22 agosto 2013

¿Y si "Los Soprano" nunca hubiera existido?

 

En "The revolution was televised" y en "Difficult men", dos libros que tratan sobre la "edad de oro" de las series lanzada desde principios de los 2000, se pone el mismo punto de partida a esta época de las series de calidad, los showrunners como autores y el dominio del cable en los premios y en las listas de los mejores títulos de la historia. Ese punto de partida es siempre el 13 de enero de 1999, el día que HBO estrenó "Los Soprano". Con la llegada de Tony a su casa, tras haberse recorrido la autopista que une Nueva York y Nueva Jersey, comenzó a cambiar la ficción televisiva, y lo hizo no tanto porque David Chase creara una gran serie, o porque James Gandolfini se convirtiera en una gran estrella tras años de hacer papeles secundarios en el cine, sino porque tuvo un éxito enorme casi desde el principio. Esa primera temporada debutó con 3,4 millones de espectadores, que se convirtieron en 5,4 en su último episodio, y para el primero de la tercera, la audiencia superaba ya ampliamente los diez millones de espectadores. Esa unión de éxito de crítica y público llevó a que los ejecutivos de otras cadenas buscaran su propia "Los Soprano" (como hizo FX con "The Shield") y puso los cimientos de la revolución que cambió la ficción televisiva para siempre. Pero todo esto bien pudo no haber pasado nunca.

Precisamente en "The revolution was televised" su autor, Alan Sepinwall, cuenta que HBO tenía dos proyectos sobre la mesa para decidir con qué serie continuaban tras el final de "Oz". Uno era "Los Soprano", que David Chase había presentado en otras cadenas sin interesarlas demasiado (quizás por la cercanía de "Una terapia peligrosa", aunque había sido un taquillazo y no tuviera mucho que ver con la serie de Chase, en realidad), y el otro era una idea de Winnie Holzman, la creadora de "Es mi vida", sobre una ejecutiva de una empresa de juguetes. ¿Qué habría pasado si ésta última hubiera sido la elegida por HBO? El propio Sepinwall especula sobre esa posibilidad en HitFix, apuntando que probablemente "Los Soprano" nunca hubiera visto la luz, ya que HBO era prácticamente su última esperanza, lo que a su vez quizás hubiera provocado que menos hombres blancos frustrados por una crisis de la mediana edad protagonizaran las series con aspiraciones de calidad, y tal vez más actrices veteranas hubieran pasado del cine a la tele antes de lo que, por ejemplo, lo hizo Glenn Close, cuyo primer trabajo en la pequeña pantalla fue la cuarta temporada de "The Shield", en 2005.

Lo que sí está claro es que, si la serie de Holzman no hubiera sido un éxito al nivel que alcanzó "Los Soprano", HBO podría no haber podido utilizarla como gancho para atraer a creadores como Alan Ball, que justo después de ganar su Oscar al mejor guión por "American Beauty" se fue allí a crear "A dos metros bajo tierra". Y los fans de los musicales tal vez se habrían quedado sin "Wicked", de cuyo libreto se encargó Holzman en 2003. El panorama habría sido, probablemente, muy diferente del que conocemos en la actualidad, pero no hay modo de saberlo. HBO optó por "Los Soprano" quizás porque veían más potencial comercial en la historia de una familia mafiosa italoamericana de Nueva Jersey (la sombra de "El padrino" es alargada), y acertaron de pleno. Eso sí, lo más curioso es que detrás de buena parte de la oferta de ficción de la cadena desde 1999 hasta 2008 estaba una mujer, Carolyn Strauss, que supervisó el desarrollo no sólo de "Los Soprano", sino también de "Roma", "Deadwood", "The Wire" o "Sexo en Nueva York", y que ahora es una de las productoras de "Treme" y de "Juego de tronos".

Con "Juego de tronos", de hecho, la salida de Strauss de la cadena llegó a hacer dudar de su viabilidad, pues su aprobación fue de las últimas cosas que hizo como presidenta de entretenimiento. Así que, a lo mejor, también habría que preguntarse qué habría pasado si ella no hubiera entrado en HBO a finales de los 80, y no hubiera estado allí durante la época en la que el canal no tenía nada que perder, que es siempre el momento en el que se toman riesgos. Así estaba AMC cuando se decantó por "Mad Men" y "Breaking Bad" (dos series que quizás no se habrían hecho realidad sin "Los Soprano) y así estaba ABC el otoño que estrenó "Perdidos" y "Mujeres desesperadas".
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