16 junio 2008

Quemado por el sol

Siempre hay espacio para las sorpresas en la televisión, incluso con los conceptos más trillados y las ideas más manidas. Series de espías ha habido unas cuantas en la historia de la tele. Series cuyo personaje central se ve envuelto en una trama de la que lo desconoce todo, también. Incluso se han unido ambos conceptos. Sin embargo, pocas tienen la frescura de "Burn notice". Nos presentan a un espía muy a lo James Bond; siempre impecablemente vestido, con una enorme variedad de recursos para salir de las situaciones más complicadas, sean las que sean. Es muy eficaz y tira más de ingenio que de gatillo, pero hete aquí que, de golpe y porrazo, lo colocan en la lista negra, lo "queman", y lo mandan a Miami a no hacer nada, más que soportar a su madre hipocondríaca.

No me extraña que fuera uno de los éxitos del verano pasado en EE.UU., porque se pasa realmente bien viendo cómo Michael hace cualquier trabajo, más propios de detective privado, para sobrevivir, a la vez que intenta averiguar quién lo ha apartado del servicio y por qué le siguen dos agentes del FBI a todas partes. Michael tiene carisma, es lo suficientemente duro para que nos creamos que puede ser "hombre del misterio internacional", pero es su relación con su madre lo que garantiza los mejores momentos. Ellos no se llevan bien, y no lo ocultan, pero tampoco pueden negar que la familia es lo primero, aunque no lo reconozcan. "Burn notice" ha resultado ser un poco como "Life"; una premisa que parece ya agotada a la que unos personajes interesantes y un particular sentido del humor inyectan el suficiente aire fresco para que sigas viendo capítulos.

Además, "Burn notice" cuenta con un gran punto a favor: Bruce Campbell. Sam Raimi lo convirtió en actor de culto y, aunque nunca ha tenido demasiado éxito entre el gran público, ese aire de no tomarse a sí mismo demasiado en serio hace que sea la diversión asegurada. En esta serie, además, es una mezcla entre lo patético, lo jeta y lo cool que engancha.
Publicar un comentario