17 febrero 2013

La redención de Ivy Lynn



ALERTA SPOILERS: Si el vídeo de arriba no os dice nada, es mejor que no sigáis leyendo, porque aquí se destriparán algunas cosas del comienzo de la segunda temporada de "Smash", para quien sea como Liz Lemon y siga viéndola.

Al finalizar la accidentada y decepcionante primera entrega de "Smash",había tres cosas que quedaban bastante claras; una, que había popularizado ese término del "hate-watching", formando la trinidad de esos visionados para destrozarlas junto con "The Killing" y "The Newsroom" (y "Girls"); dos, que las canciones de Marc Shaiman y Scott Wittman eran de lo poco salvable de la serie y tres, que hacernos creer que Karen Cartwright era más Marilyn que Ivy Lynn era un error insuperable, y la canción del vídeo que encabeza esta entrada bien lo prueba, una vez más. Sin embargo, su nuevo showrunner, Josh Safran, puede estar en camino de arreglar ese error de casting si, como parece, la segunda temporada se encamina hacia la producción de dos musicales rivales, como quien dice, con dos estilos musicales distintos y más acordes, respectivamente, con los estilos de sus dos protagonistas principales. "Hit List", ese proyecto aún en mantillas que desarrollan el nuevo interés romántico de Karen y su amigo, presenta unas canciones algo más pop y tipo "Rent" que pueden ser más el fuerte de Katharine McPhee, mientras el rollo de Broadway más clásico de "Bombshell" está más en el terreno de Megan Hilty.

Esa corrección de rumbo la está viviendo todo "Smash" a nivel general, con la desaparición de personajes que no funcionaban, como el marido de Julia y el novio de Karen, y la potenciación del drama alrededor del musical, pero tampoco nos engañemos; la serie no ha cambiado tanto que ahora es irreconocible. Julia sigue siendo un personaje complicado y demasiado encerrado en sí mismo y los intentos de hacer más interesante a Karen volviéndola un poco más "mala" se quedan un poco a medias. Del mismo modo, está bien que muestren a Ivy decidida a redimirse, pero tampoco acaban de emplearla del todo bien. Sólo llevan dos capítulos, así que es posible que todos estos hilos luego mejoren, pero da la sensación de que nunca veremos la serie que prometía el piloto. Y eso tampoco está mal, siempre y cuando Safran y compañía sepan qué serie están haciendo ahora y se olviden un poco de los metacomentarios; es divertido que Tom le pida a Julia que se deshaga de las bufandas que tantos chistes generaron por Twitter el año pasado, pero también tiene que llegar un momento en el que pasen de página.

Por ahora, no es mal punto de partida que Eileen y el resto del equipo de "Bombshell" sean los underdogs, la gente a la que nadie presta demasiada atención y de la que creen que, tras esa investigación federal sobre el origen de los fondos para producir el musical, nunca conseguirán llegar a ese teatro St. James que, en teoría, iba a ser su hogar en los siguientes meses. Así, ya tenemos los obstáculos que todos deben superar para ver algún día a Marilyn sobre las tablas de Broadway, obstáculos que centrarán más la trama en lo profesional y menos en el culebrón de lo personal, que fue uno de los peores defectos de esos primeros episodios. Que alguien esté dispuesto a verlo es otra cosa, porque el estreno doble de temporada tuvo apenas algo más de cuatro millones de espectadores y, a la semana siguiente, se cayó de la parrilla por el debate sobre el estado de la Unión, así que la NBC tiene otro motivo más de preocupación en este invierno televisivo.

Al menos, "Smash" ha optado por un tono más ligero y menos dramático que hace que estos capítulos iniciales se hayan visto más entretenidos, y ya le llegará su prueba de fuego cuando "Hit List" y "Bombshell" tengan que competir para conseguir a sus protagonistas, y uno le vaya robando intérpretes al otro, como seguro que va a suceder.

P.D.: Uno de los nuevos compositores de las canciones de "Smash", Joe Iconis, escribió "Broadway, here I come" originalmente para Krysta Rodríguez, la nueva compañera de piso de Karen en la segunda temporada, y la han interpretado en pequeños clubes antes de que llegara a la serie. Su versión, sólo de piano y voz, es bastante curiosa.

Música de la semana:  Ya que estamos con "Smash", hay que destacar que, excepto en contadas ocasiones, es cierto que Josh Safran ha eliminado los momentos karaoke, y casi todas las canciones tienen una justificación en la trama. La única ensoñación que hemos visto hasta ahora ha sido fruto de una borrachera de Derek, en la que ve a Karen, Ivy y el resto de bailarinas como si estuvieran en un videoclip de Robert Palmer, pero contando "Woud I lie to you", de Eurythmics.
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