07 enero 2015

El "invisible" Vic

En el canon de las mejores series de los últimos tiempos, ese canon determinado sobre todo por la revolución desatada por “Los Soprano”, suele haber algunos pequeños clásicos que se escapan por los márgenes, títulos bien considerados por los críticos que, sin embargo, no consiguen alcanzar el mismo estatus que los tótems tipo “The Wire”, “Breaking Bad” o hasta “El ala oeste de la Casa Blanca”. Buscar las razones por las que esas series se caen de las listas de las imprescindibles no es tarea sencilla, porque no suele haber ninguna concreta. Simplemente, no logran estar a la altura para que los aficionados a las series las incluyan en ese canon. Hay unos cuantos casos muy curiosos entre esos clásicos que pasan desapercibidos. Pueden haberse emitido en una network, lo que resta automáticamente cierta credibilidad, o haber durado demasiadas temporadas, con lo que títulos como “Alias” apenas son recordados, o pueden encuadrarse en un género o una cadena que, inicialmente, los conviertan en sujetos de todo tipo de prejuicios.

Estas navidades ha sido habitual leer por Twitter a gente que afirmaba estar disfrutando “The good wife” a pesar de sus prejuicios hacia las series de abogados y la CBS, y no es raro que un título como “The Shield” pueda haberse quedado un poco atrás en el canon crítico por ser formalmente una serie de policías que se emitió, además, en una cadena tan poco cool como FX. La hermana del cable de FOX se animó con las peripecias de Vic Mackey a adentrarse en 2002 en las aguas de la ficción de producción propia, y la creación de Shawn Ryan ayudó a que la cadena cimentara su imagen orientada al público masculino. La serie fue un éxito de crítica y de público y hasta consiguió algo que, actualmente, FX no consigue repetir, que es ganar Emmys en las categorías importantes, pero por alguna peculiar razón, los actuales seriéfilos no cuentan tanto con ella a la hora de recomendar a los que están iniciándose las series que “tienen que ver”.

Es probable que a “The Shield” le pasara lo mismo que pudo pasarle a “The Wire”, hasta que su marca HBO y los elogios de la crítica llevaron a que tuviera una inesperada y exitosa segunda vida en el mercado del DVD; y eso es que se estrenó antes de tiempo. Aunque “Los Soprano” llegara en 1999, puede decirse que el actual interés por las series no empezó a forjarse hasta 2004. Para entonces, “The Shield” llevaba emitidas ya dos temporadas y ya no era ese estreno rutilante del que mola escribir. No estaba tan extendida la crítica televisiva por Internet, en la que los títulos más minoritarios encuentran siempre un nicho, y los críticos más mainstream estaban a otras cosas, como intentar averiguar qué estaba pasando en la isla de “Perdidos”.  Hasta resulta curioso que, en todos los reportajes que se publican últimamente sobre la mudanza de gente del cine hacia la televisión, se olvide bastantes veces que “The Shield” fue una de las pioneras al tener a Glenn Close haciendo de jefa de policía en la cuarta temporada.

Es curiosa también esa imagen de testosterona desatada que tiene la serie cuando su sala de guionistas tenía bastantes mujeres en ella y uno de sus mejores personajes era, precisamente, la detective que interpretaba CCH Pounder, pero es cierto que las acciones del equipo de Mackey y las calles en las que se movían estaban dominadas por conductas muy masculinas y muy discriminatorias hacia las mujeres. El propio Mackey, un policía corrupto y con sus propios valores, era un antihéroe de libro al frente de su propia serie, pero en España tal vez no le hizo ningún favor que "The Shield" acabara emitida por las autonómicas (o por la extinta Localia), y la alergia que tenemos aquí a darle algún crédito a una serie de policías ha hecho que "The Shield" pasara más desapercibida. FX es menos cool que HBO, así que no es raro que "Justified" también esté pasando inadvertida por estos lares.
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