18 agosto 2008

Si hoy es martes, esto es Bélgica

La ambientación de una serie o película en un lugar determinado también es un arte, sobre todo si no puedes rodar en el lugar que has elegido para ubicar tu historia. Los decorados de un poblado africano construidos en un estudio de California pueden dar el pego siempre y cuando los planos y las secuencias no pongan a prueba su verosimilitud y su realismo. Seguro que muchos recordáis aquel fragmento de "The Unit" que circuló por toda la blogosfera teléfila, en el que el equipo comandado por Dennis Haysbert se paseaba por una España muy poco creíble, y no hace falta que recordemos aquella Semana Santa fallera de "Misión imposible 2".

Ayer le eché un ojo a "En el punto de mira" (que ni fu ni fa, por cierto), película que cuenta el intento de asesinato al presidente de los EE.UU. desde los diferentes puntos de vista de varios de los implicados. Se supone que todo ocurre durante la apertura de una cumbre internacional de jefes de gobierno en Salamanca y, para ello, se construyó una réplica muy lograda de la plaza mayor de esa ciudad en el estudio mexicano donde se rodaba la película. El caso es que, además de la plaza, los responsables de la película incluyeron guardias civiles y policías nacionales con unos uniformes bastante similares a los reales, y en la marea de banderas españolas entre el público hasta colaron una de Castilla y León. Las tomas aéreas de los alrededores de la plaza bien podrían ser de Salamanca, pero en cuanto empiezan las persecuciones callejeras, se ven de fondo unas iglesias y unas calles muy poco europeas y mucho más sudamericanas, o la ciudad ha cambiado mucho desde la última vez que fui por allí.

En cuestiones de ambientación, las tres películas de Jason Bourne le dan unas cuantas vueltas (y en más cosas) a "En el punto de mira", pero claro, no es lo mismo un decorado que los lugares reales donde transcurre la acción. Tampoco es plan de ponernos muy tiquismiquis porque dudo mucho que el porcentaje del público que sepa que esas iglesias no son salmantinas pase del 5% de toda la gente que vio la película. Algo parecido pasa con las películas ambientadas en determinado periodo histórico. A "Libertarias", una cinta de Vicente Aranda ambientada en la Guerra Civil, se le criticó que los camiones que se veían en algunas escenas eran modelos posteriores a 1936 (ó 1938, no recuerdo bien el año), pero imagino que muy poca gente se daría cuenta de eso. De "Roma" elogiamos mucho su ambientación, pero sólo si hemos estudiado ese periodo concreto de la Historia podremos apreciar el nivel de rigor histórico. Y no es que los despropósitos en este aspecto se puedan disculpar por estos argumentos, que lo mismo cuesta hacer algo bien que mal. Como decía Yoda, hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes.
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