14 agosto 2008

Wall-E no habla

"Wall-E" es una mezcla entre el robot de "Cortocircuito", R2-D2, Charlie Chaplin y E.T., con más cosas de Chaplin y, como dicen por aquí, Buster Keaton de lo que podría parecer en una película protagonizada por robots. Y esto es una medida de sus logros, de lo bien escrito y realizado que está todo. ¿Que el mensaje ecologista es demasiado evidente? Probablemente, pero no me negaréis que no tiene su punto ver al comandante de la nave, que nunca ha salido de ella, pasarse toda la noche pidiéndole al ordenador que le defina los distintos términos que describen cómo era la Tierra antes de que la basura y la contaminación la dejaran hecha un erial.

Pero, por supuesto, son Wall-E y su amada Eva los que elevan la función. Sobre todo el pequeño robot compactador de basura, que se pasa todo el principio de la película solo, emitiendo únicamente unos ruiditos que, a veces, no pueden negar que su responsable es Ben Burtt, el hombre que hizo "hablar" a R2-D2 (y eso que parece que con el doblaje se cargan parte de sus logros), y teniendo por única compañía una cucaracha y una gastada cinta de "Hello, Dolly!". Toda esa primera parte es un gran homenaje al cine mudo, a su comedia física, a la utilización de la música y el montaje para transmitir emoción (gran empleo también de la versión de Louis Armstrong de "La vie en rose"), y las primeras escenas de Wall-E solo en esa inmensa ciudad vacía podrían haber formado parte de una película apocalíptica sin mayor problema. Por supuesto, tampoco vamos a olvidar el estupendo homenaje a "2001, una odisea del espacio", y no sólo en Auto, que bien parece Hal-9000.

Mención aparte merece "Presto", el corto que se emite antes de la película y que recupera aquellas historias de la época dorada de la Warner, historias locas, sin diálogo, con más gags visuales por minuto de los que nos da tiempo a asimilar, y un conejito tan listo como Bugs Bunny. Y entre las curiosidades de "Wall-E", si él recuerda a veces a Cortocircuito (o a los dos rovers que la NASA tiene en Marte), Eva sigue un estilo Apple que le imprimió su diseñador, responsable de las líneas depuradas del iPod. Y lo que sólo puede escucharse en la versión original es el otro homenaje de la película a la saga de "Alien", al incluir la voz de Sigourney Weaver como el ordenador de la nave.
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