12 agosto 2016

Musicales de verdad

Netflix no descansa ni en verano, y entre sus estrenos estivales figura "The Get Down", una serie musical, creada por Baz Luhrmann, que se centra en el nacimiento del hip-hop en los 70 en el Bronx, que entonces era uno de los barrios más pobres, degradados y dejado de la mano de Dios de una Nueva York en bancarrota. Ya han ido apareciendo primeros contactos y críticas de sus primeros seis episodios (que son los que la plataforma ha lanzado hoy), pero hay una cosa que no se puntualiza en ninguno de ellos, y es que "The Get Down" no es un musical de verdad. O es uno un poco híbrido. ¿Por qué?

En esta entrevista a Anna Kendrick en "Late Show with Stephen Colbert" se especifica que, para que una obra, una película o una serie sea realmente un musical, sus personajes tienen que cantar para avanzar la trama y la historia. Cantan porque la emoción les embarga tanto, que no les vale simplemente con hablar, y si utilizamos esa vara de medir, no hay tantos títulos musicales de verdad. Y eso que "The Get Down" es, en ese aspecto, un poco especial porque sus `personajes, a veces, se ponen a rimar cuando no encuentran las palabras para expresar lo que sienten.

Si las canciones están integradas en la trama, si no son paréntesis en la historia, estamos ante un musical. "Once more with feeling", el capítulo musical de "Buffy, cazavampiros", es un buen ejemplo de ello, lo mismo que "Galavant" y "Crazy ex-girlfriend". "Smash", por su parte, no lo era. Entraba más en la categoría de series con canciones, si nos ponemos tiquismiquis, y ahí la acompañan también "Glee" y "Nashville". Pero aunque distingamos entre diferentes "niveles" de serie musical, en este caso, los dos resultan bastante complejos de producir. Lo que se suele hacer es grabar primero las canciones y, después, rodar la escena en cuestión para facilitar el montaje. Si no, la pesadilla de que el sonido case perfectamente en cada toma puede volver loco al montador más pintado.

Todo esto, al final, para hablar de ese esperadísimo crossover musical entre "The Flash" y "Supergirl" que se verá el año que viene. Con la cantidad de actores de Broadway que contratan las series de superhéroes de The CW (y con el pasado en "Glee" de sus dos protagonistas), lo raro es que no se les hubiera ocurrido esta idea antes. ¿Seguirá el camino del musical de verdad, u optará por poner a todos los personajes cantando en un bar?
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