12 mayo 2015

La enésima reinvención de Alicia


ALERTA SPOILERS: ¿Sabéis qué opina Alicia Florrick de la nueva decisión política de su marido? ¿Habéis visto la despedida definitiva de Kalinda? Sólo entonces podéis seguir leyendo.

La sexta temporada de "The Good Wife" ha sido un poco una montaña rusa para sus fans. Empezó con Diane incorporándose a Florrick, Agos & Associates y con Cary enfrentándose a la cárcel si no testificaba contra Lemond Bishop, que ha acabado siendo el villano de la temporada. Tuvimos después esa etapa intermedia de la campaña de Alicia para fiscal del distrito y, cuando eso terminó de la peor manera posible, la señora Florrick vuelve a reinventarse y decide regresar un poco a sus orígenes como abogada. La aparición de Louis Canning con la oferta de ser su socio abre nuevos-viejos interrogantes, pero aquí todo se reduce a lo que siempre se ha reducido: ¿qué quiere Alicia de verdad?

El énfasis en la gran protagonista ha marcado la trama final de esta entrega de la serie, eso y la despedida de Kalinda. Los rumores de una mala relación entre Julianna Margulies y Archie Panjabi han coloreado casi todo lo que se ha escrito sobre el retrato de sus dos personajes en estas últimas dos temporadas (hasta un nivel en el que daba un poco de vergüenza ajena leer algunas cosas), y el intento de los King de cambiar un poco la estructura de la serie en la sexta temporada ha dejado fríos a unos cuantos seguidores. ¿Realmente "The Good Wife" ha caído en picado, como decían en Salon? No, pero es cierto que la trama política de Alicia ha hecho que el lado legal quedara un poco más descuidado. De repente, los guionistas tenían que mantener en marcha tantas historias independientes al mismo tiempo, que casi parecía un capítulo de "Juego de tronos", y el acento en las triquiñuelas políticas, en lugar de en la parte glamourosa, hizo que los espectadores perdieran el interés.

Es curioso, porque "The Good Wife" nunca ha sido una serie coral; siempre ha sido la historia de Alicia, pero es verdad que personajes como Cary o la misma Kalinda han estado a la deriva. La intrépida investigadora, al menos, ha tenido una despedida acorde con su carácter y con el punto débil que ha sido siempre Alicia para ella (un buen adiós, por muy conspiranoicos que queramos ponernos), y los dos últimos episodios no sólo han servido para presentar una protagonista revigorizada después del mazazo que fue su dimisión forzada antes siquiera de poder tomar posesión como fiscal del distrito, sino para revitalizar también la serie.

Ese penúltimo capítulo nostálgico, en el que la señora Florrick recuerda sus inicios en Lockhart & Gardner, le da un impulso al cierre de "The Good Wife" que bien podría mantenerse en la próxima temporada, una séptima de la que no se sabe aún si, como piensan todos sus fans, será la última. En toda serie que gire alrededor de un personaje central fuerte, el reto es manejar a los secundarios de tal modo que no se queden arrumbados en los márgenes, que tengan algo interesante que hacer. La nueva configuración de la serie determinará si los King son capaces de mantener el equilibrio entre la nueva etapa vital de Alicia y sus antiguos compañeros de trabajo.
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