07 diciembre 2016

El breve vida de "Good girls revolt"


A finales de octubre, y con muy poca promoción, Amazon lanzaba "Good girls revolt", una serie sobre la demanda que varias mujeres pusieron a la revista Newsweek para que las reconociera como redactoras, a finales de los 60. Ellas hacían la investigación de los temas y buscaban declaraciones para las historias, que luego escribían y firmaban los hombres, ain que ellas tuvieran la oportunidad de dar ese paso. Un libro de Lynn Povich contó inicialmente la historia de estas mujeres que querían no sólo que su labor fuera reconocida, sino que se les diera la oportunidad de escribir también historias para la revista, no quedarse atascadas en el "trabajo sucio" previo, y la serie dramatiza ese momento utilizando figuras reales como Nora Ephron o Eleanor Norton.

La ambientación en los 60, y en una oficina con una clara división entre géneros, llevó enseguida a que las primeras críticas de la serie la compararan, desfavorablemente, con "Mad Men", pero incluso aunque hubiera quienes encontraban cosas interesantes, toda esa conversación quedó diluida por los coletazos finales de la campaña electoral estadounidense y por las reacciones a la victoria de Donald Trump, el 8 de noviembre. En ese clima mediático (y con el estreno de una serie mucho más "pintona" a priori como "The Crown" muy poco después de las elecciones), "Good girls revolt" quedó bastante eclipsada. El gran problema de la época del Peak TV es justo ése, conseguir que los estrenos logren sobresalir de la marea de novedades que cae sobre los espectadores continuamente. El título de Amazon no lo había logrado de primeras, pero quizás pudiera ir consiguiendo un poco de atención más adelante, cuando la gente que sólo ve series en maratones la fuera descubriendo.

Para eso, las plataformas tienen que exhibir una gran paciencia y confiar en que sus novedades acabarán encontrando un público que las haga rentables. Pero da la sensación de que Amazon no terminaba de ver las cosas claras con "Good girls revolt" porque la canceló hace apenas un días, cuando su primera temporada cumplía un mes disponible en el servicio. La decisión sorprendió a los expertos por la rapidez con la que se había tomado; en estos lanzamientos de toda la tanda de capítulos al mismo tiempo, un mes suele ser un periodo demasiado breve para hacerse una idea de si la serie tenía futuro o no. Según adelantaba The Hollywood Reporter, al jefe de Amazon Studios no le gustaba "Good girls revolt" y no creía que pudiera ser un activo importante para ellos durante la temporada de premios televisivos (donde "Transparent" y sus películas indies los están haciendo muy conocidos), así que optó por darle carpetazo.

El estudio, Sony, ha afirmado que le buscara otra cadena, pero es la actitud de Amazon lo que más llama la atención, más parecida a una cadena en abierto. "Good girls revolt" no es la primera serie que Amazon cancela tras sólo una temporada; "Mad Dogs" también cayó tras haber cumplido apenas un mes disponible en la plataforma. Kate Aurthur, de Buzzfeed, publicaba en Twitter unas declaraciones de la showrunner, Dana Calvo, en las que afirmaba que los datos propios de audiencia de los que disponían apuntaban que había potencial para ir ganando nuevos espectadores, y que no comprendía el razonamiento detrás de la decisión de Amazon. Pero esas declaraciones también indican un problema potencial muy serio para las relaciones entre creadores, estudios y las plataformas de streaming, y es que éstas no dan datos de audiencia de sus series no ya al público, sino ni siquiera a los responsables de esos programas.

La opacidad de Netflix y Amazon en ese aspecto lleva ya cierto tiempo siendo criticada por la prensa, que tiene que fiarse de que, por ejemplo, Ted Sarandos diga que "Madres forzosas" ha sido su estreno más exitoso del año, y parece que los estudios se han cansado igualmente de ella. Para las plataformas es una posición muy ventajosa porque, a la hora de negociar renovaciones de contratos, tienen ellas todos los ases, lo que a la larga va a crear problemas con agentes que no quieran pasar por ese aro. La empresa Symphony ha empezado a ofrecer una solución para las productoras al hacer una estimación de la audiencia de una serie reconociendo su banda sonora, pero las plataformas descartan esos datos como poco fiables. La rápida cancelación de "Good girls revolt" (a la que Symphony daba muy buenos datos), y cómo se la ha tomado Sony, puede indicar que una guerra por estas cifras se avecina en el horizonte.
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