17 agosto 2008

Un truco en la chistera

Michael Westen es algo así como un MacGyver con un toque extra, un tipo con infinidad de recursos que no es que te haga una bomba con un rollo de papel higiénico, pero es capaz de sacarse de la manga una operación de rescate de rehenes con sólo un par de pistolas y un bidón de gasolina y, por supuesto, el concurso de dos personas sin las que "Burn notice" no sería ni la mitad de entretenida de lo que es, Sam y Fiona. Con eso de que fue un espía, Westen es como un mago que siempre guarda un truco en la chistera, alguien que, desde luego, hace palidecer a Michael Scofield en cuanto a trazar planes con poca antelación y conseguir que siempre salgan bien.

El final de la primera temporada poco ha variado la primera impresión que me llevé, sin bien sí se ha fortalecido el trío protagonista. Sam (Bruce Campbell) sigue siendo un punto, pero Fiona y su tremenda eficacia, incluso siendo demasiado amiga de apretar el gatillo, es realmente divertida de ver. El tira y afloja entre ella y Michael aporta un detalle más, otro extra a lo que no deja de ser una serie de acción ambientada en Miami, paradigma del género durante los 80 y la época dorada de "Corrupción en Miami". Están los coches deportivos, las chicas en bikini y las tomas aéreas en la playa, pero el meollo de "Burn notice" viene a ser algo más cotidiano y mundano, incluso en medio de un montón de espías. ¿Qué haces con tu vida cuando no puedes seguir con lo único que sabes hacer?

Por supuesto, la trama del "despido" de Michael apunta a una conspiración de las que tanto nos gustan, y el añadido de Tricia Helfer para la segunda temporada promete más diversión por ese lado. Sin embargo, es suficiente con Michael, Sam y Fi ayudando a tipos a veces realmente patéticos que se meten en unos líos monumentales prácticamente sin darse cuenta. Mención aparte para su protagonista, Jeffrey Donovan, que transmite igualmente la seguridad y el aplomo de un experto espía y la inseguridad y el temor que le provoca enfrentarse a su madre (gran, gran Sharon Gless) y a ciertos asuntillos familiares sin resolver. Y sus explicaciones de cómo salir de todo tipo de peleas, apuros y situaciones a vida o muerte no tienen precio.

Desde luego, la ironía es uno de los puntos a favor de la serie, eso y contar con una curiosa nómina de actores invitados, desde Richard Schiff y Lucy Lawless a un Steven Bauer que parece especializado en los papeles de narco latinoamericano (en realidad, se llama Esteban Echevarría y nació en La Habana, algo tendrá que ver con la parte latina). Además, recuperamos a Gabrielle Anwar, perfecta como ex-terrorista del IRA con cierto feeling por Michael, y que tuvo una de las irrupciones en Hollywood más famosas, por lo breve y por las circunstancias, que se recuerdan, con aquel famoso tango que bailaba con Al Pacino en "Esencia de mujer" (el tango, por cierto, era "Por una cabeza", de Carlos Gardel). Como curiosidad, además, en esa película se puede escuchar "La violetera" mientras Al Pacino y Chris O'Donnell conducen el Ferrari.

Música de la semana: Aprovechando mi revival de "Expediente X", es curioso anotar que Foo Fighters, el grupo que Dave Grohl montó después de el suicidio de Kurt Cobain acabara con Nirvana debe su nombre al término con el que los pilotos americanos de la Segunda Guerra Mundial se referían a cualquier aeronave que describiera movimientos muy rápidos y erráticos en el aire (o a los OVNIs, si sois más de la cuerda de Fríker). Grohl era un gran fan de la serie, y su grupo participó en un disco, "Songs in the key of X", que se editó a mediados de los 90 con canciones inspiradas por la serie (muy pocas de ellas sonaron en algún capítulo). La contribución de los Foo Fighters fue "Down in the park".
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