04 junio 2008

Los corazones de Greg y James

ALERTA SPOILERS: Sólo por si hay algún rezagado, a continuación se desvelarán algunas cosillas del final de la 4ª temporada de "House". ¿Quién dijo un accidente de autobús?

Una cosa queda clara después de ver el dúo "La cabeza de House" y "El corazón de Wilson", que echa el cierre a la cuarta temporada de la serie protagonizada por Hugh Laurie: iban a echar la casa por la ventana para aprovechar la Super Bowl. Porque este capítulo doble, y especialmente el primero, estaba pensado para ser emitido después de la gran final de la liga de fútbol americano, el evento con mayor audiencia de la temporada en EE.UU., y así tenemos un accidente de autobús y House amnésico y herido (y un numerito de Cuddy del que hablaremos después). El que pudo verse finalmente tras la Super Bowl estuvo bien ("Congelado", con Mira Sorvino), pero éste seguía más la línea de los capítulos post-NFL, con mucho espectáculo y una fórmula diferente de la habitual para intentar enganchar a los espectadores que no siguen "House" semanalmente.

Lo que no se puede es evitar pensar en el final de la segunda temporada. Los dos episodios transcurren principalmente en la cabeza de House, si bien en el de ayer sabemos cuándo asistimos a una alucinación y cuándo no. Y los dos incluyen un pequeño numerito a costa de algunas de las chicas de House, que también transcurre en la mente del doctor. En la segunda entrega era el robot cirujano y la "operación" de Cameron, y en la cuarta es el striptease de Cuddy (con un diálogo sobre el diagnóstico del paciente que, aunque lo parezca, no desentona). El primero tenía cierto sentido dentro de los intentos de House por despertar del coma, el segundo, no tanto (hay quien afirma que es un pequeño salto del tiburón. Ciertamente, parece sólo una maniobra para demostrarnos que Lisa Edelstein está cañón). Por suerte, Cuddy hace mucho más que bailar con un uniforme de colegiala alrededor de una barra, y su preocupación genuina por la salud de House es de lo más interesante de los dos capítulos.

Claro que es la amistad entre House y Wilson la que los centra, en realidad. A lo largo de estos cuatro años hemos visto a Wilson ser el Pepito Grillo de House y a éste hacerle todo tipo de perrerías. La relación del oncólogo con Amber había añadido algo más de tensión porque ella se parecía demasiado a House como para que éste lo dejara pasar, y justo es ella la que puede desencadenar el cisma más grave entre los dos amigos. En realidad, es House, borracho como una cuba, el que tiene parte de la culpa, y todos sus esfuerzos posteriores por salvar a Amber, arriesgando incluso su vida, no parecen suficientes. El plano final, con House en la cama del hospital y Wilson mirándolo desde la puerta de la habitación, y marchándose sin decir nada, explica muy claramente qué es lo que va a servir como apertura de la quinta temporada.

¿Y el resto de personajes? Según explicaba David Shore en una entrevista, no está previsto deshacerse de ninguno. Trece (que, sorpresa, sí que tiene Huntington), Kutner y Taub seguirán trabajando con House, Foreman seguirá controlándolo y, por lo que dice el mandamás de la serie, Chase y Cameron continuarán por ahí e irán ganando peso gradualmente. Lleva razón al afirmar que la circunstancia de que ahora sean iguales a House, y no meramente sus empleados, cambia la dinámica que tenían con el doctor (las escasas interacciones de House y Cameron son bastante divertidas), pero sigo pensando que en el Princeton Plainsboro se impone un expediente de regulación de empleo.

P.D.: Un par de curiosidades, solamente. El camarero del bar donde House se emborracha antes del accidente del autobús es Fred Durst, cantante de Limp Bizkit. Y al final del episodio hay dos curiosas alusiones al principio de la serie; una la hace Amber en el último sueño de House, diciéndole que no siempre puedes tener lo que quieres (título de una canción de los Rolling Stones que House ha citado más de una vez), y la otra es una versión acústica de "Teardrop", el tema de Massive Attack que sirve de sintonía a la serie en EE.UU., a cargo de José González.
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