26 mayo 2012

Superhéroes reunidos

Las películas que cuentan el origen de un superhéroe siempre suelen cargar con una primera mitad que, si no se hace bien, puede ser un auténtico lastre. El público está esperando ver a su héroe pijamero favorito y sus traumas de infancia le importan más bien poco, por lo que hay que tener cuidado de que no termines siendo como aquella versión de "Hulk" de Ang Lee (que, aun así, tenía sus cosas interesantes). Con una cinta como "Los Vengadores", las historias de origen ya se han contado en las películas dedicadas exclusivamente a Iron Man, Thor, el Capitán América y, por supuesto, Hulk, pero lo que hay que contar es cómo Nick Fury logra reunirlos a todos y como la lucha de egos termina dejando paso a una colaboración más entre iguales. Las expectativas puestas en "Los Vengadores" eran enormes (y no sólo porque, sólo unos meses antes, Disney se había pegado el gran batacazo de "John Carter"), y en cuanto se supo que Joss Whedon, el de los fans irredentos capaces de perdonarle "Dollhouse", se iba a encargar de sacarla adelante, las expectativas entre el público friki, como si dijéramos, aún se fueron más hacia la estratosfera.

Es cierto que Whedon sólo tiene una pelicula como director en su haber, "Serenity", la continuación en cine de la muy breve serie de televisión "Firefly", pero no es un extraño en esto de los cómics. Aparte de la continuación de "Buffy" en ese formato (y las continuaciones también de "Firefly" y "Angel"), Whedon ha sido guionista de varias series para Marvel, incluyendo "Runaways" y "Astonishing X-Men", y es un autoproclamado fan de los Vengadores (que si yo no estoy mal informada, han terminado acogiendo en algún punto a prácticamente todos los superhéroes de Marvel), así que había que añadir aún más expectativas a las ya existentes. Toda esta introducción, para terminar diciendo que "Los Vengadores" es una película entretenidísima y divertida, aunque sigue siendo sorprendente el fenómeno global taquillero en el que se ha convertido, superando a cosas como "La amenaza fantasma" o "El caballero oscuro·. Y, encima, sin dejar de ser una cinta muy Whedon.

La Viuda Negra, a veces, parece la hermana mayor de Buffy, y Tony Stark despliega una socarronería no sólo innata al personaje, sino a veces también muy de Xander (o de Mal en "Firefly"). Por supuesto, hay mucha acción, pero bien rodada, de la que sabes lo que está pasando (no como en el otro taquillazo de este año, "Los juegos del hambre", en el que todo es más confuso en ese caspecto), y el grupo de actores da perfectamente el tipo para este tipo de blockbusters veraniegos, con mención especial para Mark Ruffalo, un Bruce Banner bastante más interesante de lo que nos habían enseñado hasta ahora. Eso sí, los que necesitan un spin off ya son Nick Fury y Maria Hill. A mí también me pasa como a Raval en Twitter; yo también llegué a pensar que Hill es la identidad secreta de Robin Scherbatsky, o al revés. ¿Para cuándo un videoclip de Robin Sparkles en el avión de SHIELD?
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