11 diciembre 2015

El salto adelante de Starz


En 2010, cuando Starz contrató a Chris Albrecht como presidente, lo hacía con una idea muy clara: quería dejar de ser la cenicienta de los canales de cable premium y quería empezar a hacer más ruido, especialmente con sus series de producción propia. Sí, ese mismo año había estrenado "Spartacus", pero esa serie no contribuyó (al menos, al principio) a cambiar la imagen de que la cadena buscaba audiencia con violencia y sexo explícitos. Albrecht intentó seguir el ejemplo de HBO (en cuyo ascenso estuvo involucrado durante los 90 y parte de los 2000) con dramas que buscaban claramente la atención de los votantes de los Emmy, como "Boss" y "Magic City", pero ninguno de los dos cumplió ese objetivo y, para colmo, tampoco atrajeron a la audiencia.

Así que se cambió de táctica. El propio Albrecht explicaba este verano en Vulture que había preguntado a varios trabajadores de la cadena qué series veían y por qué lo hacían, y se dio cuenta de dos cosas: una era que los trabajadores jóvenes se fiaban más de las recomendaciones de sus amigos a través de las redes sociales que de los críticos o los Emmy, y que había sectores de la audiencia que no estaban siendo bien atendidos por el cable premium. Uno de ellos era la comunidad negra, para la que se desarrolló "Power" (que llegó antes que "Empire") y "Survivor's remorse", y el otro eran las mujeres, para las que se estrenó "Outlander". La primera funciona en audiencia mucho mejor de lo que da a entender su escasa visibilidad en los medios, y la segunda ha protagonizado algunas de las mayores sorpresas en las nominaciones de los Globos de Oro.

Era habitual leer comentarios muy sorprendidos de que Starz, que el año pasado superó por poco en suscriptores en Showtime, se hubiera colado en la fiesta de Netflix, Amazon y HBO. Es verdad que los Globos tienden mucho a este tipo de terremotos, pero despreciar esa cadena sólo por que es esa cadena, es no estar atentos a lo que están haciendo para posicionarse mejor en un panorama realmente encarnizado. En esos premios, "Outlander" puede ser el título que sale más beneficiado, con candidaturas a mejor drama, actriz (Caitriona Balfe) y actor secundario (Tobias Menzies), pero la cadena ha conseguido colocar también a Patrick Stewart entre los actores de comedia (por "Blunt Talk") y, sobre todo, puede presumir por tener una nominación a mejor miniserie con "Flesh and bone", su proyecto sobre el mundo del ballet.

Desde luego, se puede decir que Starz es la cadena que ha salido más reforzada de esas nominaciones. Su estrategia de buscar a los públicos más abandonados por el cable premium, en general, le ha salido a pedir de boca y la ha situado en el mismo juego, aunque a una escala menor, que Universal, que ha sido el estudio de Hollywood con un mejor año en taquilla, precisamente, por diversificar sus películas. Sí, es verdad que tenía "Jurassic World" y "Furious 7", que han pasado los mil millones de dólares de recaudación, pero donde han triunfado ha sido al acordarse de que también hay mujeres y minorías raciales que van al cine, y no sólo chavales blancos. "Straight outta Compton" ha sido una de las revelaciones en taquilla del año, y "Pitch Perfect 2" y "Cincuenta sombras de Grey" han terminado de afianzar la posición de la major. Y, además, Universal se ha lanzado a explotar más el mercado internacional. China cada vez se está volviendo más importante para rentabilizar los blockbusters de Hollywood.

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