13 agosto 2007

Cualquier tiempo pasado...

Fue ayer, que dirían Les Luthiers. Y con mucha razón. Tendemos a ensalzar en nuestra memoria cosas que vimos y escuchamos cuando éramos niños. Sí, entonces nos encantaban, y nos parecían lo mejor que se había hecho desde la invención de la rueda. El problema viene cuando dejas de tener 12 años y vuelves a ver algunas de esas series que idolatrabas, con resultados nefastos, por lo general.

Las mañanas revival de Cuatro y Antena 3, y las tardes de Localia (y si alguien trasnocha en casa los viernes viendo la Primera), han permitido que recuperáramos algunas series que, francamente, nunca deberían haber salido del baúl de los recuerdos. "El equipo A" y "El coche fantástico", por ejemplo, han envejecido bastante mal, y lo mismo puede decirse de "MacGyver". No sólo son los peinados imposibles o esos modelos del armario de la abuela, sino que, de algún modo, la forma de narrar se ha quedado obsoleta. Nos hemos acostumbrado al ritmo frenético de series como "24" y los casos de "Luz de luna", por ejemplo, se ven ahora más lentos que el caballo del malo (aunque el tira y afloja entra David y Maddie aguante bien). En estas series de los 80, por lo general, los personajes solían ser bastante planos (la angustia existencial grunge todavía no había hecho su fugaz aparición) y, no nos engañemos, siempre había un Deus ex machina que solucionaba hasta el entuerto más enrevesado.

Muy pocas series han soportado el paso del tiempo, y del recuerdo que tenemos de ellas de cuando éramos unos críos inocentes (si alguna vez lo llegamos a ser). "La tía de Frankenstein" es una de ellas, y en mi caso, "Las chicas de oro" me siguen pareciendo tronchantes. "Fraggel Rock" es otro de esos mitos infantiles que resiste sorprendentemente bien, pero no me atrevo a ver de nuevo "Los osos gummi", como algunos valientes que lo han intentado, y miedo me da pensar en cómo debe verse ahora "Remington Steele". No voy a decir nada de la versión setentera, y original, de "Galáctica" porque los cascos de estilo egipcio todavían me hacen daño a los ojos. Por cierto, ayer tuve la mala suerte de pillar, creo que en TNT, uno de los primeros capítulos de "Dawson crece" en la universidad, cuando Dawson va a ver al profesor de un taller de cine, que está viendo "Psicosis" en una pequeña tele, y Dawson le dice algo así como "Psicosis. Universal. 1960. Janet Leigh y Anthony Perkins", una frase muy de Remington Steele, que utilizaba argumentos de películas para resolver los casos.
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