26 febrero 2015

Haz lo que diga Peggy

Uno de los mejores entretenimientos que nos ha dejado esta midseason en la televisión estadounidense ha sido "Agent Carter", el spin off directo de "Capitán América. El primer vengador" que sigue a Peggy Carter después de la Segunda Guerra Mundial, tras haber perdido a Steve Rogers (que todos creen que ha muerto) y trabajando para SSR, la organización que acabará siendo más adelante SHIELD. La ABC la programó en el hiato invernal de "Agents of SHIELD", y sus ocho capítulos han acabado funcionando bastante mejor que casi toda la primera temporada de esa serie. Al tener una temporada muy corta, y una protagonista central muy definida, "Agent Carter" ha ido directamente a por lo que le interesaba, que era el enfrentamiento entre el SSR y los malvados agentes soviéticos de Leviatán, colando de paso la pelea de Peggy por conseguir que la valoren en un entorno dominado por hombres.

Y no sólo por hombres, sino por veteranos de guerra que cargan todos con sus pequeños fantasmas de la contienda. Eso ha sido un detalle bastante bien integrado en las historias de los agentes Thompson y Sousa, y hasta en la de la propia Peggy. Para ellos, la guerra acabó apenas un año antes, y los villanos están motivados en gran parte por cosas que vivieron entonces, y de las que ahora buscan venganza, principalmente. El retrato que se hace de ellos, y de esa alumna de la escuela de la Viuda Negra, ayuda a darle más interés al conjunto, porque ya sabemos que los buenos sólo lo son en la medida en la que los malos presenten un desafío de verdad a la altura. Dottie Underwood es todo un hallazgo, y no sólo por lo perturbador que resulta encontrarse a Bridget Regan aquí y en "Jane the virgin" (al nivel de ver al mismo tiempo a James D'Arcy en "Broadchurch"). Carter y el resto de agentes del SSR tienen que trabajar duro para pararles los pies, que es lo que se espera de una serie así.

También se esperaba de "Agent Carter" un buen dibujo de su protagonista, cosa que ha sucedido, pero por el camino también se ha ido matizando poco a poco a sus compañeros y hasta a su amiga Angie, que tiene poco que hacer en esta temporada, pero que deja momentos muy simpáticos en sus charlas con Peggy. Ésta se ha afianzado como uno de los personajes nuevos (o relativamente nuevos) de esta temporada, ayudada por un estupendo trabajo de Hayley Atwell y por unos guiones que le han permitido hacer de todo, desde peleas de todo tipo a una reunión con sus viejos amigos de los Comandos Aulladores, escenas cómicas y otras más emocionales, y de todas ha salido airosa. Su relación con Jarvis se ha mantenido, igualmente, muy divertida, y los toques de la época le han dado una personalidad propia a la serie, ya fuera con las canciones que sonaban en los capítulos o con algunas de las referencias manejadas en los diálogos, como que le pregunten a Howard Stark si ha estado escondido en casa de Barbara Stanwyck.

"Agent Carter" ha mantenido el tono de aventuras y entretenimiento sin más pretensiones incluso cuando la trama iba complicándose y veíamos que el plan de Leviatán era mucho más peligroso de lo que parecía. Han hecho bien, no obstante, manteniéndolo más en el plano personal (los daños colaterales de esa batalla de Finow que no deja de nombrarse), y también en hacer que los villanos fueran muy de cómic y muy de los 40. Hasta el sexismo que Peggy tiene que afrontar en la oficina se ha dotado de más capas. Los personajes han funcionado en general muy bien, y asomarse a cada episodio era entrar en una pequeña ventana de diversión que, aunque parezca lo contrario, no es tan fácil de lograr. "Agent Carter" ha sido un entretenimiento que merece tener una segunda temporada (sus audiencias en directo no han sido demasiado notables, pero en diferido subían mucho), simplemente porque demuestra que puede hacerse una serie comiquera de Marvel que tenga identidad propia desde el principio, sin depender de las películas. Es un interesante augurio de lo que puede depararnos "Daredevil" en primavera.
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