24 febrero 2016

El cliffhanger de Scully


ALERTA SPOILERS: ¿Habéis visto el final del regreso de "Expediente X"? ¿No? Volved cuando lo hayáis hecho.

Podemos decir que estos seis nuevos episodios de "Expediente X" han sido, realmente, una décima temporada de la serie. No era sólo un regreso como maniobra de nostalgia, sino que, de verdad, era una vuelta al mundo de Mulder y Scully con todas las consecuencias, teniendo en cuenta lo que ambos personajes habían vivido al final de la serie y en la segunda película, que los fans pueden intentar olvidar, pero que para Chris Carter sigue estando muy presente. Cuando se estrenó "Creer es la clave", unos cuantos críticos dijeron que aquellos no eran sus Mulder y Scully, y era cierto; no lo eran porque algo que Carter ha hecho siempre es ser coherente en la evolución de ambos personajes y hacer que sufran algunos cambios por culpa de todo lo que han vivido hasta ese momento.

En los dos últimos episodios vistos este año, los agentes Miller y Einstein representan, de algún modo, cómo eran Mulder y Scully de jóvenes, en las primeras temporadas de "Excpediente X"; Einstein siempre busca una explicación racional y científica y Miller se entrega rápidamente a la conspiranoia, y su contraste con los dos protagonistas permite que veamos hasta qué punto ha evolucionado, sobre todo, Scully. Carter ha explicado más de una vez que "Expediente X", en realidad, es la serie de Scully, que es su crisis de fe y su búsqueda de quién es, independientemente de Mulder, la que impulsa buena parte de las historias, y estos seos capítulos lo han dejado muy claro.

La maternidad de Scully, su decisión de dar en adopción a su hijo, William, para protegerlo ha sido el nexo temático de todos los capítulos, más allá de que averiguar su paradero sea el gran cliffhanger de la temporada. De hecho, es algo que podemos ignorar. La parte mitológica de "Expediente X" dejó de tener el poco sentido que alguna vez pudo albergar allá por temporada seis, o siete, y cualquier intento de revivir ese lado de la serie acaba en fracaso. Esta décima entrega no ha sido una excepción; los mejores capítulos han sido los autoconclusivos (el tercero y el cuarto, principalmente), que dejaban que sus protagonistas fueran quienes son sin enfrentarlos a conspiraciones para acabar con el mundo que perdieron su interés cuando la serie estaba todavía en emisión. En esos autoconclusivos se exploraba quién es Scully ahora, esos sentimientos sin resolver que tiene por su hijo, por su propio pasado al lado de Mulder. Hay espectadores que prefieren la parte conspiranoica y mitológica de "Expediente X", pero hace muchos años que es la parte menos interesante y más desastrosa.

Hay que reconocerle a Chris Carter el esfuerzo por no hacer borrón y cuenta nueva, por darse cuenta de que sus protagonistas están más cerca de los 50 que de los 30 años y que eso implica que no pueden seguir siendo como antes (y mucho menos si los han abducido y una organización secreta dentro del gobierno hasta ha asesinado a miembros de sus familias). Más allá de eso, Carter aporta poco a la serie. Los mejores episodios de esta décima temporada han sido los que él no ha escrito y los que mostraban el dilema vital de Scully a través de otros asuntos que no implicaban alienígenas. Aunque, la verdad, al final parece que se demuestra que Dana sí es inmortal.
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