26 diciembre 2016

El primer humano cazador de troles


La imaginación de Guillermo del Toro no conoce límites. Desde hace unos años, ha ido diversificando sus creaciones más allá del cine, escribiendo libros y creando series de televisión basadas, precisamente, en esos libros, y despliega en ellas todo lo que no podría contar en menos de dos horas de metraje. La historia de "Trollhunters", su serie de animación para DreamWorks y Netflix es un poco ésa; inicialmente fue un libro, co-escrito con Daniel Kraus, que iba a ser llevado al cine con Marc Guggenheim (sí, el de los superhéroes de The CW) como guionista. Éste contaba en algunas entrevistas que, en esa labor de adaptación, les costaba incluir toda la mitología de los troles y las aventuras de Jim, su protagonista, en 90 minutos, así que el proyecto se transformó en una serie de 26 episodios que Netflix estrenó el fin de semana de Navidad.

"Trollhunters" también destaca por ser el último trabajo que hizo Anton Yelchin antes de morir, el pasado verano, en un accidente. Su voz es la que insufla vida al joven protagonista, un adolescente huérfano de padre, buen estudiante, que ayuda en todo lo que puede a su madre, que tiene dos trabajos para poder mantenerlo, y cuyo mejor amigo es un chaval regordete y un poco torpe llamado Toby. A Jim le gusta una chica con la que no se atreve a hablar, y está bajo la sombra de Steve, el abusón del instituto, pero por si todo eso no fuera suficiente, es elegido por un antiguo amuleto que lo convierte en el cazador de troles, la persona que debe mantener el mundo a salvo de los troles más malvados y peligrosos. Para ayudarlo en su empresa no sólo cuenta con Toby, sino también con dos troles, Blinky y Aaahhh, que lo entrenarán para que pueda enfrentarse a Bular, el villano de la función. Pero hay también otras amenazas ocultas que Jim tendrá que descubrir por sí mismo.

DreamWorks Animation sigue con esta serie un tono similar al de "Cómo entrenar a tu dragón"; los protagonistas están sumidos en una gran aventura pero, al mismo tiempo, mantienen cierta cotidianeidad en su día a día. El mundo de los troles les parece fascinante y, a la vez, requiere de ellos una gran responsabilidad, y todo eso queda perfectamente encapsulado en Jim. El dúo que forman él y Toby, además de ser un clásico del cine juvenil de aventuras de los 80, tiene bastante encanto, y Blinky y Aaahhh son los secundarios con el punto justo de entrañabilidad. Parte de la gracia de los primeros episodios está en el choque cultural, por llamarlo de algún modo, que sufre Jim al descubrir qué es ese amuleto brillante que se encontró en el canal, y también en cómo se nos va desvelando el verdadero peligro de esa amenaza que se cierne sobre troles y humanos.

Es una serie muy fácil de ver, muy entretenida, con un cuidado aspecto visual y un reparto de voces impresionante, desde el propio Yelchin a Kelsey Grammer (Blinky), Tom Hiddleston (el trol Kanjigar) o el inevitable Ron Perlman, asiduo de casi todas las historias de Del Toro, que pone voz al malvado Bular. Además, está trufada de referencias al cine de los 80 (incluida una a "Regreso al futuro" que no es la más habitual) y, curiosamente, resulta difícil no pensar que Guggenheim no haya colado pequeños guiños a "Arrow" al mencionar en una ocasión, por ejemplo, la Bratva. "Trollhunters" es un buen ejemplo de entretenimiento muy disfrutable para toda la familia, y con una mitología de fondo muy pensada.

Música de la semana: El especial de Navidad de "Sense8" aprovecha que sus personajes ya dominan sus conexiones emocionales y mentales para hacer varios montajes musicales que enfatizan la importancia de su colectivo. El capítulo arranca con uno de ellos, precisamente, ambientado con una versión de "Feeling good" que Avicii hizo, originalmente, para una campaña promocional de Volvo. La encargada de cantar en esa versión es Audra Mae.
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