la humanidad que no posee habilidades de alfa), y conseguimos ver por qué los protagonistas tenían que detenerlo a toda costa. Al mismo tiempo, el camino que Rosen emprende por venganza le otorga unos matices que van más allá del mero líder de un equipo de superhéroes que, como han recordado en "The AV Club", siempre está al borde de la descomposición. Sin que Syfy la busque, "Alphas" ha terminado siendo esa serie que se toma la ciencia ficción más en serio que algunos fans echaban de menos en el canal.

La imagen final de la temporada abre la puerta a una tercera entrega que, si consiguen, puede hacer evolucionar la serie hacia lugares muy interesantes, porque ya hemos visto que Michael Karnow y compañía no sufren del mal de "Héroes" y no tienen miedo en adentrarse por caminos oscuros y seguirlos hasta el final, o al menos explorarlos más en detalle, como los efectos secundarios de la habilidad de Nina, con un potencial de convertirse en Fénix Oscura que, de momento, parecen haber controlado. Del mismo modo, también han retratado muy bien a Gary, que podía haberse quedado en un personaje más bien monocromo, y han conseguido que Kat sea desde el principio uno de los personajes más interesantes por el modo en el que cuestiona al resto de alfas sus actitudes egoístas.

P.D. podcastero: "Yo disparé a JR" no cuenta con invitado esta semana, pero eso no quiere decir que no tengamos unos cuantos temas que tratar. Son, a grandes rasgos, éstos:

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- 0':Los efectos del huarcán Sandy
- 6': "Up all night"
- 15': "Vegas"
- 27': "Borgen"
- 42': "Glee"
- 59': "Fringe"
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