12 febrero 2013

El caso a favor de "Justified"

Una de las series de cable estadounidenses que, curiosamente, pasa más desapercibida entre la blogosfera es "Justified", y digo curiosamente porque, a priori, tiene muchos ingredientes para que fuera una de las más seguidas. La emite FX, la cadena de la que salió "The Shield" y que ahora tiene una comedia tan bien considerada como "Louie"; su protagonista, Timothy Olyphant, fue uno de los actores de "Deadwood" y su antagonista, Walton Goggins, aparecía precisamente en "The Shield", y su productor ejecutivo, Graham Yost, fue uno de los productores de "Hermanos de sangre". Adapta a la pequeña pantalla un relato de Elmore Leonard, pero eso es más reclamo en Estados Unidos que en España, donde la novela negra no tiene tanto tirón. Y sin embargo, a pesar de todo eso, es raro encontrar más de dos blogs que le dediquen la misma cobertura que a otras series de la misma cadena como la propia "Louie" o "Archer" (también bastante minoritaria).

La razón detrás de esa escasa repercusión de "Justified" en España (¿se ve como demasiado americana?) fue uno de los temas que se tocó ayer en el coloquio que Calle 13 organizó para preestrenar la tercera temporada, que llega al canal mañana por la noche. Moderada por Alberto Rey, de "El Mundo", y con la participación de Alberto Nahum, de "Diamantes en serie", y de Juan Carlos Galindo, del blog de novela negra de "El País", "Elemental", en la charla se comentaron buena parte de los aspectos que hacen que "Justified" sea como es, desde la complicada relación entre Raylan y su padre, al escaso nivel intelectual de muchos de los delincuentes, a la fuerte personalidad de gran parte de las mujeres que se mueven alrededor de Givens (nunca hagas enfadar a Ava Crowder). Y al inteentar explicar por qué en España no había acabado de cuajar, y por qué a buena parte de la blogosfera no le interesaba, tampoco se podía encontrar una razón clara.

Tal vez no emitirse en HBO o AMC le reste aura de "imprescindible", o que en su arranque se la viera como una serie "de casos", lo que es letal para que se la tome en serio (erróneamente, creo yo), o vaya usted a saber por qué. Las únicas pretensiones que tiene "Justified" son las de ofrecer a su público el rato más entretenido que se pueda, habitado por personajes pintorescos y bien dibujados, diálogos llenos de ironía y una mezcla entre el western y el noir realmente afortunada, aunque igual eso también la aleja del radar blogosferil. Quizás también impide que los Emmy la reconozcan con más asiduidad, pues excepto en su segunda temporada, siempre le ha costado colarse entre las categorías importantes. Aquí influye mucho tener el factor cool, y los marshalls de Kentucky no lo tienen.

Para quien quiera acercarse por primera vez a "Justified", lo único que tiene que saber es que no hay que tener ideas preconcebidas ni esperar directamente otro "Breaking Bad". Esta serie sólo busca entretener y, desde el piloto, va construyendo un mundo propio y creciendo a partir de él. Las relaciones entre los personajes van evolucionando y todas las temporadas hay historias nuevas y personajes nuevos, que muchas veces arrojan nueva luz sobre los que ya conocíamos. Y si "Justified" os convence y queréis seguir viendo a policías rurales, aunque en vertiente más procedimental, siempre podéis darle una oportunidad a "Longmire".
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