16 mayo 2012

La boda

ALERTA SPOILERS: Siento que lleve tres avisos de spoilers seguidos, pero la sucesión de finales de temporada manda. Esta vez, es el turno del de la séptima de "Cómo conocí a vuestra madre", y si no sabéis de quién es la boda a la que hace referencia el título, volved cuando lo sepáis.

Con "Cómo conocí a vuestra madre" ha pasado siempre una cosa curiosa. Se pasó volando bajo el radar del gran público tres temporadas, las mismas en las que los críticos la alababan como una de las mejores sitcom en antena y, aunque tenía una audiencia bastante decente, su renovación siempre llegaba a última hora. Luego, de repente, Neil Patrick Harris consiguió la primera de sus cuatro nominaciones a los Emmy en la segunda temporada, y en la cuarta, y totalmente por sorpresa, la serie consiguió colarse entre las candidatas a mejor comedia. A partir de ahí, "HIMYM" no dejó de ganar espectadores año a año, aunque los críticos ya no hablaran tanto de ella, y ha llegado a una séptima temporada en la que, gracias a la realimentación de audiencia que le da su emisión sindicada, ha tenido las mejores cifras de su historia.

Es un camino poco habitual para una sitcom, pero "Cómo conocí a vuestra madre" nunca ha sido una sitcom al uso. Tras siete años, su especialidad narrativa de dar saltos temporales e ir plantando pistas y momentos hacia los que confluirán las tramas ya no tiene el factor de novedad del principio, pero sigue siendo muy efectivo. Y no sólo los utilizan con respecto al tan manido tema de la Madre. Han hecho gags que adelantaban el embarazo de Lily casi una temporada y media antes de que lo viéramos, por ejemplo, y han pasado estas dos últimas temporadas construyendo una historia no sobre el modo en el que Ted conoce a la Madre, sino sobre cómo Barney y Robin acaban casándose. Aunque, por mucha distracción que intentaran crearnos con Kevin y, sobre todo, Quinn, era bastante evidente que esa misteriosa novia de Barney, que evitaron enseñarnos en la premiere, iba a terminar siendo Robin. Su baile de ese primer capítulo lo anunciaba ya con claridad, y ellos dos fueron originalmente las personas por las que estaban dispuestos a cambiar sus posturas sobre el compromiso y el matrimonio.

Ahora nos quedará ver cómo llegan a ese día en el que Ted se encuentra por fin con la Madre, un día que apunta a ser tan accidentado como la boda de Marshall y Lily. Y viendo las audiencias que han tenido, no sería raro que "Cómo conocí a vuestra madre" aguantara hasta una novena temporada, y si no llega hasta allí, bien puede ser porque todos sus actores se han vuelto demasiado famosos y están demasiado ocupados para ello (como curiosidad, Cobie Smulders consiguió su pequeño papel en "Los Vengadores" gracias, precisamente, a la serie). Su único problema es justo lo que le confiere su toque especial, los juegos y trucos narrativos que pueden hacer sentir a algunos espectadores que están tomándoles el pelo. Pero no es así. Sólo están jugando, y las revelaciones importantes suelen estar adelantadas por alguna pista anterior, aunque hay que prestar atención a lo que se está viendo, claro.

La quinta temporada demostró justo que abandonar los juegos narrativos la deja como una comedia más y, de hecho, hasta le hace perder la gracia, así que bienvenidos sean los saltos temporales, la narración poco fiable del Ted del futuro y los misterios para toda la temporada. Todo ello, junto con un reparto que hace tiempo que funciona como un reloj y esos momentos más emocionales, es lo que hace que "Cómo conocí a vuestra madre" sea como es. Y cuando ella se estrenó, todo eso no era lo habitual en el género.
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