10 febrero 2013

La cuestión racial

Entre los artículos que se escribieron durante la semana en la que terminó "30 Rock", unos cuantos situaron el modo en el que trataba los estereotipos raciales como uno de sus mayores logros, y ofrecían como ejemplos tres gags: en el primero, Liz rompe con un ligue, negro, que la aburre mortalmente, y él se queja diciendo que ella lo deja sólo por ser negro; en el segundo, Tracy se aprovecha de su complejo de culpa WASP y los peores estereotipos raciales para hacerle creer que no sabe leer y así escaquearse de los ensayos, y en el tercero, Toofer descubre que lo contrataron sólo para cubrir la cuota de diversidad de NBC, ya que no sólo es negro sino que, además, fue a Harvard. Y, por supuesto, está el sketch de "Alfie and Abner" del segundo capítulo en directo, en el que parodiaban un programa de radio de NBC protagonizado por dos personajes negros que, sin embargo, estaban interpretados por blancos (y el "blackface", que llaman allí a tener a un blanco con la cara pintada de negro, se ve como una de las cosas más ofensivas que se pueden hacer).

Todos esos artículos apuntaban que "30 Rock" había encontrado el modo de hablar sobre el racismo presente aún en Estados Unidos haciendo bromas sobre esos estereotipos (no deja de ser divertido que Grizz y Dotcom, el entourage de Tracy, sean dos tipos cultos, sensibles, inteligentes y a los que les guste patinar sobre hielo y hacer punto), y sin caer nunca en ellos, pero riéndose de esa "culpa blanca" de Liz y de cómo Tracy saca provecho de los prejuicios que otras personas pueden tener sobre él. La cuestión de la diversidad racial es uno de los principales temas de discusión alrededor de las series y los programas de televisión, con diversas voces pidiendo contenido que refleje mejor que el país no es sólo un país de WASPs (o lo que es lo mismo, blancos, anglosajones y protestantes). De ahí, por ejemplol, vienen las polémicas que hubo la pasada temporada con "Girls" y la que Shonda Rhimes montó a propósito de "Bunheads". Podemos decir que algunas de ellas son exageraciones, pero nos ayuda a entender que es un tema importante en la sociedad estadounidense.

Por ejemplo, al principio de todas las temporadas, en los periódicos y las webs se habla siempre sobre si los repartos de las nuevas series son diversos en cuanto a etnicidad o no y, si lo son, se habla sobre si los personajes que no son blancos están bien representados o no. Febrero, de hecho, es el mes de la historia negra, una celebración instaurada en 1926 con la idea de recordar la historia de esa comunidad y, al cabo del tiempo, eliminarla cuando la integración de ambas razas la hiciera irrelevante, algo que aún no ha ocurrido. La corrección política que impera desde hace años por todas partes puede, al mismo tiempo, llevar a que los retratos sean demasiado tímidos y no se ajusten a la realidad. Por eso resultaba refresante el casting de "Perdidos" y por eso, además, el 90% de las series americanas tiene mucho que aprender aún de "Doctor Who", que hemos comentado en otras ocasiones que no tiene ningún tipo de prejuicio racial, sexual ni de ningún tipo. Sus personajes no están determinados por el color de su piel y, como ocurre por otro lado con buena parte de la ficción británica, no tienen problema en mostrar parejas mixtas, que es todavía una asignatura pendiente en Estados Unidos. Pero la cuestión racial es algo en evolución, y todo esto puede cambiar.

Música de la semana: Otra semana más, la selección musical viene de "Girls", pero porque continúan utilizando títulos de canciones para nombrar sus capítulos. El del domingo pasado se llamaba "It's a shame about Ray", título del disco que hizo famosos a The Lemonheads. Ninguna canción de ellos sonaba en el episodio, pero podemos quedarnos con el tema que daba nombre a ese disco.

3 comentarios:

Ramis dijo...

El tema del racismo en los paises anglosajones, especialmente en USA (aunque cada vez es menos anglosajona, lo es), me resulta de lo más pesado. Están obsesionados con el tema de la raza, hasta el punto que definen como racista cualquier referencia a la diversidad.

Un ejemplo de esto es esa manía que tienen de decir que tal actor o actriz tiene (ver las bios de imdb), no se, 1/8 de indio cheroqui, o 1/5 de irlandés o 1/6 de teleñeco... me parece ridículo. No se hasta que punto esos comportamientos ayudan o no a la integración y la tolerancia.

MacGuffin dijo...

Ramis, a nosotros nos parece pesado porque lo vemos desde fuera, pero para ellos es muy importante. Date cuenta que es un asunto que tiene detrás cosas como la esclavitud, la guerra de Secesión en el XIX y la lucha por los derechos civiles de los 60. Y no hay más que ver en qué situación han quedado los desplazados más pobres por el huracán Katrina casi siete años después de la tormenta, aún sin casas. Y esos desplazados pobres en su mayoría son negros.

Ehiztari dijo...

Comprendo que el pasado pesa mucho en algunos países y podéis llamarme retrógada, pero a mí hay cosas que me rechinan. Tener una reina Gwenevere negra en Camelot o a Denzel Wahington haciendo de príncipe de Navarra (creo) en Much ado about nothing no creo que sea para nada "normal". Me parece perfecto que haya actores de cualquier raza en papeles digamos "occidentales actuales": policías, profesores, médicos, parejas mixtas... ok. Es lo que hay en nuestra sociedad, pero hay personajes que exigen una característica racial, igual que exigen una de sexo o de edad. ¡No pueden hacer Romeo y Julieta actores de cincuenta años, ni Otelo puede ser blanco, ni Blanca Portillo interpretar a Torquemada! Obviamente sí que pueden (y a veces lo hacen), pero en mi opinión con eso se cargan bastante la verosimilitud. Es una cuestión básica de cásting. Sería tan impensable que un actor de color interpretara a uno de los polacos de The wire como que Omar Little fuera un actor blanco.
No entiendo por qué los británicos, que cuidan tanto hasta el mínimo detalle de ambientación, se saltan esto a la torera en algunas series de época.